Victor IriarteTengo yo un amigo pamplonés que se llama Victor Iriarte que interviene por aquí con nombre supuesto con cierta frecuencia y que tiene varias habilidades, no siendo la menos importante de ellas su mundialmente conocido arròs amb fesols i naps, aunque no es ésta la habilidad de Victor de la que quiero hablarles hoy. Victor es, probablemente, la persona que más sabe de don Enrique Jardiel Poncela a este lado del Mississippi, claro que tampoco es ésta la habilidad que quiero trasladarles a ustedes. No sé qué me pasa hoy, que no me centro en el tema, con lo centrado que estoy yo siempre. La habilidad de mi querido amigo de la que quiero ponerles sobre aviso es su capacidad para recomendar libros… y acertar siempre. De Victor podemos decir que lo ha leído todo, excepción hecha, como es natural, de aquello que no ha leído; y siempre tiene una recomendación que hacer. No sabe usted qué leer en verano, pregúntelé a Victor. ¿Le interesa últimamente Alemania y quiere leer novelas ambientadas en dicho país? Pregúntele a Victor. ¿Le preocupa la influencia de Descartes en el arte fúnebre rumano y quiere leer las diferentes posturas de los autores que se han ocupado de este polémico y apasionante tema? Pregúntele a Victor. Es lo que yo hago. Y aunque el ruso, ustedes -que son unos pesados y quieren cada día un texto nuevo-, la revolución y el sueño reparador al que ya estoy dando largas, me dejan cada vez menos tiempo libre, cuando yo quiero leer y no tengo claro por dónde tirar, ¿qué creen ustedes que hago? Sí, le pregunto a Victor. Y siempre me hace una recomendación acertada. Por eso quiero recomendarles hoy que lean un par de entradas de Victor en su afamado y prestigioso blog Aquí muere hasta el apuntador, en las que hace una serie de recomendaciones de lecturas sobre un tema concreto, el viaje inverso del hombre: de la razón a la barbarie, a partir del último premio Goncourt: Las Benévolas. Estén ustedes seguros de que yo he tomado ya nota para ir leyendo estas recomendaciones de Victor.

Y ya puestos, lean de vez en cuando su blog, especializado en teatro, porque merece la pena, que Victor es, probablemente, la persona que más sabe de teatro a este lado del Sil.