Paco FrutosEl artículo 20 de los estatutos federales de Izquierda Unida señala que los afiliados tenemos derecho a “la libertad de expresión y de la manifestación de eventuales criticas sobre decisiones tomadas, con el debido respeto a las personas y principios que conforman a Izquierda Unida”. Así mismo, este artículo ordena que “el ejercicio de este derecho ha de realizarse, en primera instancia, ante los órganos de dirección correspondiente, y de forma responsable, teniendo en cuenta que ha de ser igual para todas las personas afiliadas a IU”. El mismo artículo garantiza a los afiliados de IU “obtener el debido respeto a las opiniones políticas, convicciones religiosas, morales y a su vida privada”.

Francisco Frutos es, probablemente, una de las personas que más daño ha hecho en los últimos tiempos al proyecto de Izquierda Unida y a su buena imagen, y creo que lo ha hecho de manera consciente y voluntaria. No se puede entender de otra manera su actividad permanente, especialmente en periodos electorales, encaminada a minusvalorar públicamente la figura del coordinador general y candidato de IU a la presidencia del gobierno, aunque sus faltas de respeto frecuentemente van dirigidas también a otros dirigentes de la formación, e incluso a la propia militancia. Yo mismo me siento ofendido cuando el secretario general del PCE dice, como dijo ayer en una entrevista -más bien una sesión en la que varios periodistas de El Mundo le daban carnaza para que atacara públicamente a Gaspar Llamazares y a IU- en Veo TV que “El PCE,  de momento, está interesado en IU“. ¿Que significa ese “de momento“, además de un desprecio a los que somos de IU y no entendemos qué hace el PCE en un proyecto en el que al parecer no cree ni su secretario general?

En dicha entrevista, Francisco Frutos aseguró que no comparte “absolutamente nada” con  Javier Madrazo, dijo que Ángel Pérez es “un cheli“, y minusvaloró y despreció una y otra vez al coordinador general Gaspar Llamazares. “Yo lo he dicho siempre“, aseguraba una y otra vez quien hace apenas veinte días decía ante los medios de comunicación que “me produce melancolía ver cosas que no me interesan en absoluto, y a mí de Llamazares no me interesa prácticamente nada“. En ninguna de estas opiniones del secretario general del PCE hay una sola opinión política y sí mucho desprecio personal por las personas a las que cita, especialmente por Gaspar Llamarares.

Por estas razones, no se entiende muy bien la razón por la que Francisco Frutos sigue siendo miembro de Izquierda Unida. A la vista de sus opiniones, de que no comparte “absolutamente nada” con muchos de nosotros, de que otros no le interesamos “en absoluto” y le producimos melancolía, y de que sólo “de momento” está interesado en Izquierda Unida, lo más honesto por su parte sería irse, dejarnos a los que sí compartimos cosas, a quienes los compañeros sí nos interesan y no nos producen melancolía, para que sigamos con nuestras cosas. Nosotros, sin duda, podríamos trabajar mejor y más tranquilos, y a él, quizás, le mejoraría el carácter.

Y si no se va, ahí están las normas, y siempre queda la opción del expediente disciplinario, a la vista de su evidente incumplimiento del artículo 20 de los estatutos y del desprecio personal con el que trata a sus compañeros y a los militantes.