Izquierda Unida no tiene más remedio que acudir a mecanismos de autodefensa para sobrevivir. Es evidente que los medios de comunicación han decidido sileciarla. En unos casos -con honestidad política y consecuencia ideológica-, porque sus líneas editoriales conservadoras consideran que es negativa la presencia de una fuerza política claramente progresista, radical en la defensa de los derechos económicos, políticos y civiles de la ciudadanía: son los medios considerados de derechas. En otros casos, se ha decidido silenciar a Izquierda Unida de forma mezquina, únicamente por obediencia al PSOE, que cree -erróneamente- que la desaparición o la no presencia de Izquierda Unida supone necesariamente un trasvase de sus votos. No hay nada de honestidad ni de consecuencia en la actitud de estos medios, considerados de izquierdas o progresistas, sino que les mueven, únicamente, sus intereses comerciales y económicos.

IU es una fuerza política prácticamente invisible en los medios de comunicación, a pesar de tener 1,3 millones de votos. Este silencio comunicacional nace, rcece y se reproduce en un contexto político que es -no temamos decirlo- claramente antidemocrático. Una Ley Electoral absurda e injusta que permite que ese millón tres cientos mil votos tenga la mitad de la representación parlamentaria que los 800.000 de CiU, por ejemplo, una ley electoral que valora mi voto en una quinta parte del de un señor de Soria, o en una cuarta parte que el de un votante del PSOE o del PP. Una Ley electoral que no respeta el principio de una persona, un voto, sino que se ampara más bien en el de una persona de derechas o complaciente con la derecha, un voto, una persona de izquierdas, 0,25 votos.

Este círculo se cierra con un Partido Socialista que está haciendo una campaña inmoral y sucia, dirigida a robar a izquierda Unida sus votantes legítimos, bastante parecida a la confesada por Elorriaga, que consiste en evitar que la gente de izquierdas salga a votar. Todos recordamos cuando José luis Rodríguez Zapatero, recien ganadas las elecciones de 2004, dijo que reconocía y agradecía el trasvase de votos que se había dado con el objetivo de poder conformar un gobierno de izquierdas. Hoy sabemos que ese trasvase fue un error, y que en prácticamente todas las circunscriopciones importantes, si Iu hubiera mantenido sus votos, habría quitado escaños al PP, y que si hubiera aumentado sus votos, habría aumentado el número global de diputados de la izquierda. Sin embargo, a pesar de estos datos conocidos y archiconocidos, y de aquella declaración que hoy sabemos que era -como muchas otras del presidente- hipócrita, aún no hemos visto ni un gramo de ese agradecimiento, no sólo por el trasvase de votos, sino por el apoyo sistemático, aunque crítico en ocasiones- a todas y cada una de las iniciativas del Gobierno que durante la legislatura nos han parecido positivas, que han sido muchas.

IU ExisteDecía al principio que IU tiene que recurrir a mecanismos de autodefensa: por eso, un grupo de militantes de Izquierda Unida, articulados en torno al agregador de blogs I Love IU, hemos decidido hacer un esfuerzo final, aportando nuestros recursos, nuestras habilidades y nuestro dinero, durante esta última semana de campaña para luchar contra el llamamiento miserable al voto útil que está haciendo el Partido Socialista y recordar al electorado que, aunque seamos expulsados de los medios esta semana, también exitimos, y también nos presentamos a las elecciones. y no vamos a consentir que se nos expulse de la política española. Este esfuerzo se va a canalizar a través de IU existe, una web que sacará a lo largo de la próxima semana materiales contra el voto útil y luchará por conseguir el mayor número de votos, en todas las circunscripciones para la única fuerza política que representa a la izquierda dispuesta a hacer valer los derechos políticos, sociales y económicos de quienes no pueden acceder a una vivienda digna, de las personas dependientes, de las familias de todo tipo, de los trabajadores, de las personas que vienen de fuera a trabajar…

No lo hacemos por nosotros, que no nos jugamos nada personal en todo esto, ni si quiera por Izquierda Unida, sino por España y por los españoles -¿qué vergüenza hay en decir la verdad?-, que no podemos permitirnos un sistema político en el que la única alternativa a la derecha extrema que representa el PP sea la izquierda tibia, complaciente y conformista que representa el PSOE, y que los únicos árbitros en este duelo amable sean partidos políticos que representan intereses minoritarios, sectoriales, sectarios e insolidarios.