Riñones de lechazo a la brasaMiren, tendrán ustedes que perdonarme, pero es que con la pasión política esta que nos ha dado de manifiesto para acá, manifiesto para allá, se me ha olvidado totalmente advertirles a ustedes, para que no caigan en el mismo error en que he caído yo este Viernes Santo: los riñoncitos de lechazo a la brasa no se deben comer de diez en diez, porque producen un efecto en el sistema digestivo que mi exquisita educación me impide detallares a ustedes, pero supongo que se hacen cargo. Y si, además su cena va a incluir otras viandas, como mollejitas a la brasa, setas guisadas, pimientos rellenos, caracoles, manitas de gorrino o de cordero, deben ustedes moderar en lo posible la ingesta de riñones, so pena de sufrir las consecuencias en las horas subsiguientes. Yo se lo advierto a ustedes, y luego, ya, pues hacen lo que les parezca.

Venga... meta ruido por ahí



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