1.951 millones

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Es ciertamente desalentador. Leo esta mañana en el cada vez más conservador diario El País que el BBVA ha entrado en una etapa de estancamiento. Entre enero y marzo de 2008 ha ganado apenas 1.951 millones de euros, es decir, prácticamente la misma cantidad que ganó el año pasado. No puedo pensar en otra cosa que en los pobres accionistas y gestores de esta institución que, por cierto, es la que custodia mis escuetos ahorros, vigila mi hipoteca y me cobra comisiones de 2,60 euros cada vez que paso por delante de un cajero automático que no sea de los suyos. Pero en fin, pelillos a la mar, en tiempos de desgracia como los que vive la entidad financiera ex-vasca vasca, hay que dejar estas cosas a un lado y pensar que todos somos uno, menos Dios, que es lo mismo uno que trino, no de trinar, sino de tres.

61 Responses to "1.951 millones"
  1. ultimolunes dice:

    La culpa es nuestra. por egoistas. me pide el cuerpo organizar una kermesse benefica y destinar los beneficios a resarcirlos de nuestra codicia.

  2. Reven dice:

    Joder… ojala todos nos estancasemos igual.

  3. aglez dice:

    Es incluso peor, o mejor (para ellos).

    El BBVA gana 1951 frente 1950 del año pasado. Pero porque el año pasado tuvo mas extraordinarios. En resultados ordinarios, que son los que salen de su cuenta corriente y ordinaria, han subido un 14%.

    Pero esperen, que aún hay mas. El Santander gana un 24% mas.

    Y son resultados trimestrales, únicamente del primer trimestre el 2008, cuando ya se supone que estamos en plena crisis de liquidez, o de lo que sea.

    Pero que mejor para sortear la crisis que un pacto por el empleo, para que los salarios suban un 2%. Todo sea por el empleo…

  4. mitxel dice:

    ¿Y no hay un número de cuenta donde podamos ayudar a estos pobres señores?

  5. visa.o dice:

    Don Ricardo. Cambie su dinero al Santander que esos si saben gestionar su (de usted) dinero. Usted no vera un euro pero al menos no tendra que pensar en los gestores y accionistas y si llegan a fin de mes. http://www.publico.es/075616/santander/gana/2206/millones/euros/22

  6. Hay datos más escalofriantes. Daré uno, y el que quiera captarlo, lo captará:

    El salario máximo del 54% de los trabajadores en España es de 13400 €. Eso significa que más de la mitad de las personas que trabajan en territorio de esta gran nación son, a lo sumo, mileuristas.

    En contraposición, el salario medio de todos los altos directivos de las 35 empresas más improtantes que cotizan en nuestras bolsas (las del IBEX 35, claro) es de 891.000 €.

    Y ahora sí, todos conmigo: ¡Viva España!

  7. POCHOLO dice:

    Si es que como dice el “Gran Wyoming”: (…) los bancos ganan dinero cuando las cosas van bien y cuando van mal. Y lo hacen para poder hacer realidad nuestros sueños al 5 por cien T.A.E.

    Oiga D.Royo, ahora que lo pienso IU estuvo apoyando durante la pasada legislatura al gobierno de España. ¿Me podría decir usted que medidas adoptó el gobierno “socialista” con la ayuda de IU para aumentar los impuestos sobre los beneficios astronómicos de la banca? Déjeme adivinar: ¿Ninguna?

    Claro, como van ustedes a apoyar medidas contra los bancos si son ustedes sus morosos. La deuda de IU con los bancos asciende al menos a 15,5 millones de euros según EFE.

    En todo caso, la verdad es que esos beneficios y esos sueldazos que apunta D.Lucien resultan cuando menos obscenos. Pero bueno, habremos de aguantarnos puesto que los bancos tienen comprado a casi todo el parlamento.

    Por cierto, D.Royo: ¿IU no sigue gobernando en Cataluña?

    SALUDOS CORDIALES

    PS: En fin, sólo podemos lamentarnos…

  8. Jorge F. dice:

    Como no quiero soltar ningún pamfletillazo o haceros perder el tiempo con mi pseudohumor, me callo.

  9. Bernardo dice:

    Comparto su dolor Don Ricardo, que hago mio y que, por lo demás, es el mismo que experimento cada vez que escucho o leo que una inmobiliaria, tras más de una década de inflarse a ganar dinero -y cuyos enormes dividendos desde luego ya no están en los fondos de la empresa sino en los bolsillos de sus administradores- atraviesa ahora problemas de liquidez.

    Estoy por montar una ONG para apadrinarlos, oiga.

  10. Pedro Pelija dice:

    ¡Y que no podamos pasar sin esas putas instituciones!

    Porque ¿quién es el guapo que puede montar su vida al margen de los bancos?

    Nos tienen cogidos por las pelotas. Aún recuerdo la ilusión que me hizo recibir el “sobre” cuando, un crío aún, cobré mi primer sueldo en un curro de verano. Ahora no hay tu tía, ni sobre ni nada, por narices tienes que domiciliar tu nómina en un banco para cobrar. Creánme que la primera vez que me obligaron a cobrar así (años ha) protesté enérgicamente pero tuve que tragar.

    El desprecio que me inspira la banca es algo físico. Los banqueros son auténticos monstruos repugnantes para mí, me dan verdadero asco cuando los veo. Son la encarnación de la maldad. No pestañean dejando morir de hambre a un pueblo (tópico, sí, pero real) antes que dejar de ganar “los intereses” de una deuda (y no hablemos de condonar deudas a alguien que no sea ya un multimillonario). El dinero siempre por encima de los pueblos, las vidas, la salud. Es demencial. Lo dicho, una monstruosidad.

    Junto con la religión, la banca ha de ser un día la causa de la perdición humana, de la destrucción de nuestra especie. Es, clarísimamente uno de los jinetes del Apocalipsis, que como saben ustedes son cuatro ( …místico me he puesto, oyes):

    – La banca
    – La religión
    – Las banderas
    – Las fronteras

    ¡¡¡¡VAYA CUATRO “INVENTOS” DEL IDIOTA SER HUMANO!!!!

    ¡¡¡¡AL PEO CON LOS CUATRO!!!!

  11. Jorge F. dice:

    Las banderas.

    Por una bandera le han caido tres años de cárcel a Franki de Terrassa.

    Y por estar en el sitio inoportuno en el momento inoportuno.

    Y por no tener una madre concejal de CiU que te pueda pagar un buen abogado como le pasó a otro que también estaba en el sitio inoportuno en el momento inoportuno.

    Y por ser un rebelde al cual la policía se la tiene jurada.

    Y por ser un descreído al cual los independentistas no consideran uno de los suyos.

    Y porque los jueces condenan sin pruebas, a ojo.

    Ninguna bandera vale tres años de la vida de una persona. Ni la española… ni la catalana.

    http://www.lahaine.org/index.php?blog=2&p=29741

    http://www.lahaine.org/index.php?p=29824

  12. Jorge F. dice:

    Más sobre Franki de Terrassa.

    ¿Dónde están los políticos de Iniciativa per Catalunya Verds?

    Al lado de “la ley y el orden”. Lejos de los rebeldes.

    (¿Preocupándose por Kosovo y otros temas de gran incidencia en Catalunya?)

  13. Pedro Pelija dice:

    Ninguna bandera vale siquiera el trapo en que está pintada.

    Yo hace tiempo que tengo un proyecto en mente, un sueño para el que me falta tiempo y, sobre todo, financiación. Se trata de fabricar papel higiénico, kleenex, pañales, compresas, etc. con los colores de las banderas: Barras y estrellas, rojigualda, senyeras, ikurriñas, alemana, inglesa, francesa, hoces y martillos, … En fin, todas las posibles, menos BLANCO.

    ¡Venga, en lugar de abrir una cuenta o una ONG para ayudar a estos pobrecitos banqueros o inmobiliarias, hagámoslo para financiar ese proyecto! ¿Quién se apunta?

  14. velvetpac dice:

    Miguel Armorós “Aviso de mal tiempo”
    http://caosmosis.acracia.net/

    “La intención que subyace en mis escritos destinados al debate ha sido señalar los cambios y trasformaciones sociales significativos ocurridos en los últimos veinticinco años, a fin de propiciar el planteamiento de una acción coherente contra la opresión, es decir, el desarrollo de un pensamiento estratégico. Desde hace más o menos veinte años se viene haciendo historia universal a lo bruto, y aún así no nos enteramos.

    Nos faltan conceptos con los que captar lo sucedido. Las viejas ideologías han agotado sus posibilidades como herramienta de interpretación y de orientación. Ocurre como con todas las cosas sometidas al envejecimiento y la contaminación: pierden solidez y seriedad y lo ambiguo pasa a ocupar en ellas el lugar de lo auténtico. Las nuevas son sin embargo un pálido simulacro de las anteriores: ecologismo, ciudadanismo, negrismo, insurreccionalismo… reflejando la degradación extrema de la protesta y de las ideas que la acompañan.

    La separación existente entre los individuos y el resultado de su trabajo no ha dejado de crecer, y mediante el desarrollo tecnológico ha pasado de ser el signo de la esclavitud material a ser el de la catástrofe esclavizadora. Pues la característica principal de esta sociedad es su inmersión en la tecnología. Todas las demás son consecuencia de ello: la mundialización económica, la mercantilización de la vida en todos sus aspectos, el control social absoluto, la expansión del transporte y de las comunicaciones, la ruina de las ciudades, la destrucción del territorio, la aparición de las masas, el totalitarismo político.

    La clase dirigente sufre los cambios y evoluciona hacia una casta ejecutiva vertical, casi invisible y de extrema movilidad. El resto de las clases se disuelve en un conglomerado amorfo, sin identidad ni conciencia de sí, las masas. Las masas no constituyen un sujeto histórico, son simplemente el vertedero de todas las clases. Actúan conforme a impulsos o a directrices emanadas del exterior. Los movimientos de masas pueden llegar incluso a forjar órganos de democracia directa como asambleas y coordinadoras, pero no sabe utilizarlas como corresponde; a menudo sirven para fines contrarios. No son capaces de captar el carácter absoluto de la contradicción entre su desposesión y el acaparamiento de la decisión por los dirigentes. En esas condiciones los conflictos que ese antagonismo reprimido no cesa de provocar transcurren en el terreno mismo de la dominación, sin llegar a cuestionarla, aunque se apoyen en mecanismos asamblearios.

    El crecimiento incontrolable y el peligro constante de desintegración no permiten un reparto serio de tareas e impiden cristalizar un idea común. Así, la dominación se impone como el menor de los males, la única salida posible, y las luchas han de componer con los que deciden, o con quienes los representan. No obstante, la disolución de las clases y la atomización paralela de los individuos es un proceso que nunca acaba del todo. Tras el reflujo inevitable de los movimientos de masas puede que sobrevivan colectivos y que estos se involucren en problemas más cercanos. A pequeña escala un conflicto puede generar conciencia social y la conciencia forjar lazos comunitarios.

    La lucha puede escapar al aislamiento federándose con otras luchas locales y manteniendo un estado de ánimo adecuado donde cristalice la cuestión social. Dichas luchas surgen lejos de las fábricas pero dentro de la fábrica global en que se ha convertido la sociedad; son por consiguiente necesariamente antidesarrollistas: contra las centrales nucleares, contra los alimentos y cultivos transgénicos, contra el Tren de Alta Velocidad, los parques eólicos, las incineradoras, las líneas de alta tensión, las autopistas, los trasvases y pantanos, las urbanizaciones, los puertos deportivos y los campos de golf, etc.; en resumen, contra toda la maquinaria de guerra del totalitarismo dominante.

    He denunciado los seudo movimientos que buscan la integración en el sistema dominante, me he asombrado de la imbecilidad narcisista que caracteriza a los militantes e ideólogos y he criticado el activismo sin ideas que consume todas sus energías en enfrentamientos epidérmicos. No vivimos bajo un régimen democrático burgués sino bajo un régimen totalitario con apariencias democráticas. En un disimulado estado de excepción. Esa distinción es fundamental para encarar el problema de la acción. Quienes aceptan las instituciones no practican un reformismo cualquiera, trabajan directamente para la dominación. Nada desde dentro, todo desde fuera. Pero tampoco basta con un rechazo institucional por violento que sea. La posición negativa camina en círculo. La conciencia no puede ser soslayada.

    Decía Guicciardini en una de sus máximas que “la ignorancia, no teniendo ni fines ni reglas ni medida, procede furiosamente y da palos de ciego”. No basta con lo que no se quiere; hay que saber qué se quiere. Si se quiere construir una línea de resistencia contra el capitalismo la crítica social unitaria es tan necesaria como la inteligencia del momento. La ignorancia es contrarrevolucionaria. Los nuevos procedimientos de la opresión como por ejemplo la exclusión, la motorización, la adicción al consumo, la suburbanización, etc., se han desenvuelto con pocos problemas gracias a los sindicatos, a las asociaciones cívicas, a las ONGs, a los partidos, a las plataformas, a los expertos, es decir, a los intermediarios. La supresión completa de ellos será la mejor garantía de éxito, aún en caso de derrota. Por otra parte, la nueva sociedad a construir no puede nacer de la apropiación del sistema productivo sino de su desmantelamiento. Eso significa desurbanización, artesanía, campesinado, lentitud, deriva, vida en común, fin de la política y de cualquier especialización, liberación del deseo…

    Cambio radical en la forma de relacionarse con la naturaleza, cambio pues en la forma de vivir. Economía del potlach; don en lugar de intercambio. Municipalización del suelo; autogestión territorial. Nueva sociedad a la medida del hombre, basada en relaciones directas, sin mediaciones, sin Mercado, sin Estado.”

    “La intención que subyace en mis escritos destinados al debate ha sido señalar los cambios y trasformaciones sociales significativos ocurridos en los últimos veinticinco años, a fin de propiciar el planteamiento de una acción coherente contra la opresión, es decir, el desarrollo de un pensamiento estratégico. Desde hace más o menos veinte años se viene haciendo historia universal a lo bruto, y aún así no nos enteramos.

    Nos faltan conceptos con los que captar lo sucedido. Las viejas ideologías han agotado sus posibilidades como herramienta de interpretación y de orientación. Ocurre como con todas las cosas sometidas al envejecimiento y la contaminación: pierden solidez y seriedad y lo ambiguo pasa a ocupar en ellas el lugar de lo auténtico. Las nuevas son sin embargo un pálido simulacro de las anteriores: ecologismo, ciudadanismo, negrismo, insurreccionalismo… reflejando la degradación extrema de la protesta y de las ideas que la acompañan.

    La separación existente entre los individuos y el resultado de su trabajo no ha dejado de crecer, y mediante el desarrollo tecnológico ha pasado de ser el signo de la esclavitud material a ser el de la catástrofe esclavizadora. Pues la característica principal de esta sociedad es su inmersión en la tecnología. Todas las demás son consecuencia de ello: la mundialización económica, la mercantilización de la vida en todos sus aspectos, el control social absoluto, la expansión del transporte y de las comunicaciones, la ruina de las ciudades, la destrucción del territorio, la aparición de las masas, el totalitarismo político.

    La clase dirigente sufre los cambios y evoluciona hacia una casta ejecutiva vertical, casi invisible y de extrema movilidad. El resto de las clases se disuelve en un conglomerado amorfo, sin identidad ni conciencia de sí, las masas. Las masas no constituyen un sujeto histórico, son simplemente el vertedero de todas las clases. Actúan conforme a impulsos o a directrices emanadas del exterior. Los movimientos de masas pueden llegar incluso a forjar órganos de democracia directa como asambleas y coordinadoras, pero no sabe utilizarlas como corresponde; a menudo sirven para fines contrarios. No son capaces de captar el carácter absoluto de la contradicción entre su desposesión y el acaparamiento de la decisión por los dirigentes. En esas condiciones los conflictos que ese antagonismo reprimido no cesa de provocar transcurren en el terreno mismo de la dominación, sin llegar a cuestionarla, aunque se apoyen en mecanismos asamblearios.

    El crecimiento incontrolable y el peligro constante de desintegración no permiten un reparto serio de tareas e impiden cristalizar un idea común. Así, la dominación se impone como el menor de los males, la única salida posible, y las luchas han de componer con los que deciden, o con quienes los representan. No obstante, la disolución de las clases y la atomización paralela de los individuos es un proceso que nunca acaba del todo. Tras el reflujo inevitable de los movimientos de masas puede que sobrevivan colectivos y que estos se involucren en problemas más cercanos. A pequeña escala un conflicto puede generar conciencia social y la conciencia forjar lazos comunitarios.

    La lucha puede escapar al aislamiento federándose con otras luchas locales y manteniendo un estado de ánimo adecuado donde cristalice la cuestión social. Dichas luchas surgen lejos de las fábricas pero dentro de la fábrica global en que se ha convertido la sociedad; son por consiguiente necesariamente antidesarrollistas: contra las centrales nucleares, contra los alimentos y cultivos transgénicos, contra el Tren de Alta Velocidad, los parques eólicos, las incineradoras, las líneas de alta tensión, las autopistas, los trasvases y pantanos, las urbanizaciones, los puertos deportivos y los campos de golf, etc.; en resumen, contra toda la maquinaria de guerra del totalitarismo dominante.

    He denunciado los seudo movimientos que buscan la integración en el sistema dominante, me he asombrado de la imbecilidad narcisista que caracteriza a los militantes e ideólogos y he criticado el activismo sin ideas que consume todas sus energías en enfrentamientos epidérmicos. No vivimos bajo un régimen democrático burgués sino bajo un régimen totalitario con apariencias democráticas. En un disimulado estado de excepción. Esa distinción es fundamental para encarar el problema de la acción. Quienes aceptan las instituciones no practican un reformismo cualquiera, trabajan directamente para la dominación. Nada desde dentro, todo desde fuera. Pero tampoco basta con un rechazo institucional por violento que sea. La posición negativa camina en círculo. La conciencia no puede ser soslayada.

    Decía Guicciardini en una de sus máximas que “la ignorancia, no teniendo ni fines ni reglas ni medida, procede furiosamente y da palos de ciego”. No basta con lo que no se quiere; hay que saber qué se quiere. Si se quiere construir una línea de resistencia contra el capitalismo la crítica social unitaria es tan necesaria como la inteligencia del momento. La ignorancia es contrarrevolucionaria. Los nuevos procedimientos de la opresión como por ejemplo la exclusión, la motorización, la adicción al consumo, la suburbanización, etc., se han desenvuelto con pocos problemas gracias a los sindicatos, a las asociaciones cívicas, a las ONGs, a los partidos, a las plataformas, a los expertos, es decir, a los intermediarios. La supresión completa de ellos será la mejor garantía de éxito, aún en caso de derrota. Por otra parte, la nueva sociedad a construir no puede nacer de la apropiación del sistema productivo sino de su desmantelamiento. Eso significa desurbanización, artesanía, campesinado, lentitud, deriva, vida en común, fin de la política y de cualquier especialización, liberación del deseo…

    Cambio radical en la forma de relacionarse con la naturaleza, cambio pues en la forma de vivir. Economía del potlach; don en lugar de intercambio. Municipalización del suelo; autogestión territorial. Nueva sociedad a la medida del hombre, basada en relaciones directas, sin mediaciones, sin Mercado, sin Estado.”

  15. velvetpac dice:

    Perdón. He copiado dos veces el texto.

    saludos cordiales.

  16. sergi dice:

    No entiendo como a los bancos no se les cae la cara de verguenza ,cuando nos hacen partícipes a los pobres ciudadanos de a pié de sus obscenos ingresos….

    Un momento…si lo sé…..ES QUE NO TIENEN VERGUENZA !!

  17. Simio dice:

    Con el oro de su sangre
    le da España su bandera
    para que tenga la Virgen
    el manto de más belleza.

    Al entrar a ver la Virgen
    paso, en su bandera, España;
    y el corazón le echo un beso
    de los que a ella le llevaba

  18. velvetpac dice:

    Por ejemplo, “nosotros”… ¿quienes somos nosotros?. Uno ve escrito “somos”, “tenemos”, “hacemos”, “queremos”, y no es , ni tiene, ni hace, ni quiere lo que reza el diario… son ellos, y no nosotros… Es un “nosotros” que no es nuestro.

  19. Pedro Pelija dice:

    ¡Hombre Simio, cuánto tiempo!

    ¿Que tal este sonetillo asonante? :

    BANDERA

    Lienzo que anhelas cubrirnos.
    Banda de color, ¡oscura!
    Quieres ser y forjas luchas
    ondeando tus designios.

    Nunca supe tus motivos
    y reniego cuanto anuncias,
    pues no preciso tus sucias
    maneras al ser yo mismo.

    Odio anuncian tus maneras.
    Las tinturas que te adornan
    roja de sangre te anhelan.

    No quiero tus nuevas tristes
    y, en el prisma, os haré a todas
    blancura donde escribirme.

  20. Jorge F. dice:

    ¿Nada que decir sobre el encarcelamiento de la alcaldesa de Mondragón?

    No querría recibir una reprimenda del señor Rober_MdP, pero me parece que ese sería un buen tema sobre el cual debatir.

  21. Jorge F. dice:

    FRANCO BATTIATO – POBRE PATRIA

    Mi pobre patria, aplastada por abusos del poder
    de gente infame que no conoce el pudor,
    se creen los dueños todopoderosos
    y piensan que les pertenece todo
    Los gobernantes, cuántos perfectos e inútiles bufones
    en esta tierra que el dolor ha devastado
    ¿Acaso no sentís nada de pena
    ante esos cuerpos tendidos sin vida?

  22. Simio dice:

    Cerrar podrá mis ojos la postrera

    sombra que me llevare el blanco día,

    y podrá desatar esta alma mía

    hora a su afán ansioso lisonjera;

    mas no, de esotra parte, en la ribera,

    dejará la memoria, en donde ardía:

    nadar sabe mi llama la agua fría,

    y perder el respeto a ley severa.

    Alma a quien todo un dios prisión ha sido,

    venas que humor a tanto fuego han dado,

    médulas que han gloriosamente ardido,

    su cuerpo dejará, no su cuidado;

    serán ceniza, mas tendrá sentido;

    polvo serán, mas polvo enamorado

  23. Simio dice:

    ¿La alcaldesa de Mondragón?

    ¿No es ese el pueblo donde asesinarion a un exconcejal del Psoe?

  24. Jorge F. dice:

    Sí, lo sabe usted perfectamente. Todos lo sabemos.

    Ahora bien, si usted sabe cuál es la complicidad de la alcaldesa con ETA, explíquenosla. Eso no lo sabemos.

    ¿Suministró acaso la pistola?

  25. velvetpac dice:

    Comunicado de Espacio Alternativo

    No lo consiguieron a través una moción de censura “ética”, aderezada con presiones y amenazas sobre los concejales y concejalas de izquierdas de Arrasate. Así pues, han pasado al “plan B”: el encarcelamiento directo de la alcaldesa, bajo la acusación de “pertenencia a organización terrorista”. Para esos menesteres está la Audiencia Nacional, digna sucesora del Tribunal de Orden Público franquista.

    En la magistratura española velan armas jueces histriónicos como Baltasar Garzón… y juristas tan creativos como ese fiscal que, a falta de pruebas, aduce que la conducta de Ino Galparsoro al frente del Ayuntamiento de Arrasate “es la que más conviene a ETA”. A partir de tan arrolladora lógica inquisitorial, toda la ciudadanía vive, aún sin saberlo, a las puertas del presidio.

    Desde Espacio Alternativo queremos alertar a la opinión democrática ante la extrema gravedad de esta auténtica “caza de brujas” desatada contra la izquierda abertzale por parte del gobierno del PSOE – siempre azuzado por un PP que exige más y más represión. Las mociones promovidas por el PSE y el PNV contra las alcaldías abertzales en Arrasate, en Hernani y en cuantos municipios han podido presentarlas, suponían ya un intento demagógico de violentar la voluntad popular, bajo el pretexto de la no condena por parte de ANV del asesinato de Isaías Carrasco.

    Justamente en Arrasate, la actitud firme de los concejales y concejalas de Ezker Batua – Zutik, que rehusaron votar semejante moción, permitió desenmascarar el trasfondo de tales operaciones. La coalición EB-Zutik de Arrasate nunca mantuvo la menor ambigüedad frente a las acciones de ETA: hasta tal punto que, al considerar que ANV no manifestaba un rechazo contundente de los hechos y haciendo gala de coherencia, abandonó el gobierno municipal que compartía con la formación abertzale. Pero, no por ello quisieron estos compañeros y compañeras entregar el Ayuntamiento a unos partidos cuyo programa social poco tenía que ver con la voluntad expresa del electorado de Arrasate – y que tampoco se distinguían precisamente por sus enérgicas condenas de probadas torturas y abusos policiales, cometidos sin ir más lejos en esa misma localidad.

    Nada fue de extrañar que, desde los medios afines al PSOE y desde las filas de la derecha, llovieran insultos y amenazas. Lo bochornoso resultó, sin embargo, que los peores improperios y anatemas surgiesen de la propia dirección de Izquierda Unida, por boca de su coordinador general, Gaspar Llamazares – dispuesto a cambiar los Estatutos que fuese necesario para poder expulsar a los rebeldes – e incluso de algunos líderes críticos, incapaces de separarse a la hora de la verdad de ese “consenso antiterrorista” que pisotea las libertades democráticas y mantiene ocultas las cloacas del Estado.

    Y ahora, ¿qué? ¿Volverán a la carga los paladines de la ética, aprovechando la nueva correlación de fuerzas? ¿Qué dice IU ante el encarcelamiento de la alcaldesa? ¿En qué queda el rechazo formal a la Ley de Partidos si se calla ante su aplicación? EB-Zutik de Arrasate ya se ha pronunciado contra la operación de la Audiencia Nacional. He aquí el momento de comprobar, retomando la diatriba de Llamazares contra la concejala de Zutik, quién tiene de verdad “la sensibilidad de una almeja”.

    Los colectivos, corrientes y movimientos deseosos de alcanzar una salida pacífica y justa para el conflicto vasco no deben dudarlo: hay que manifestar el más decidido rechazo al encarcelamiento de Ino Galparsoro. Desde la defensa de las libertades y los derechos humanos, hay que romper con ese círculo infernal en que la represión contra la izquierda abertzale parece convocar nuevas acciones de ETA… y éstas sirven a su vez de pretexto a la excepcionalidad que se abate contra el pueblo vasco – y contamina la vida democrática en todo el Estado. Ésta es una exigencia que concierne ante todo a la izquierda: ninguna fuerza realmente transformadora y fiel a la clase trabajadora podrá levantarse si no hace bandera del derecho a decidir de los pueblos. Pero no sólo en palabras, sino en los hechos. Y en los momentos duros como éste, en que el Estado, por arrebatar ese derecho a la ciudadanía, llega incluso a secuestrar a sus alcaldes.

  26. DonManolo dice:

    D. Ricardo para cuando unas palabritas sobre el aniversario de Mayo-68 donde el partido comunista frances dejo con el culo al aire a los obreros y estudiantes y fue uno de los que apoyaron el aplastamiento de las demandas sociales . El totalitarismo nunca ha soportado la libertad.
    Tengo una duda. ¿No está incluido el PCE en esa menestra de dificil definición politica llamada IU?

  27. Jorge F. dice:

    Eso sí que estaría bien. A diferencia de la Revolución de los Claveles, que fue un fenómeno puntual y pasajero, la Revolución del 68 ha dejado una impronta profunda en el mundo actual… con sus cosas buenas y sus cosas malas.

    Por cierto la Revolución del 68, no tuvo lugar en París, no tuvo lugar sólo en París. La Revolución del 68 acaeció en París, en Praga, en San Francisco, en Aviñon, en Venecia, en México, en Berlín, en Derry…

    Olvídense de lo que dicen las enciclopedias con olor a naftalina, incluida la Wiki, la Revolución de Mayo triunfó en muchos aspectos, el mundo ya no fue nunca igual después de ella.

  28. Pedro Pelija dice:

    Coñe, Simio, ¿qué pretende sacándome a Lope?, yo no paso de divertimentos.

    Jorge F, sé que esto no le gustará, pero es que a mí no me da pena lo de la de Mondragón. No sé si es justo o no que esté en la cárcel, tal vez no; pero aquí confieso mi fariseísmo (vale, vale, el que esté libre de pecado que …) pero es que yo de esa gente me alegro de todo lo que les salga mal. Estoy seguro de que ella no suministró pistola alguna para que mataran a un padre de familia que tenía la desfachatez de ser socialista democráta. Pero esta tipa me parece una persona tan miserable como los clientes de la librería Europa, por ejemplo, o los que niegan el holocausto con su cruz gamada tatuada en el brazo. Tampoco ponen bombas, no suministran pistolas, pero son igual de perros que los que dejan a un negro en silla de ruedas por tener la desfachatez de ser negro…

    Vamos, que si por ahí es delito (pero de verdad) el nazismo y desearíamos que aquí también lo fuera (de verdad), pues eso: TODO nazismo. Pocos son más nazis que los de ANV, Batasuna, Gestoras, ETA y cia. Infínitamente cobardes y tan desvergonzados que se las dan de gentes de “izquierdas”, insultando ese ya tan sobado, manoseado y deformado término.

    Yo podría coincidir con algunas de sus ideas, NUNCA con sus métodos (no, no hablo de ETA (lo que es evidente para todos), hablo de los métodos de ANV y otras especies similares, tan llenos de miseria, hipocresía y falta de honradez que se aprovechan de aquello que odian para destruirlo desde dentro). Podría, pero casi que no, porque como ya se ha leído más arriba, hace tiempo que me he meado en las patrias, banderas y esas cosas; y el concepto “patria vasca” me da tanta vomitera como el de “països catalans”, “España una, grande y libre” y etc. No los combato, sólo no los comparto. Ellos están en su derecho, siempre que no pretendan imponermelo a la fuerza, ni me toquen los cataplines más de lo justo con sus chorraditas patrioteras. Y estos tipos, como buenos fascistas que son, lo hacen.

  29. Jorge F. dice:

    ¿Entonces usted está a favor de la injusticia siempre que se aplique a “sus enemigos”?

    En ese caso, la siguiente noticia no le gustará nada:

    http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article5912

  30. Pedro Pelija dice:

    No, apreciado Jorge. No estoy a favor de la injusticia aplicada a nadie, entre otras cosas porque lo de justo o injusto es algo muy, muy resbaladizo, creáme. Por eso no entro a juzgar este caso (que si me apura me puede parecer injusto a medias); sólo digo que no me apena porque a estos elementos los considero gentuza y todo lo que les salga mal me alegra (también como a los polis de su archivo adjunto), porque uno no es puro y cristalino, como no lo somos ninguno, y tengo mis miserias. Muy bueno el archivo que nos adjunta sobre los jueces. Mire, en otra ocasión debatí sobre algo parecido y me guardé el texto que escribí entonces (lo hice porque resultó bastante vacilón y me gustó). El contexto era exactamente el mismo, pero puede valer para que vea lo que pienso sobre injusticias y leyes. El texto es este:

    “Por ejemplo, yo también he dicho que NO CREO en la justicia. Supongo que se entiende que hablo de la justicia de los jueces, hoy y ahora; no en la idea eterna, inamovible y pura de justicia, que Parménides firmaría, y que Platón, integrando este pensamiento con el del perpetuo fluir de Heráclito quiere interrelacionar con la que tenemos a la vista, para que nos afanemos en acercarlas cuanto más mejor. Pero estamos prisioneros, según dice Hume, tras los pasos de Berkeley, de nuestras percepciones, de sensación y de reflexión (cosa que comparto) y por eso me parece “lejos” y diré que imposible, que la justicia de los hombres sea “la justa”. Pero, en fin, existimos, y puestos a existir lo haremos de acuerdo con Kant, lo que significa que pensaremos. Pero yo quiero hacerlo escuchando a Hegel, es decir, intentando superarnos, con lo que, como mucho, llego a creer sólo en una justicia que casaría con el concepto utilitarista de Stuart Mill. Eso como mucho, y hoy por hoy, como intención, porque me parece que en realidad, ni a eso llegamos.

    Bueno , como diría Gonzalo de Berceo, en román paladino:
    Al decir que no creo en ella, no estoy diciendo que ésta no exista, sólo que NO CREO en la que tenemos aquí, hoy.
    ¿Y?
    Resulta que las leyes SON, ESTÁN. Y he dicho que LAS ACATO. Lo que es legal, es legal; lo que no quiere decir que SIEMPRE ME PAREZCA justo (la verdad es que pocas veces).
    Yo podré decir: “Esto NO ME PARECE justo, diga lo que diga la ley”. Pero no diré: “Esto ES ilegal, diga lo que diga la ley”.

    Pongamos un ejemplo facilón: En USA, sin ir más lejos, es legal matar a determinados presos y……, ¿a quién le parece justo?
    ——

    Saludos

  31. Pedro Pelija dice:

    En la penúltima línea del primer párrafo quería decir:

    *El contexto “NO” era exactamente el mismo*

  32. Pedro pelija dice:

    Me está bien empleado, por pedante:

    ¡¡Quién dice Lope, dice Quevedo (ustedes disimulen ;-) )!!

  33. Así que han ido a por la alcaldesa de Mondragón, ¿eh? Ya me extrañaba que eso no hubiese pasado todavía. Se veía venir. Estamos en un contexto de represión por parte del estado a unos niveles extremadamente cruentos. Las torturas son constantes y generalizadas: ya no se esconden, aunque se niegan sistemáticamente, pero no hay quien las disimule. La justicia es un bloque pétreo que se mueve en una dirección muy clara y con una fijación política más que patente (sumarios 18/98, 33/01, etc…) y la clase política, que ha manuseado en el estamento judicial bajo el control remoto establecido por los poderes económicos y/o fácticos, que a su vez dominan casi absolutamente a los medios de comunicación, observa complacida que la estrategia funciona y que el grueso de la población está despistada con banderas, himnos, pátrias, la farándula, los crímenes de las páginas de sucesos (que no obstante ocupan lugares preferneciales en los informativos más serios y reputados).

    Cuando una persona tan cabal y seria como Don Pedro Pelija asume o reconoce su satisfacción o, como mínimo, manifiesta su falta de pena por esos “sujetos” del entorno abertzale, entiendo que la situación es más preocupante de lo que yo pensaba. Cuando ponemos por delante de la lógica más elemental el sentimiento propio hacemos que el “estado de drecho” se debilite (algo que desde mi punto de vista es casi imposible, porque no se puede debilitar lo que apenas existe, pero lo expreso así, para que nos entendamos). Me parece muy bien que Don Pedro manifieste su falta de simpatía por ciertos “sujetos”, pero ya no opino igual cuando sus palabras traspúan cierta falta de respeto por la ley y por la rectitud de la justicia.

    Si la justicia es una suerte de magma fecal y podrido que no hay por donde cogerlo no vale más argumento que la ley o que el respeto a la misma. Considero a todas luces equivocado y sumamente peligroso que en un contexto como el que tenemos ante nosotros tropecemos con nuestras filias y nuestras fobias. Alegrarse, aunque sea subrepticiamente, de una persecución sostenida por una infame politización de la judicatura no es algo de lo que deberíamos alegrarnos, por muy mal que nos caigan los perseguidos. El solo hecho de mencionarlo es digno de diatriba, y en eso estoy.

    Si alguno de los habituales impresentables que se pasean por estos prados dice lo que Don Pedro ha dicho, ni me inmutaré, porque la miseria no destaca en los miserables, pero usted, Don Pedro, que anuncie y reitere tal idea… es otra cosa. Fíjese que no discuto su sentimiento, no discuto lo que usted piensa de esta gente, de la alcaldesa en cuestión, sino que rechazo que argumente tal cosa en un contexto en el que dichas opiniones no deberían jamás esconder o burlar al debate más importante: la justicia española apesta.

    Si tras decir lo mal que le caen personas como los dirigentes de ANV o de las siglas que sean, usted pone sobre la mesa o asume el despropósito que día tras día perpetra la justicia en relación a los distintos sumarios abiertos contra el entorno abertzale, vale, pero eso no lo ha hecho. De ahí que le llame la atención.

    Ahora puede responderme. Espero sus argumentos.

  34. Por otro lado, y anticipándome a una respuesta de Don Pedro Pelija que se atribuyese la simple manifestación de un sentimiento respecto a la alcaldesa, sin voluntad de analizar el entramado judicial que subyace a sus espaldas, quisera manifestar mi opinión:

    Considero que la alcaldesa ha hecho lo que tenía que hacer. Considero que sería un error condenar, como alcaldesa, el crimen que yo, como ciudadano, condeno enérgicamente. Muchas condenas se exigen y muy pocas se formulan, y no es precisamente la condena que se le exige a la alcaldesa la más grave de todas. Entiendo que muchos se irriten si una alcaldesa como la de Mondragón no condena el asesinato de un conciudadano, pero a mí me irritan más otra condenas que nunca se han oído y, lo que es peor, apenas se han exigido.

    El día que las condenas más necesarias salgan por ciertas bocas entonces, ese día, esperaré una condena como la que tantos han exigido a la alcaldesa de Mondragón. Desde mi condena al reciente crimen perpetrado por ETA en esa población vasca manifiesto mi apoyo a la alcaldesa de Mondragón, al menos en este asunto. Yo haría lo mismo, por dignidad. Una cosa es estar contra el terrorismo y el crimen y otra muy distinta es hacerle el juego a un estado infecto como el que padecemos.

    Y todo esto lo digo desde el punto de vista del que considera que exigir condenas no me parece una solución ni algo que me erotice ni nada por el estilo, se trate de las condenas que se trate.

  35. Y para terminar, esperando que mi opinión personal se considere de forma secundaria, enlazo un par de lecturas que me parecen bastante ilustrativas de lo que estoy denunciando:

    El macroproceso 18/98 y la peligrosa normalización de la excepción
    http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=1582

    Y una entrevista que ahonda en lo mismo:

    Nos condenarán, porque el guión político del PSOE lo exige
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66896

    Y como suelo decir, el que quiera entender, entenderá.

  36. mitxel dice:

    Por diossss, don Ricardo, vuelva, que esto degenera….

  37. Seba dice:

    Estimado Jorge F.

    Tanto tiempo sin “estar contacto” con ud. y recibo un mensaje suyo en mi blog…le agradezco muchísimo. Siempre es bienvenido y sobretodo es interesante leer su opinión y aprender de sus conocimientos.

    Respecto al tema en cuestión, estoy leyendo las página que me dejaste para poder comprender que es lo que sucede…

    Un gran abrazo.

    Pd: aunque hace mucho no comento aquí, siempre entro y vuelvo a enviar mis felicitaciones a Don Ricardo por este gran espacio en la web.

  38. Pedro pelija dice:

    Querido Lucien,

    Atienda usted que he empezado por subrayar mi fariseismo y mi falta de pureza cristalina al expresarme como lo he hecho. Entiendo su, digamos, reprimenda y también la indinagción de Jorge frente a mis comentarios. No puedo razonar mis palabras anteriores porque no es razonable, es visceral. Soy humano, “la carne es débil”. No siempre soy capaz, desde el cerebro, de dominar a mis tripas. Si dijera que me apena que estas personas conozcan el trullo, estaría mintiendo. Los considero unos cobardes y unos nazis y no me parece mal que, de vez en cuando, tomen algo del “jarabe” que quieren ellos dar a tomar a los demás. No hablo de sus ideas, que pueden ser buenas para algunos y seguro, respetables, pero sus métodos no son democráticos ni decentes. Ellos no ponen bombas, de acuerdo, pero a nadie se nos escapa que no les parece mal que otros las pongan para conseguir sus objetivos. Esto me parece suficiente para despreciarlos profundamente. Tanto como desprecio a los que defiende sus “ideas” con bombas “legales” y ejércitos, policias y etc. regulares.
    Por eso no lean aquí que al manifestarrme como lo he hecho, trago con lo que se hace desde el otro lado. Soy consciente de la miseria de nuestro sistema, de su hipocresía, de su falta de ética y de tantos etcéteras como quiera usted. Pero cuando dice que usted la comprende (a la alcaldesa) e incluso que, en su lugar, haría lo mismo por dignidad, entiendo que se refiere a que si no se condena una cosa, no se debe exigir condenar la otra. Dejando a parte que no comparto esa posición, es decir, la actitud del “pues ellos más”, porque pienso que así no se llega nunca a nada (uno por el otro, la casa sin barrer), es que resulta que esta gente SÍ condena (lo que no me parece mal) los abusos desde la otra orilla. Y eso me parece hipócrita.
    Quiero decir que la respuesta, desde mi punto de vista, no ha de ser la de aceptar que esta gente no condene, sino la de exigir que se condene también lo otro. Ahí sí me encontrará.

    Aunque, como a usted, tampoco me erotizan especialmente las condenas.

    Y repito, con sinceridad, que no pretendo considerar “mi sentimiento” por la visita a la cárcel de esta señora como razonable. Es algo que simplemente “me pasa”. No me apena. Estoy muy requeteharto del “problema vasco”, porque el verdadero problema de nuestro tiempo no es éste ni otras miserias provincianas parecidas. Me asquean. El verdadero problema es, desde luego, el que usted apunta en sus comentarios respecto al sistema, al estado, la dictadura del capital y etc. Y “estas tonterías” no hacen nada por aliviarlo, sino que creo que lo enquistan más y hasta lo alimentan. No pasarían de gilipolleces si sólo se dedicaran a berrear sus miserias, pero es que matan (ellos o sus secuaces, me da igual). Y ¡Desde luego que matan más “los otros”! Pero esto no me los hace mejores.

  39. Jorge F. dice:

    Don Lucien, ¿hace tiempo que no se pasa por aquí? Es que ya no se pasea nadie por estos prados… o casi nadie. Hasta Don Ricardo salió dos minutos para comprar tabaco y todavía no ha vuelto.

  40. Pedro pelija dice:

    Me dice usted, D. Lucien:

    “Si tras decir lo mal que le caen personas como los dirigentes de ANV o de las siglas que sean, usted pone sobre la mesa o asume el despropósito que día tras día perpetra la justicia en relación a los distintos sumarios abiertos contra el entorno abertzale, vale, pero eso no lo ha hecho. De ahí que le llame la atención.”

    Pues ahora lo hago. SÍ, asumo ese despropósito. En mi parrafada fantasmal (de “fantasma” pedante) que he adjuntado sobre la justicia ya apunto que no creo en ella. Y sí; sé que es una payasada inmensa la que sufrimos por aquí. Mire, le diré que he trabajado en prisiones ejerciendo mi profesión (que creo que usted conoce) en contacto muy íntimo con los internos, y he estado en juicios. Ya hace años que me he desencantado de nuestra “justicia”. Si consigo su “absolución” ( ;-) ) diciendo que sé que se cometen muchas injusticias politizadas contra esta gente vasca, delo por dicho.
    Pero no puedo con los nazis, aunque se les trate injustamente.

    Mi falta de “pena” con respecto a esta señora, es como aquel que se ríe sin poderlo evitar al ver caer de culazo a una señora en la acera. La víscera, caramba, que no la controlo siempre.

  41. Don Pedro,

    creo que su opinión es muy valiosa, y más teniendo en cuenta su trayectoria profesional. Debería opinar más sobre los desmanes de la justicia y la situación de las prisiones. Dicho esto, y habiendo leído su respuesta, quisiera comentarle algo dejando un poco de lado lo que pensemos de ciertos personajes, terreno en el que creo que diferimos (no así en relación al que aprieta el gatillo, por supuesto).

    Lo que quiero decirle es que multitud de condenados por ciertos sumarios de la Audiencia Nacional no son más que víctimas de un proceso de persecución política. Estamos ante presos políticos en toda regla y las cuentas son claras: hay más presos políticos aquí que, por ejemplo, en Cuba. Muchas personas enchironadas por el sumario 18/98 (y por otros, algunos incluso en el camino de serlo, como los del sumario 33/01) no han delinquido más allá de su ideario independentista. Esa “letal” coincidencia con los asesinos les ha llevado a prisión, eso sí, con la inestimable ayuda de la infecta (por antidemocrática y ambigua) Ley de Partidos. No hacen falta más datos ni agumentos para poner en la picota al supuesto estado de derecho que padecemos. En estas condiciones, resulta hipócrita exigirle a la alcaldesa de Mondragón que codene el vil (como todos) y reciente asesinato. Obviamente, los que se apresuraron a condenarlo y mostraron su repulsa y su firme y pública repulsa son, en su mayoría, unos hipócritas.

    Y es curioso que la condena de un asesinato convierta al que la profiere en un hipócrita, pero eso es lo que le pasa a muchos responsables políticos y, obviamente, a muchos ciudadanos. Estamos hartos de ver como Amnistía Internacional, la ONU y otros organismos condenan y denuncian sistemáticamente a España como un país en el que la tortura está a la orden del día en sus prisiones. La impunidad es manifiesta y ante las fundadas denuncias el Estado (por boca de su gobierno, el de ahora y los de antes) hace oídos sordos y niega una y otra vez tales acusaciones, el mismo Estado que luego da por buenas las denuncias de estos organismos cuando se dirigen a otros países. Esto es muy grave. Poniendo otro ejemplo que no se puede discutir, ¿no es indignante ver a, por ejemplo, responsables del PP, llenándonse la boca de bilis ante el crimen de Mondragón mientras siguen erre que erre sin asumir responsabilidades ni condenar, al contrario más bien, la célebre reunión de su ex-líder en las islas Azores (indscutible e incomparable ejemplo de asociación con banda armada) o el posicionamiento respecto a la guerra de Irak y a las mentiras que la “justificaron”?

    Seamos serios, y no me dirijo tanto a usted, Don Pedro, como a otros que no merece la pena mencionar: por un lado tenemos a un exministro y portavoz del gobierno durante el gobierno de Aznar (Rajoy), que continúa asumiendo las mentiras que desembocaron en el genocidio de Irak (a lo sumo prefiere pasar página y considerarlo como algo pasado o señalar la maldad de Sadam Hussein) y en cambio condena con todas sus fuerzas el asesinato de una persona a manos de un desalmado terrorista. ¡Él, que ha justificado el mayor de los terrorismos! ¡Qué cara más dura! Esa persona y muchas otras, no tienen derecho moral alguno para exigir que otros condenen un asesinato. ¡Nadie puede discutir esta lógica, porque es irrebatible. No es mi lógico, es la lógica de los hechos y yo me limito a ponerla sobre la mesa. Yo no me chupo el dedo, y no sólo respecto al PP, sino que también el PSOE, porque este partido, de la mano de ZP, ha enviado más tropas a Afganistán, y lo que allí sucede no es más justificable que lo de Irak.

    Y mientras casi nadie condena los crímenes de lesa humanidad allende nuestras fronteras, y otros en nuestros calabozos (aunque sean menos execrables) y no se hace nada más que pasar página e intentar minimizar lo que no hay manera de minimizar, resulta que el parato judicial del estado, guiado por el parato ejecutivo, de la mano de casi todo el espectro político, se dedica a perseguir a todo el que concida ideológicamente con los terroristas, al que no codenene ciertos asesinatos o al que se tache de abertzale. ¡Tot plegat és una gran merda! No hay por dónde coger tanta bazofia, tanta hipocresía y tanta cara dura.

    Cuando sale la alcaldesa de Mondragón o un dirigente abertzale tras un atentado terrorista de un etarra, siempre espero que se ahorre la condena, por dignidad, y no me parecen unos nazis por ello. Los auténticos nazis (si es que se puede utilizar dicha expresión) llevan coche oficial, van a las recepciones de la Zarzuela, visten toga negra o condenan con toda la pompa y la ayuda de sus medios afines el mínimo exceso y/o crimen de los terroristas que llevan pasamontañas.

    En este infecto país en el que vivimos, hasta la alcaldesa de Mondragón me cae bien.

  42. Pedro pelija dice:

    Bueno, D. Lucien

    He coincidio con su comentario y lo suscribo hasta el penúltimo punto y aparte. Pero es sanísimo discrepar.

    Yo entendería y hasta podría aplaudir que la alcaldesa de marras, o cualquier otro, se callara frente a los viles asesinatos de ETA, si ésta fuera una expresión de coherencia y de rechazo frente a la general hipocresía del sistema. Pero es que aquí ellos igualan, si no superan, la hipocresía del “rival”. Podría entender sus silencio si fuera gente que se moviera por ideales parecidos a los que usted cita por encima del susodicho punto y aparte. Pero a esta gente no les mueve nada de eso. Sólo les mueve su localismo excluyente, su patriotismo pueblerino y de sacristía y su odio al otro. No moverían un dedo por paliar las necesidades de ningún tercer mundo y les importan tres pepinos lo que pase en Afganistán o dos metros más allá de su terruño.

    De verdad, no me merecen ninguna simpatía estas personas. En mi escala están al mismo nivel que los banqueros que comentábamos más arriba. Y es cierto que sufren persecución, muchos de ellos, por motivos simplemente políticos; no por delitos. Y tampoco estoy conforme (lo he expresado en varias ocasiones por aquí y en otros foros) con la ley de partidos (a grosso modo porque he de confesar que a fondo no la conozco). Pero ya he dicho que mi sentimiento por la cárcel de la alcaldesa no era razonado. Por seguir con la comparación con los banqueros; si alguno de ellos acaba en la cárcel no me apena nada en absoluto. No me paro a buscar si ha cometido un delito o no para sentir así. Me “pasa”. Los considero dignos de “pagar” sólo por ser lo que son y lo que representan.

    Caramba, creo que estoy yendo demasiado lejos. Tal vez la cosa sea más sencilla. Uno no es inmaculado, uno tiene sus miserias (que intenta domar cada día un poco más, pero aún se le escapan ramalazos del bruto) y no siente pena por que les salgan mal las cosas a estos que yo sí considero nazis no precisamente, o sólo, por no condenar a ETA, sino por lo que defienden y representan.

    Con ello no quiero lavar las manos de los de la otra orilla.

    Veo que en esto soy un “equidistante” y no sé si eso es bueno. Pero me consuelo con aquello de que los extremos se tocan y así no me molesta tanto esta posición.

    Un saludo

  43. Rober_MdP dice:

    De acuerdo en todo con usted, D. Lucien. Pero añadiría alguna ley más que resulta igualmente deplorable y detestable para el intelecto humano: los artículos del CP que recogen los delitos de injurias y calumnias. No es de recibo que en pleno siglo XXI, las opiniones sean castigadas con algún tipo de condena prevista en el Código Penal. Bien es cierto que hay cierto tipo de opiniones o manifestaciones que siendo lesivas no han de quedar impunes, pero no es lógico que las medidas que se tomen sean penales (pues queda la vía civil, para las personas que vieran comprometido su honor o la concepción que tuvieran de su persona). Y, sin duda, la lógica que siguen estos dos artículos del CP es la misma que persigue la Ley de Partidos en su totalidad. Porque, por ejemplo, ¿cúantas veces ha salido condenando un atentado de ETA Democracia Nacional o Falange Española de las JONS y no han sido represaliados por ello? En fin, todo esto es un homenaje a la hipocresía.

  44. Pedro Pelija dice:

    De todas formas, no nos confundamos.

    La alcaldesa no ha sido encarcelada por no condenar el atentado. No ha sido ésa la causa. Por eso “sólo” la quieren “censurar” “democráticamnete” en su parlamento local los representantes elegidos por sus paisanos de Mondragón.
    Lo de chirona viene por actividades realizadas en contra de ley… de partidos ;-) ; que siendo lo mismo, es otra cosa.

  45. La ley de partidos es un engendro antidemocrático, una herramienta de persecución política que va más allá de los excesos del CP (como acertadamente señala Don Rober_MdP).

    Yo diría que a la alcaldesa de Mondragón se la persigue, procesa o condena porque era y es un objetivo político a destruir, simple y llanamente.

    Y creo, Don Pedro Pelija, que no es correcta su visión de lo que mueve a “esa gente” (como la alcaldesa de ANV). Discrepo de usted, pero ése es otro debate. Quizás convendría explicar la diferencia entre nacionalismo e independentismo, ¿qué piensa?

  46. velvetpac dice:

    ¿Qué hace Fraga todavía libre?,¿y todos los que comulgaban con el franquismo (jueces, empresarios, políticos, periodistas…)?.
    La alcaldesa de Mondragón es una inocente mujer comparada con semejantes monstruos.

  47. Pedro Pelija dice:

    No niego lo que ustedes apuntan. Sólo que repito que no me apena esto que le pasa a esta señora ahora y ya he argumentado porqué. ¡Claro que quiero entre rejas al genocida Aznar, por ejemplo! pero también ya lo he dicho antes.

    Usted discrepa, D. Lucien, de mi visión sobre la que he llamado “esa gente” (no había intención despectiva aquí), lo que me parece muy bien. Yo nunca he criminalizado el nacionalismo o el independentismo. Los he criticado porque los considero trasnochados, pero no los he criminalizado. Como digo mucho: no los combato, sólo no los comparto. No es eso lo que me produce el desprecio que siento hacia estos personajes de ANV y similares. Es su infinita cobardía, su hipocresía y su patriotismo de hojalata. Ya he dicho que no me importa que ellos no maten; los desprecio porque ellos están de acuerdo en que otros lo hagan en su causa.
    Nunca me oirá algo similar sobre Carod, por ejemplo.

    En cuanto a su pregunta sobre qué pienso de nacionalismo e independentismo, permítame que le diga que sólo pensar en iniciar un debate sobre ello me da mucha pereza. Aún me acuerdo de infinitas discusiones sobre el tema, especialmente con nuestro mutuo ciberconocido Agog (a quien por cierto no he vuelto a leer y es una pena); discusiones que sólo me sirvieron para percatarme de lo resbaladizo de definiciones y concepciones sobre estos asuntos. Sólo le diré, simplificando al máximo, que no me interesan demasiado. El nacionalismo (pertenecer a una nación concreta con sus peculiaridades y etc.) me parece un “hecho”; el independentismo (con sus fronteras más o menos sutiles), un “derecho”. El primero es natural e inevitable y no me molesta siempre que sea integrador y no excluyente. El segundo es artificial y me repele por lo que significa de “hasta aquí yo y desde aquí para allá empiezas tú” y me parece muy peligroso. Soy consciente de que en estos asuntos peco tal vez de un exceso de utopía, pero sueño con la absoluta desaparición de fronteras y demás. Lo que no significa que trague con la globalización que se vende por ahí ¡ojo!

    Como ya les he descubierto mi debilidad por los versos, permítanme torturarles con otro sonetillo asonante sobre el tema (escribir estos poemillas me resultan sucedáneos de la aspirina o el valium):

    FRONTERA

    El sol y el viento te niegan,
    la lluvia burla tu burla.
    Piedra de la humana tumba
    que se cava en tu quimera.

    Maldita por siempre fueras
    invención pudenda y sucia,
    causa de réprobas luchas
    en tu condición perversa

    Yo quisiera derrumbarte,
    festejar tu entierro en tierra,
    bailar sobre tus escombros.

    Y el hombre, saberse al aire
    y al sol del alba primera.
    Dueño de nada y de todo.

    ——-
    Ustedes disimulen.

  48. velvetpac dice:

    #48. Pedro Pelija

    “Ya he dicho que no me importa que ellos no maten;los desprecio porque ellos están de acuerdo en que otros lo hagan en su causa”

    No creo que esta afirmación sea correcta. Que coincidan en sus planteamientos políticos no significa que esten de acuerdo en los métodos empleados. Ese es el gran problema al que nos enfrentamos. Pronto opinar como yo lo hago (¿cuanto tiempo hace que no ven u oyen una opinión diferente a la oficial en un medio de comunicación masivo?) sera “ser complice de ETA”.
    Si la ayuda a los presos o sus familias, la desobediencia civil, las ideas independentistas es pertenecer a “las entrañas y el corazón de ETA”; ¿cuanto falta para que esté prohibido dudar de la visión oficial?.
    El PSOE está metiendo la pata hasta el fondo, y todo por intereses partidistas, por ansia de poder.

  49. Rober_MdP dice:

    #49. Velvetpac

    Vale. Partamos del punto de que los independentistas vascos no están de acuerdo con los medios utilizados por ETA (véase extorsiones, amenazas, y llevado al extremo asesinatos). Digo, puede que esto sea así, pero su ambigüedad y los rodeos a la hora de mostrar el rechazo a estos delitos cometidos por la banda terrorista es lo que hace que cuenten con tanta animadversión por el resto de españoles. Y, como bien apuntaba, don Pedro Pelija, no despierta tantos odios Carod Rovira como Arnaldo Otegui o Pernando Barrena. Y por algo será.

  50. velvetpac dice:

    #50. Rober_MdP,

    Carod Rovira también despertó odios una temporada;¿recuerdan?. Y me parece que todo fue debido a la campaña que los mass-media montaron en su contra. También recordar que Arnaldo Otegui era mejor visto, incluso por el PSOE, durante los preparativos del proceso de paz.
    Otro factor importante es que en Catalunya no existe ningún grupo armado; nos siguen odiando e insultando pero no generamos terror.
    No se si los independentistas vascos están o no de acuerdo con los medios utilizados con ETA, y no creo que esa sea la cuestión. Simplemente deberíamos analizar si las actividades que realizan son delectivas. Y, perdone que le diga, no condenar un atentado, la desobediencia civil, la libertad de opinión…no creo que sean razones para “entrullar” a nadie.

    Aclarar un punto; no soy ni nacionalista ni independentista. El nacionalismo de derechas me resulta asqueroso, y como persona “de izquierdas”(palabra que ha perdido todo su valor) no puedo dejar de solidarizarme con la izquierda abertzale.

    Saludos fraternales.

  51. Cosas interesantes leo, de todos, y puntos de acuerdo encuentro, en todos.

    No se preocupe, Don Pedro, que no pretendo iniciar un debate en profundidad sobre nacionalismos e independentismos. No obstante, y a riesgo de contradecir mis intenciones, algo quiero decir al respecto. Lo primero que deberíamos tener claro es que necesitamos definiciones que puedan ser aceptadas, términos que sirvan de punto de partida para el debate. Quién sabe si es posible hallar nacionalismos respetables e independentismos deleznables (pienso que sí) o viceversa, pero yo entiendo lo siguiente:

    Mi experiencia me dice que el nacionalismo es sinónimo de exclusión, de falsa superioridad ética, de elitismo, de mirar por encima del hombro al otro. El nacionalismo acostumbra a supurar mal rollo, aunque supongo que quizás sea posible la mera afirmación nacional como un orgullo sano y respetuoso, sin ánimo de menospreciar al otro. De todas formas, mi limitado conocimiento del mundo me ha permitido entender que no hay superioridad alguna en ser catalán. Perdonen que me ponga como ejemplo, pero conozco lugares más civilizados, más alegres, más modernos, más integradores, más lo que sea. Del mismo modo digo que lugares que me parecen más “algo” que Catalunya en algún aspecto, me parecen menos “algo” que Catalunya en otro aspecto. Luego resulta que lo que para mí es más para otro catalán puede ser menos y viceversa. Mi conclusión es que cada cual con sus peculiaridades tiene de qué presumir y de qué avergonzarse. Siguiendo con mí mismo, con mi propia experiencia, presumo de una tierra con variados paisajes, alta montaña, media montaña, extensos llanos, playas rocosas y preciosas rodeadas de árboles en el norte y playas alargadas y con un estilo más propio del Levante en el sur, zonas húmedas y zonas más secas, diversidad climática, monumentos de multitud de épocas, una historia imponente, una lengua propia y dos lenguas oficiales, riqueza paisajística y cultural. Esto me sirve, aun ampliado, si hablo de toda España. Luego miro al mundo y veo lugares con montañas indudablemente superiores, lugares más bellos, y más feos, pero siempre desde mi subjetividad (que conste) y todo alternado, lugares de todo tipo y condición. Al final, tanto la superioridad como la inferioridad no son más que estupideces: no existen. Entiendo que una persona pretenda defender sus raíces, su cultura, preservar sus tradiciones y su lengua. ¿Acaso no puede llevarse a cabo tal cometido desde la voluntad de compartir lo propio con el resto del mundo, dejando de lado superioridades o elitismos? Si eso es nacionalismo, bienvenido sea. De hecho, la RAE nos da una definición que encuentro aceptable y en la que todo el mundo podría sentirse reflejado: “Apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece.” Ahora habría que decir qué es nación, y francamente, no me apetece.

    Siguiendo con mi experiencia, considero que el independentismo es otra cosa, ni mejor ni peor: otra cosa. Me parece bien que Don Pedro lo califique como un derecho, pero mucho cuidado. Por establecer comparaciones: hay independentismos e independentismos y puede que la forma de valorarlos surja desde la subjetividad. Respeto a mi vecino o a mi amigo cuando me dice que Catalunya necesita independizarse de España y me lo plantea casi como un imperativo moral, o categórico, que diría Kant. Yo mismo siento esa necesidad a veces, porque no me siento español, aunque lo sea. Quiero decir, que el sentimiento de ser español es algo racional que llevo dentro, pero no me sale de ningún lugar que no sea de mi cabeza. La bandera me da arcadas, el himno me recuerda a los fascistas (como la bandera) y lo que tantos consideran un pasado glorioso no es más que algo de lo que avergonzarse. De todas formas no considero que independizarse sea la solución, aunque a veces pinso que estoy equivocado y busco argumentos para no proclamarme independentista. Al final llego a la conclusión de que soy un idealista y de que las cosas pueden cambiar, de que se puede conseguir la integración respetando la diversidad, pero eso no llega, eso no pasa. Creo que el principal motivo que tengo para defender la independencia, aunque no me considere independentista, es que España es una estafa, una mentira, el sueño de unos nacionalistas muy agresivos que terminaron por imponer su idea de “una grande y libre”. España es, como nación, una broma de mal gusto que no se sostiene por ningún lado. Como tierra, como conjunto, como territorio de diversidad humana y cultural es una maravilla, pero a un nivel simbólico apesta y estoy convencido de que los nostálgicos de la patria viven equivocados, y son peligrosos, aunque no se lo crean ni sean capaces de imaginarlo. A pesar de eso, ¿qué sentido tiene independizarse? Desde el plano simbólico ninguno, o mucho, según se mire. Cuando ya no hay fronteras, en Europa, es posible que el independentista moderno vea la independencia como un mero proceso de federalización llevado al extremo, como un proceso de autogestión dentro del marco común. Creo que el independentista tipo catalán no piensa en fronteras o límites y piensa menos de lo que muchos creen en el dinero, aunque piense en el mismo, claro. No creo que nadie en su sano juicio, más allá de cabreos momentáneos, defienda el acrecentamiento de los desequilibrios, la anulación de la solidaridad o el sálvese quien pueda. De lo que sí estoy convencido es de que muchos independentistas catalanes, y muchos catalanes que no lo son, defienden la autogestión de puertos, aeropuertos y muchas otras cosas que se deciden a 600 kms. No creo en el centralismo, ni en España ni en Catalunya. Por ahí me siento más cómodo, siempre que no olvidemos el equilibrio territorial. ¿Alguna vez se ha olvidado dicho equilibrio? A veces, y casi siempre contra Catalunya, por no decir siempre. Una región que crece muy rápido, junto a una que lo hace muy lentamente es una bomba de relojería. El desarrollo debe ser equilibrado, pero dicho equilibrio debe ser buscado de forma seria. ¿Se ha hecho así en españa? Tengo mis dudas.

    Intento meterme en la mente de un/a independentista convencido/a, y hay argumentos que a mí me hacen simpatizar con él/ella. El más importante es el que se refiere a la miseria moral de esta España, a la trampa-estafa de la Transición, a la perpetuación del régimen en la persona de un monarca cuya legitimidad democrática es una falacia. España no quiere a Catalunya, fundamentalmente porque España no conoce a Catalunya. ¡Cuantos amigos catalanes con origen andaluz, o extremeño, o gallego, o manchego, viscerales críticos del independentismo, defensores en Catalunya de lo español, de la maldita bandera, del asqueroso himno, de la inaguantable selección, llegan a los pueblos donde nacieron sus padres y chocan con los conocidos prejuicios anticatalanes! De repente se convierten en fieros defensores de Catalunya. Para muchos de ellos su vida es una especie de defensa constante. Aquí se defienden por sentirse españoles, en una tierra donde ese sentimiento está estigmatizado (que no somos unos santos) y fuera de Catalunya se defienden por ser catalanes, por muchas raíces que lleven a cuestas. Eso sí, que alguien me explique qué significa sentirse español, y que me lo justifique. Luego aceptaré que me pregunte qué significa sentirse catalán, y se lo explicaré. Entonces buscaremos similitudes y seguramente nos preguntaremos porqué las cosas no son como nos cuentan nuestros sentimientos. Un verdadero ciudadano con espíritu democrático debería tener problemas para sentirse español tras echar un vistazo en profundidad a la situación de España. ¿Quieren que yo me sienta español? Lo tienen fácil: derogación de la monarquía, restitución del legítimo régimen republicano, justicia social y no este asqueroso capitalismo que cada vez nos ahoga más, así como respeto DE VERDAD a la diversidad cultural y humana de la península. Que empiecen por ahí las cosas y celebraré mi españolidad, que cambien las cosas y finiquitaré la estigmatización que durante mi vida he ido creando en relación a España como país, como nación.

    No son pocas las contradicciones que me asolan: baste leer lo que llevo escrito y girar la tortilla escribiendo Cataluya allí donde he escrito España. La defensa de una nación es una actividad muy difícil y probablemente inútil. De todas formas, acepto mi posible contradicción con una respuesta: España ha sido y es, y no me gusta lo que ha sido y es. En absoluto. Catalunya no ha sido y quién sabe si será, pero siempre queda el beneficio de la duda sobre si me gustaría que fuese. Si Catalunya, ante un hipotético proceso independentista, cayese en todas aquellas cosas que tanto critico de España, pensaría lo mismo, y renunciaría o estigmatizaría lo catalán como hago con lo español. De hecho no es algo tan difícil de imagnar: la Catalunya que por ejemplo quiere CIU me parece tan reprobable y asquerosa como la España que tenemos: sin fachas, pero con una élite no menos asquerosa y por momentos no menos facha. Sé que muchos españoles, muchas personas de fuera de Catalunya podrían leerme y decirme que España no es como la pinto, que no la sienten así, y que también son críticos con aquello que yo critico, y me parece bien pero una cosa es lo que sintamos y otra lo que es, y España es un fracaso. Funciona por imposición, por “sus cojones” (no los míos) y no se hable más. Si el independentismo es un derecho (y a mí me lo parece) considero de mala educación y objetivamente miserable ponerlo en la picota. Si la integraciíon es otro derecho, lo mismo. Pero no tolero que los integracionistas o los independentistas fundamenten su deseo de país en la ignominia, el elitismo o la superioridad que se les ocurra imaginar. Por ejemplo, ¿qué está pasando en Bolivia? Nada más y nada menos que se está destapando un movimiento independentista clasista y a todas luces racista? ¿Es comparable al deseo de algunos respecto a Catalunya o, ya puestos, el país vasco? Duro debate se abriría aquí, con opiniones para todos los gustos, pero no me interesa, aunque no lo parezca por lo escrito hasta aquí. Al final, debería imponerse el respeto a todas las opiniones, salvo aquellas que defienden la ignominia, y defender el actual estado español roza la ignominia, por lo que si debo elegir entre criticar a unos nacionalistas o a otros, elijo criticar a los españoles, aunque no aguante a muchos nacionalistas catalanes (los que no sólo responden a la definición que antes di).

    Y por favor, ahórrense la crítica de mis palabras basada en el análisis de las mismas, pues se pierde el tiempo quien escruta las contradicciones, que haberlas haylas. Pero para el que quiera buscarme las cosquillas y piense que no me mojo le diría que mil veces antes independentista que nacionalista español… ¿he dicho mil? Corto me quedé, coi!

    Y Don Pedro, le recomiendo que lea mi comentario #36, que Don Ricardo tardó en validar y podría haberle pasado por alto. Lea esos artículos. Tras su lectura quizás mantenga sus sentimientos hacia personas como la alcaldesa de Mondragón, sentimientos que no necesita justificar, pero a lo mejor una pizca de compresión podría brotar de sí mismo hacia dichas personas. Como dice Velvetpac, yo no puedo dejar de solidarizarme con la izquierda abertzale.

    Saludos.

  52. Pedro Pelija dice:

    D. Lucien

    Espléndido escrito el suyo, que suscribo plenamente.

    Sólo unas aclaraciones:

    – Cuando yo hablaba del nacionalismo como algo natural e inevitable, lo hacía en el sentido de hecho nacional, de nacer, de ser por pura ley natural de una zona determinada y “mamar” una cultura determinada. No hablaba del sentimineto nacionalista, diferenciador, con afán de superioridad y excluyente.

    – Comparto con usted la valoración de España como una nación inexistente, una farsa. Nunca ha sido una nación. Ha sido y es un estado, y a la fuerza. Pero es evidente que España es un conjunto de varias naciones (en el sentido “nación” que dije antes) y que lo mejor que podrían hacer en respetarse y entenderse.

    – La forma en que usted plantea el independentismo me parece correcta. En ese sentido estoy con usted, lo que ocurre es que no tengo claro que los independentistas que “sufrimos” por aquí se orienten exactamente en este sentido. Pero bueno, el que usted expresa es un independentismo orientado más en remarcar que “yo NO soy esto”, que en “yo soy esto”, me parece a mí.

    – He leído muy por encima los enlaces que adjunta en su comentario 36 (estoy trabajando y ya me estoy excediendo). Le reitero que cuando yo me expresaba en el sentido de no apenarme por la cárcel de ANV, estaba hablabando visceralmente. No quiero mentir . Y no me apena que estas personas visiten la cárcel. Desde el principio apunté que podría ser injusto, pero el hecho es que no me apenaba. Expresaba un sentimiento que surge, y es que yo, sinceramente, siento aversión por estos mal llamados “abertzales”. No puedo evitar verlos como la quintaesencia de la cobardía y ése es el principal motivo del desprecio que me inspiran.
    No hace falta que repita que los de la otra orilla también me resultan despreciables en muchas cosas, que no estoy de acuerdo con la ley de partidos, etc. ¿verdad?

    Para los que aún no me entiendan del todo:

    El que yo no lamente la cárcel de la alcladesa entraría en el mismo saco que aquel madridista que se alegra de que el barça pierda una semifinal en la que a él no le va nada. O aquel culé que le jode una barbaridad que el Madrid gane una liga que ellos ya tienen perdida.

    Son sentimientos innobles si quieren (yo lo reconocí así desde un principio); pero se tienen. Y yo lo he expresado aquí porque ante la entrada de D. jorge F. no quise, ni quiero fingir.

    Desde un punto de vista racional acepto que esto es un timo de la “justicia”, que ésta está politizada y que eso es muy peligroso. Y, en este sentido, entiendo que no les agrade lo que he dicho.

    ——-
    Bueno, tengo que seguir currando, que esto es pasarse ya.

  53. Pedro Pelija dice:

    Ahora que tengo un ratito.

    A modo de síntesis y para aclarar las cosas (aclararme yo el primero):

    Todo empezó con la entrada de D. Jorge F.:

    “#20. Jorge F., hace 5 días

    ¿Nada que decir sobre el encarcelamiento de la alcaldesa de Mondragón?

    No querría recibir una reprimenda del señor Rober_MdP, pero me parece que ese sería un buen tema sobre el cual debatir.”

    Yo contesté (en síntesis):

    “#28. Pedro Pelija, hace 2 días

    Jorge F, sé que esto no le gustará, pero es que a mí no me da pena lo de la de Mondragón. No sé si es justo o no que esté en la cárcel, tal vez no; pero aquí confieso mi fariseísmo (vale, vale, el que esté libre de pecado que …) pero es que yo de esa gente me alegro de todo lo que les salga mal.

    Dijo D. Lucien (en hipersíntesis):

    “#34. Lucien de Peiro, hace 2 días

    Considero a todas luces equivocado y sumamente peligroso que en un contexto como el que tenemos ante nosotros tropecemos con nuestras filias y nuestras fobias. ”

    —————

    Y en esto he de reconocer que tiene toda la razón. Sólo me queda decir que no creo que pueda nunca sentir simpatía por los “abertzales” éstos; pero intentaré domar en lo que pueda mis filias y fobias, o al menos no expresarlas tan crudamente.

    Saludos

  54. Rober_MdP dice:

    #51 Velvetpac

    “Y, perdone que le diga, no condenar un atentado, la desobediencia civil, la libertad de opinión…no creo que sean razones para «entrullar» a nadie”.

    Totalmente de acuerdo con usted, pero al mismo tiempo usted totalmente de acuerdo conmigo, porque eso mismo es lo que dije (o lo que quería decir) en el mensaje #44.

    No obstante, sigo pensando que por muy buena concepción que se tuviera en un momento dado de Arnaldo Otegui por parte del Partido Socialista (el vasco fundamentalmente), sus cuotas de animadversión siempre fueron superiores a las de otros líderes independentistas (véase Ibarretxe, que también lo es, por ejemplo).

  55. Por cierto, ¿puede alguien explicarme por qué está Arnaldo Otegui en prisión? Me gustaría una respuesta lo más detallada o referenciada posible. Gracias.

  56. Rober_MdP dice:

    http://www.publico.es/espana/068098/constitucional/niega/segundo/amparo/otegi (“Seguirá en prisión hasta septiembre por enaltecer al etarra ‘Argala'”)

    http://www.elpais.com/articulo/espana/Otegi/ingresa/prision/confirmar/Supremo/pena/meses/enaltecimiento/terrorismo/elpepuesp/20070608elpepunac_2/Tes (“Otegi ingresa en prisión tras confirmar el Supremo la pena de 15 meses por enaltecimiento del terrorismo”)

    http://www.elmundo.es/elmundo/2006/01/18/espana/1137572690.html (“El dirigente cometió el delito durante el entierro de la etarra Olaia Castresana en mayo de 2004”)

    http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo10-1995.l2t22.html (artículo 578 del Código Penal-Enaltecimiento del terrorismo)

  57. Pedro Pelija dice:

    Pués yo no sé decirle más que está por lo mismo que la alcaldesa de ANV (con lo que ello significa… y en lo que, esforzándome en domar filias y fobias, creo que podemos coincidir más de lo que ambos tal vez pensamos).

  58. No, si yo lo digo porque no consigo entender el motivo de la encarcelación de Otegui. Me gustaría que alguien señalase algún delito concreto y me lo explicase, que me explicase con exactitud el delito comteido por Otegui. No sé si me explico con claridad.

    Supongo que alguien lo sabrá, ¿no? ¿O aceptamos que un personaje tan importante (guste o no) esté en prisión aunque no sepamos por qué?

    Yo no puedo aceptar su encarcelamiento porque no entiendo que pinta entre rejas. Por eso pido que laguien me lo explique y me ilumine.

    ¿Alguien me puede iluminar? Lo pregunto en serio. ¡Hablo de Otegui, y no de algún pringado que nadie conoce! Alguien sabrá algo, ¿no?

  59. Rober_MdP dice:

    Sin ir más lejos, ayer mismo traté de ilustrar con los titulares de tres periódicos (El País, El Mundo y Público) la razón de su encarcelación, así como el artículo del Código Penal que recogía el delito y la pena impuesta a Arnaldo Otegi. Era una argumentación basada en titulares de periódicos digitales y un enlace extraído de la página Noticias Jurídicas en el que figuraba el artículo al que se hacía referencia.

    No obstante, “inexplicablemente” tras estar casi un día con el calificativo de “pendiente de aprobación por el moderador” ahora me encuentro con que no ha sido publicado. No sé si se debe a que contenía las palabras “enaltecimiento” y “terrorismo”, pero el caso es que al final no ha pasado la criba establecida por D. Ricardo.

    Lo que quería indicarle ahí eran fundamentos jurídicos basados en Derecho por los que ha sido condenado Arnalgo Otegi. En las valoraciones personales o sentimentales no me meto. Sin embargo, creo que se quedará sin disfrutar de tales enlaces.

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