Aii la madRe Q te pario Q fea salGo por dios!
Esa no soiii ioo!
Mira Q fleQiilLo, aoRa lo tnGo mejor! xDD
Peroo ueno se perDona por la acTuu! :)
Q boniiTaa.. ai mis niñas como se os ecHa de menos! Como anDas??
Yoo aQii trisTe porQ oi viene el Canto del Loco en conCiierTo y io & mis amigas nos Qedamos sin entraDas! xDD
Uenooo Q te Qeruu monton!! Bsss!

Esta cosa incomprensible es un texto como muchos, como practicamente todos los que hay en una comunidad de blogs para adolescentes y preadolescentes -viendo estas cosas, comprendo totalmente los comentarios de mis mayores acerca de lo mejor que era su mundo, conservador que es uno- llamada metroFLOG que debía ser denunciada por las autoridades educativas, si las autoridades educativas no estuviesen ocupadas en privatizar la enseñanza o en deshacer lo que hicieron los anteriores, poniendo cara de comopudieronsertanzotes.

¿Qué hacen Savater, Felix de Azúa y el resto de los palmeros de Rosa Díez y Pedro Jota, que no preparan a toda máquina un manifiesto en defensa de la lengua a secas, en defensa de la lengua común y de la privada, de la minoritaria y de la mayoritaria, de la propia y de la extraña, de la fácil, de la difícil, de la de usted y de la mía? Que es la propia lengua, la existencia del idioma, de cualquier idioma como instrumento útil de comunicación, lo que está en peligro, porque seguro que podemos encontrar casos similares en otros idiomas como el catalán o el francés. Al paso que vamos, como se permita a nuestros adolescentes -que están en pleno proceso de aprendizaje lingüístico- escribir de esa forma, el idioma tiene los años contados.

¿Ustedes se imaginan el BOE cuando esta generación sea la responsable del gobierno de nuestra querida y atribulada nación de naciones?

Mi padre tenía una facilidad asombrosa para versificar improvisando. Hablaba, si quería, en ripios, perfectamente rimados y medidos; pareados, cuartetas, quintillas y pequeños romances le salían casi sin pensar, y te decía lo que quería decirte, y no otra cosa, empleando dichos formatos. Eso era así porque de joven, su padre sólo le autorizaba a ir al teatro si le pedía permiso en quintillas. No digo yo que tengamos que implantar semejante reino de terror, pero sí que obliguemos a nuestros jóvenes a usar el idioma correctamente.

¡Caramba!