Si cualquier ciudadano catalán, como el actual presidente de la Generalitat, puede educar a sus hijos en alemán, en francés, en italiano o en inglés, ¿hay alguna razón para que no pueda educarlo en español?

Felix de Azúa, hintelectual

Publica hoy El País -que parece que se acerca con estos colaboradores que tiene al sector más barriobajero del losantismo patrio- un artículo de Félix de Azúa que hay que leer. Y por eso, y porque me da la real gana, les pongo aquí un enlace. “¡Socorro!” se intitula el articulito, y pretende desautorizar a todo aquel que, en cualquier sitio, en cualquier momento, o desde cualquier posición ha manifestado opiniones contrarias al manifiesto de los hintelectuales que no se saben el alfabeto. Está tan obsesionado con el tema el tío que se queja de que se han escrito 800 artículos contra el pobre manifiesto. Pero vamos, que eso no es lo importante del artículo, que eso sólo sirve para ilustrar un poco cuál es la calaña moral de ciertos sujetos que pasan por intelectuales, pero no son más que agentes losantistas infiltrados allí dónde pueden, y que en cuanto alguien les enmienda la plana, o les rebate cualquiera de sus posiciones, sacan su lado nacionalista, digo victimista, y se ponen a llorar como boabdiles. Lo importante del artículo de Azúa, que junto al hiperactivo César Vidal y al siniestro ex-miembro de los grapo Pío Moa, ha firmado el manifiesto antedicho, es la desfachatez con la que miente y la soberbia con la que nos da a concer que lo que tenemos que hacer los que no somos hintelectuales es creernos lo que él nos dice. Y punto. Y lo que nos dice el destacado escritor es que:”la mentira oficial es que no hay problema para escolarizarse en español; la realidades que ni hablar del peluquín. Intente indagarlo. Chocará contra un muro de cemento. Se sentirá como alguien que quiera darse de baja de Telefónica. Acabará en el psiquiátrico“. Lo díce Azúa y punto en boca, y ni hablar del peluquín sobre otra cosa.