Bueno, pues ya sabemos que la fiscalía ha pedido al juez el embargo preventivo y fulminante del piso en el que se pensaba instalar De Juana Chaos, debido a que éste puede estar ocultando sus bienes, de cara a evitar pagar a sus víctimas las indemnizaciones que debe. Está muy bien, eso. Es la ciudadanía defendiéndose a sí misma a través de las instituciones. Ahora, lo que me gustaría saber es si la fiscalía va a ser igual de diligente -supongo que no- en la comprobación -con embargos preventivos y fulminantes también si hace falta- de si Fenando Martin, propietario de Martinsa oculta también bienes o no, ante la suspensión de pagos que ha decretado. Si Fernando Martín, dentro de unos años, sigue siendo supermegamultimillonario, despúes de haber mandado al paro a 3.000 empleados y de haber dejado en la estacada a ni se sabe cuántos miles de personas que le compraron ilusionadas sus pisos, entonces es que la justicia en este país se compra con dinero y se administra con prejuicios.

Esperemos a ver.

Venga... meta ruido por ahí



Tagged with →