Invitados VIP para un bolettón pijo

Que la calle ya no es de Fraga. Ahora es de los pijos. Al menos la calle de Ortega y Gasset (antes Lista). Aunque les parezca mentira, la han cerrado y se dedican a hacer sus fiestas exclusivas a las que sólo se puede entrar bajo invitación. Como la Plaza del Dos de Mayo, pero todo mucho más estupendo y guais. El Gobierno de La Rioja ha decidido promocionar sus afamados vinos entre el público madrileño. Y a tal efecto, convocó el otro día una fiesta de la vendimia en Madrid, lo anunciaron en los medios de comunicación y dijeron, entre otras cosas, que iban a servirse trufas de vino, ahí es nada. De servir torreznos, zarajos de Cuenca y bocatas de calamares no dijeron nada. Así que muchos madrileños pusieron rumbo al barrio de Salamanca -que es donde se ubica la calle de referencia- ilusionados por estrechar lazos con la histórica y vinícola región española y por pimplar un poco de gratis, todo hay que decirlo. Pero hete aquí que cuando llegaron se encontraron con que era un botellón privado. De los 120.000 euros públicos que había costado el magno evento, sólo se iban a beneficiar unos pocos pijos elegidos entre los que, por supuesto, no estaba el populacho madrileño, que como todo el mundo sabe, es más aficionado a las gallinejas y a los entresijos que a las refinadas trufas de vino. Como la Directora General de Turismo de La Rioja, doña Mónica Figuerola, que es quien debería hacerlo, no les va a contar a ustedes nada sobre este asunto a través de su exclusiva web, -¿es que en La Rioja será todo exclusivo?- I Love IU, que está en todo, ha mandado para allá un corresponsal. Don Álvaro Villar y un amigo suyo les cuentan lo que ocurrió.

Por cierto, a estas horas hay una conspiración de pijos en Menéame dando votos negativos a la magnífica crónica de don Álvaro. Apoyen a nuestro intrépido cronista, por favor.

Tagged with →