VinetaTirar la piedra y esconder la mano. Evadir la responsabilidad haciendo uso del corporativismo. Eso es lo que acaba de hacer Angels Barceló en Hora 25, cuando ha dicho -casi literalmente, pero no lo entecomillo, porque no he memorizado la frase y puede haber alguna variación- que se podrá discutir sobre la forma en que las familias de las víctimas se enteran de la suerte de sus allegados, pero lo que no se puede discutir es del deber de informar de los periodistas a los que llegan estas imágenes. Barceló se refiere a las imágenes del accidente de Spanair del pasado mes de agosto, junto al sonido de la primera llamada a la torre de control dando aviso del accidente, que han sido publicadas hoy por www.elpais.com, al parecer como consecuencia de una filtración.

Pues yo creo que sí se puede discutir sobre el deber de informar de los periodistas. Claro que se puede discutir. Sobre eso y sobre cualquier otra cosa. No dudo del morbo que causan esas imágenes. Yo mismo las he visto en cuanto me he sentado en el ordenador esta tarde. De lo que dudo es de que tengan realmente interés periodístico. No es un periodista el que informa de nada, sino un medio de comunicación el que mantiene en su portada unas imágenes que supone que le van a permitir elevar sus visitas y por ende sus ingresos. Y van a ser las televisiones basura -es decir, todas- las que van a emitir estas imágenes una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, en todos los programas de su parrilla durante días. En programas de sucesos, en programas del corazón, en programas informativos nos vamos a hartar de ver estas imágenes que tanto daño van a hacer a tanta gente -porque son las imágenes de la muerte e sus padres, de sus hijos, de sus novias, e sus amigos…- y que por eso mismo, quizás no tengamos derecho a ver, porque no aportan nada a nuestro conocimiento de la realidad, porque no nos ayudan a entender el accidente y porque nos rebajan.

Pero sobre todo, llama la atención la apelación a la obligación de informar, cuando hay tantos y tantos asuntos realmente importantes e interesantes de los que los periodistas y los medios de comunicación no informan, como los conflictos laborales en aquellas empresas que son también grandes anunciantes. El Corte Inglés, artífice en España de niveles de represión sindical que asustarían a Serrano Suñer, es un caso histórico de información silenciada por los propios periodistas y los propios medios que que parece que en este caso han sido relevados de su deber de informar, o Telefónica, que tiene a 6.000 trabajadores protestando por las condiciones de trabajo de las subcontratas y no se ha enterado nadie, porque los medios de comunicación están mirando a Barajas, a ver si se cae algún avión o algo.

A mí lo que ha hecho Angels Barceló me parece que es una vacuna. La desvergonzada vacuna de un medio de comunicación, de una gran empresa de la comunicación que se dispone a sacar el máximo rendimiento económico posible de las imágenes de la muerte de casi 200 personas, y que avisa: estará mal que lo hayan filtrado, pero una vez en nuestras manos, nosotros tenemos obligación de difundirlas. Pío pío que yo no he sido.

Nada más, sólo digo que espero con avidez el día en que Hora 25 dedique su tiempo a las vitorias judiciales de los sindicatos de clase en El Corte Inglés, que hay varias ya acumuladas en temas como la discriminación de las mujeres, por ejemplo, a la represión sindical en dicha empresa, o a las condiciones de trabajo de los subcontratados de Telefónica. Ese día, hablamos de la obligación a informar, y a lo mejor hasta nos lo creemos.

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