Larisa no va a guardar un buen recuerdo de su primera llegada a España. Ha sido tratada como si fuera una delincuente y ha pasado 18 horas encerrada en una celda en el Aeropuerto de Barajas en la que apenas ha podido dormir, porque “no se puede dormir en una celda en la que nadie ha cometido ningún delito y todos están llorando”. Larisa Duarte es ciudadana panameña y es miembro de organizaciones campesinas e indígenas que defienden la tierra y el derecho a vivir en un ambiente sano. Forma parte del Grito de los Excluidos y ha sido invitada a participar en el III Foro Social Mundial de las Migraciones, becada por la organización.

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