El USS Mount Whitney a su llegada al puerto georgiano de PotiEl USS Mount Whitney es el buque insignia de la VI Flota norteamericana y es el buque que coordina la flotilla de la OTAN que estos días se ha adentrado en el Mar Negro. Se trata de uno de los navíos de guerra más sofisticados del mundo para tareas de control, comunicaciones e inteligencia y tiene capacidad para trasmitir cantidades ingentes de datos desde cualquier parte del mundo a cualquier otra parte del mundo de manera segura a través de varias tecnologías.

Pues bien, la OTAN, o los Estados Unidos, o quien sea han decidido utilizar esta joya de la marinería bélica como un simple carguero de mercancías, junto a un destructor y a un guardacostas. Aseguran haberlo llenado con 17 toneladas de ayuda humanitaria y lo han mandado al puerto georgiano de Poti. No sé. A mí esto me llama mucho la atención y me sorprende que se utilice un buque de tal categoría para transportar ayuda humanitaria. Y quizás sea cierto, es posible que lleven esa ayuda – quizás algunas cosillas más– , pero se trata sin duda de un pretexto para establecerse junto a las costas rusas y comenzar a realizar tareas ilegales de espionaje, que es para lo que el buque está diseñado y fabricado, tareas encaminadas a montar en el Mar Negro una plataforma militar agresiva contra Rusia, como han hecho con los misiles desplegados en Polonia, supuestamente para defender a la Unión Europea de Irán.

Lo que ocurre es que la presencia del buque americano en el puerto de Poti es ilegal, salvo que haya llegado por aire o se haya teletransportado desde su base italiana hasta allí, ya que el paso de buques militares y civiles por los estrechos del Bósforo y de los Dardanelos está regulado por la Convención de Montreux, de julio de 1936. Dicha convención establece que en tiempos de paz, ambos estrechos podrán ser atravesados libremente por cualquier tipo de buque civil, pero en cuanto a los buques militares establece algunas limitaciones, especialmente cuando se trata de potencias no ribereñas con el Mar Negro, como son España, Alemania, Polonia y Estados Unidos, es decir, los países que han enviado sus buques de Guerra al Cáucaso.

En concreto, la convención establece que en tiempos de paz, podrán atravesar los estrechos sólo navíos militares ligeros y sus buques auxiliares. Los buques no ligeros -el USS Mount Whitney entre ellos- pueden adentrarse en el Mar Negro pero tienen dos tipos de limitaciones. En cuanto al tonelaje global que pueden hacer pasar por los estrechos, y en cuanto al tiempo que pueden permanecer en el Mar Negro, que no debe ser superior a 21 días. Me atrevo a aventurar que el límite de los 21 días va a ser rebasado por el buque norteamericano, dada la actitud provocadora que en este asunto han mantenido Estados Unidos y la OTAN hasta la fecha, pero lo que es seguro es que la limitación del tonelaje la han rebasado, ya que si el USS Mount Whitney, que no es evidentemente un buque ligero, lleva una carga declarada de 17 toneladas, y su tonelaje máximo a plena carga es de 18,4 toneladas. Parece evidente que en el momento de pasar por los estrechos, el buque pesaba lo máximo que puede pesar, y por lo tanto lo hizo de manera ilegal.

Rusia y Osetia del Sur tienen motivos sobrados para dudar de la sinceridad de Estados Unidos cuando dice que entrega a Georgia ayuda humanitaria, pero ante la evidencia de que la presencia de buques de guerra norteamericanos en el Mar Negro no obedece directamente al transporte de dicha ayuda, sino al objetivo norteamericano de hacerse fuerte ilegalmente en el Mar Negro y cerrar de esa manera su cerco a Rusia, el Gobierno de Medvediev ha manifestado su intención de llevar el asunto a la ONU. No servirá de nada, pero lo mismo obligan a los medios de comunicación occidentales y a la Unión Europea, vergonzosamente entregados a los dictados de la Casa Blanca, a pronunciarse sobre el tema.

NOTA: Si mes ha parecido bien esta entrada vótenla en Menéame. Así la leerá más gente.