A Sueldo de La HabanaPor don Lucien de Peiro

Mientras los Estados Unidos de América votan (pero no eligen) a su próximo Chief Commander, les voy a hablar de algo más real, más tangible, relacionado con dicho país. Verán, el pasado Domingo 26 de Octubre el ejército estadounidense bombardeaba la localidad siria de Abu Kamal, cercana a la frontera con Irak. Como resultado de dicha acción, claramente terrorista, se quedaron por el camino un puñado de inocentes. Al parecer, los terroristas estadounidenses perseguían a Badran Turki, considerado el responsable logístico de Al Qaeda en Irak desde el año 2004. La noticia pasó por nuestras vidas como un incidente más, como nuevo daño colateral de la guerra contra el terror, que paso a paso se ha ido convirtiendo en un daño colateral del mundo en el que vivimos. Nos quieren hacer creer que los crímenes de lesa humanidad perpetrados por los EEUU y sus secuaces (España incluida, en Afganistán) no son más que daños colaterales, incidentes atribuibles a la búsqueda de la democracia, la justicia infinita o los nabos con vinagre que, añado yo, no dependen ni derivan de las maniobras o los intereses del señor George W. Bush de turno, sino de la sinrazón imperialista, a la que el presidente estadounidense entrante no pondrá freno ni aunque lo quiera, porque la condición imperialista es estructural y en absoluto coyuntural.

Vivimos en mundo subyugado por el imperio, que constantemente nos habla del terror de otros, de amenazas terroristas exóticas o de países que forman parte de variopintos ejes del mal. Formamos parte de sociedades desquiciadas por estímulos hipócritas que no cesan. Se nos vende una y otra vez que Irán, Corea del Norte, Bielorrusia o Venezuela amenazan nuestra integridad, nuestra seguridad, nuestro futuro, pero la cruda realidad es que la mayor amenaza tangible a nivel global ha dejado de ser amenaza para convertirse en algo tangible a secas y medio mundo lo está padeciendo en un ‘ahora mismo’ indefinido. Esa “amenaza”, que no surge de la imaginación o las maquinaciones de nadie, sino que es un hecho contrastable, la representan los EEUU, la madre del cordero terrorista, el máximo exponente del dolor, la ignominia y la barbarie. Hace poco, por ejemplo, supimos que algunas voces relacionadas con el ejército más poderoso del mundo no podían callarse más y han reconocido que el imperio utilizó armamento nuclear en dos escenarios de su “amenaza” permanente: Irak y Afganistán. Eran bombas de penetración de 5 kilotones (1).

Así que mientras nos avisan del apocalipsis que está por llegar desde Irán o Corea del Norte, por no hablar del eje del Caribe (2), resulta que son precisamente ellos los abonados al apocalipsis, como si erigiesen un (nuevo) monumento a la hipocresía. Tanto amedrentar al mundo a través de Falsimedia con amenazas nucleares o terroristas de enemigos de cartón piedra y resulta que son ellos los que han utilizado dichas armas con resultados que sólo las víctimas conocen. Ellos son quienes han aterrorizado al mundo con sus políticas imperialistas. Esto me lleva a enseñarles algo que va más allá del armamento nuclear recientemente utilizado. Me refiero al Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), una organización sueca que monitorea cada año diversos aspectos relacionados con el “negocio de las armas”. Su base de datos con los gastos militares de casi todos los países del mundo no tiene desperdicio y es un buen antídoto contra esas informaciones interesadas de Falsimedia que nos quieren vender gato por liebre.

Me he permitido elaborar unos gráficos a partir de dicha base de datos, gráficos ante los que ciertos tópicos caen por su propio peso.

Habanagraf1

En este primer gráfico se compara el gasto militar de diversos países, que no he escogido a la babalá, en millones de dólares. ¿Saben lo que pasa? Pues que EEUU gasta tanto dinero que más vale elaborar un gráfico sin ellos para poder hacerse una idea del gasto de otros países.

Habanagraf2

Ahora, según el Gráfico 2, es como si le hubiéramos quitado un cero al eje de ordenadas, de tal modo que dividendo por diez el gasto del imperio aparece China, con una cifra altísima, nada más y nada menos que cincuenta mil millones de dólares, pura calderilla. El gasto de España, por ejemplo, es similar en millones de dólares al de Brasil, la potencia militar latinoamericana, bastante por encima de otra potencia militar de la región: Chile. Los países latinoamericanos más criticados por su “peligrosa” carrera armamentística, Ecuador, Bolivia y, sobre todo, Venezuela, apenas se gastan cuatro perras al lado de los otros países utilizados en la comparación.

Que si Chávez le compra aviones a los rusos, que si Evo importa tecnología militar China, que si Correa imita a sus dos belicosos socios, etc… Toda esa basura (no digo que sea mentira, al contrario, pero es basura) queda guardada en el vertedero a la vista de los datos extraídos de esa agencia sueca que nadie se atrevería a ubicar en el eje del mal de turno. Sabemos más de las compras de Venezuela, modestas a todas luces, que de las ventas de España, uno de los líderes mundiales en esa faceta. Hasta Irán es modesto en su gasto absoluto, cosa que no sucede, justo es reconocerlo, cuando miramos el gasto en porcentaje del PIB (mira qué miedo tengo).

Habanagraf3

En el tercer gráfico hasta los EEUU se moderan en cuanto a su gasto porcentual, lo que no deja de ser engañoso si tenemos en cuenta su poderío económico. Por último, no quisiera olvidar a Colombia, otro país con un gobierno apreciado por Falsimedia, otro país que recientemente agredió militarmente la soberanía ajena -Ecuador para ser exactos (3)-, otro país con unos gastos militares desorbitados, como demuestra su altísimo porcentaje de gasto militar respecto al PIB, cercano al de Irán. De hecho, Colombia, Israel y Turquía (adalides del terrorismo de estado) son aliados de primer orden del imperio.

Desde La Habana me preguntan con sorna: ¿merece la pena sentirse esperanzado con Barack Obama, en caso de que finalmente sea elegido Emperador en la subasta electoral? Mi respuesta es que no. Nada indica que las cosas vayan a cambiar. Sí que se apreciará un cambio de estilo respecto a Bush (también si vence McCain) pero nada conduce a pensar que el imperio vaya a dejar de ser el daño colateral permanente más grande (y con exagerada diferencia) de la humanidad. Nada.

Notas:

(1) Para hacernos una idea, las bombas de Hiroshima y Nagasaki eran de 16 y 22 kilotones respectivamente. Más información sobre las bombas de penetración aquí (en inglés).

(2) Fidel Castro y Hugo Chávez

(3) Tanto hablar de Chávez durante años como amenaza regional, tanto machacarnos sobre sus perversas intenciones, y al final fue precisamente Uribe (bajo supervisión y/o conocimiento del imperio, no seamos inocentes) el que invadió militarmente a sus vecinos.

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