FabraloteriaEsto es lo que nos faltaba. Si bastante liada la tenemos sin necesidad de ayuda exterior, ahora dice Fabra -uno de los últimos caciques con aspecto de cacique, y de cacique fascista- que como “me toque la Lotería, me sacaré la pirula y me mearé en la sede de Izquierda Unida“. Hombre, pues parece de muy mala educación no ya que lo haga, que ya defenderá nuestra sede la policía, o en su probable defecto, nuestros sufridos y aguerridos militantes a patadas en la boca del interfecto -o en la pirula y su acompañamiento- si es menester; sino que lo diga, pero qué quieren, nuestra derecha es así: maleducada, zafia, machista, rastrera, mezquina, barriobajera, ruidosa, traicionera tunante, correosa, marrullera y, sobre todo, orgullosa de sus goteantes pirulas.

Dijo el exabrupto el facha éste -porque es facha, que este es uno de esos casos en que no es injusto llamar facha a alguien de derechas- en una cena con militantes populares. Y todos lo celebraron con grandes voces y risotadas: “¡¡¡la pirulaaaa, ha dicho que se saca la pirulaaaa…!!!“, comentaban los unos a los otros con gran algarabía y daban grandes golpes, con la palma abierta, sobre la mesa, como ruidosa celebración del elegante ingenio de su jefe de huestes. Y como el muy bestia acuso a Marina Albiol, miembro de I Love IU, coordinadora de IU en Castellón, y valerosa diputada de EUPV en las Cortes Valencianas, de estar detrás de un montaje fotográfico en el que se juega con la extraña suerte que tiene el cacicón castellonense con la lotería (aquí pueden ver ese, y otros montajes sobre Fabra, algunos muy graciosos), pues Marina Albiol ha querido aclarar las cosas.

Y lo ha hecho muy bien, en su blog, y en un comunicado que EUPV ha mandado a los medios: “el hecho de que a pesar de que todo el mundo sepa lo oscuros son los permios de lotería que Fabra ha cobrado, ahora se vanaglorie de esos premios es una burla a los ciudadanos“, ha dicho Albiol. Y miren, por donde, parece que al final el duce Fabra sí se mea: “el propio Carlos Fabra se orina desde hace años en Hacienda y en los tribunales, sorteando la situación judicial en la que se encuentra y retardando de manera irresponsable un proceso que puede acabar con una sentencia desfavorable para él“, asegura Albiol, quien concluye que”las formas de Fabra sobrepasan la mínima educación, son propias de personajes que no tienen respeto a la democracia y recuerdan una época negra en la que los caciques campaba a su gusto“.

En fin, para mear y no echar gota.

Dedican entradas a este tema:

Tagged with →