LosantosEl destacado blogger, abogado y co-alma mater de Las Ideas José Luis Prieto, ha presentado esta mañana una denuncia en la Fiscalía de Santiago de Compostela en la que informa al Ministerio Fiscal sobre un supuesto delito de calumnias contra el Rey, presuntamente cometido por el periodista estrella de la cadena radiofónica de los obispos subvencionados y humanófobos, Federico Jiménez Losantos, quien, al parecer, y según relata esta noticia de El Plural, presentada como prueba por el cívico y patriótico blogger, ha dicho:

esto de que la Zarzuela admita que el Rey se dedica al tráfico de influencias a favor [dice la Casa Real] de las empresas españolas en el exterior… Desconocía que Lukoil fuera una empresa española, debe ser de la parte de la mafia rusa de la Costa del Sol, que no la conocemos bien, sabemos que uno de los accionistas está en la cárcel…“.

Al parecer, y según la misma fuente, Losantos ha dicho también que una logia masónica controla La Casa Real y conspira “contra su Majestad, que ya es muy mayor y no se entera, o contra el hijo para que no herede…“.  A juicio de Prieto -y al mío, porque estoy de acuerdo con él- el vocero episcopal atribuye al Rey la comisión del delito tipificado en el artículo 428 del Código Penal, escudándose en atribuir dicha acusación a la Casa Real, y en el caso de que la citada circunstancia sea falsa, es decir, en el caso de que el periodista de la COPE no pudiera demostrar la comisión de tal delito por parte del Rey, estaría incurriendo él mismo en un delito de calumnias contra la Corona.

Así que pide Prieto a la Fiscalía que lleve a cabo las gestiones precisas para comprobar la veracidad de los hechos denunciados y tome las medidas oportunas para restablecer el imperio de la Ley, como se ha hecho en ocasiones anteriores, con ocasión de caricaturas insoportablemente oprobiosas contra Sus Majestades y su real familia, o la quemazón de reales retratos por parte de jipis catalanistas.  A mí, y al señor Prieto, con el que acabo de hablar por teléfono, nos preocupan dos cosas: la primera, el doble rasero que parece que hay con estas cosas, ya que ciertos presuntos delitos contra la Corona se persiguen con eficacia desconocida en la Justicia española, mientras que otras ofensas se olvidan con generosidad si límites y ejemplar respeto hacia la libertad de expresión, sobre todo, si andan los obispos humanófobos de avalistas.

O eso, o es que algunos fiscales españoles son unos vagos. Pongo por caso al mismísmo Fiscal General del Estado, que lleva demorándose ya tres años y un mes en responderme a este escrito que recordarán muchos de ustedes.