Pensando en La Haya

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A Sueldo de La HabanaPor don Lucien de Peiro

Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por gustarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se saboreen mejor.

Uno de los factores políticos determinantes de nuestro tiempo es el adecuado y oportuno uso de la crueldad por parte de los dirigentes que ansían prevalecer (prestar atención a la última frase del primer párrafo del discurso), tanto ellos como el estado al que representan. Naomi Klein (1) deja nos ha hablado de la necesidad del shock para los que desean subvertir la voluntad de aquellos pueblos amenazados por fuerzas superiores a sus capacidades defensivas. El shock paraliza los mecanismos mentales de los que dependen la reacción de aquéllos sometidos al mismo. Como consecuencia de un shock de este tipo se abren las puertas a transformaciones sociales controvertidas, impopulares y despiadadas. Naomi Klein, en definitiva, ha destapado el entramado que subyace bajo lo que denomina “capitalismo del desastre”.

Cuando, como decimos, se adquieren estados que están acostumbrados a vivir con sus propias leyes y en libertad, el que quiera conservarlos dispone de tres recursos: el primero, destruir dichas ciudades; el segundo, ir a vivir allí personalmente; el tercero, dejarlas vivir con sus leyes, imponiéndoles un tributo e implantando en ellas un gobierno minoritario que te las conserve fieles.

Dejemos de lado el debate sobre si las sociedades Iraquí y Afgana vivían en libertad (probablemente fuesen más libres que ahora, aun con Sadam y los talibanes respectivamente). Lo importante es comprender dos casos en los que se ha materializado la doctrina descrita por Naomi Klein. Dos países sometidos por la fuerza, desde la mentira, desde el abuso de poder, pero, ¿no es evidente que el imperio, el que ha sometido brutalmente a estos dos países, se ha servido de esos tres recursos de forma simultánea?

Es  necesario a un príncipe, si se quiere mantener, que aprenda a poder ser no bueno y a usar o no usar de esta capacidad en función de la necesidad.

El líder del imperio entiende que la bondad debe ser dosificada y, por muy esporádica que pueda llegar a ser, precisa que dicha bondad sea entendida como procedimiento único o, al menos, característico de su personalidad. Se puede ser absolutamente malo y ser percibido como absolutamente bueno. Es una mera cuestión de imagen. Cuando la imagen cala en la opinión pública, el líder puede dedicarse a usarla o no usarla en función de sus necesidades. La crueldad será, por lo general, el método escogido para dar salida a la negación de la bondad.

La experiencia muestra en nuestro tiempo que quienes han hecho grandes cosas han sido los  príncipes que han tenido pocos miramientos hacia sus propias promesas.

Hace tiempo que la mentira está institucionalizada. Mentir es a los políticos como quemar es al fuego y, así como existen materiales ignífugos que nos protegen de éste, no parece tan claro que la opinión pública pueda ser puesta a salvo de las mentiras de sus políticos. Esto lo demuestran las actitudes de los modernos gobernantes, que mienten a sabiendas de que sus mentiras son conocidas,  y a pesar de eso siguen mintiendo con absoluta tranquilidad porque tienen garantizado el mantenimiento de sus prerrogativas administrativas, de su poder, porque los súbditos no se enteran o porque, sencillamente, les caen bien los mentirosos.

La experiencia muestra en nuestro tiempo que quienes han hecho grandes cosas han sido los  príncipes que han tenido pocos miramientos hacia sus propias promesas.

El hecho de que la mentira esté institucionalizada debería hacernos recapacitar. ¿No sería conveniente considerar positivamente la mentira? Costaría entender la contradicción ética ante la que nos sitúa esta pregunta si no fuese porque la mentira va de la mano de la hipocresía, pues son precisamente hipócritas los que mienten sin importarles que se conozcan sus mentiras. Por otro lado, hay mentirosos que tratan de esconder el fruto de su condición y aun ellos pasan por su propio calvario pues, a remolque del dicho, se les coje antes que a los cojos.

(…) existen dos formas de combatir: la una con las leyes, la otra con la fuerza. La primera es propia del hombre; la segunda, de las bestias; pero como la primera muchas veces no basta, conviene recurrir a la segunda. Por tanto, es necesario a un príncipe saber utilizar correctamente la bestia y el hombre.

La historia nos enseña que en determinados periodos la bestia pudo con el hombre, mientras que en otros sucedió al contrario. No son este tipo de afirmaciones las que buscan adivinar las características del futuro gobernante, sino que se limitan a retratar acontecimientos pretéritos, a transmitir la voz de la experiencia como base de futuras especulaciones.

Hay, además, tres clases de inteligencias: la primera comprende las cosas por sí mismas, la segunda es capaz de evaluar lo que otro comprende y la tercera no comprende ni por sí misma no por medio de los demás. La primera es superior, la segunda excelente, la tercera inútil.

Desde La Habana me preguntan: ¿cual de nuestros príncipes responde a cada una de estas tres categorías? Mi respuesta es que si tomamos el ejemplo de las Azores, Tony Blair sería el más peligroso de los tres, pues se trata de un personaje capaz de comprender la realidad de su tiempo y las consecuencias de sus acciones; sería un personaje auténticamente maquiavélico. Jose Mª Aznar respondería al segundo caso, incapaz de comprender por sí mismo los fundamentos de la realidad; sería un personaje mediocre. George W. Bush evidenciaría su incapacidad para el entendimiento, sin más; sería un personaje incapaz, a secas. No olvidemos, como nos dice Domenico Losurdo (2), citando a Levi Strauss:

Gusta bastante reprocharle al Islam la ausencia de una verdadera etapa ilustrada, de no ser porque precisamente la Ilustración es para Strauss uno de los blancos privilegiados de la polémica: “La ilustración –lucus a non lucendo– comienza con Maquiavelo”, ese gran maestro de la Blasfemia.

Notas:

Todas las citas, excepto (2), pertenecen a “El Príncipe” de Nicolas Maquiavelo (traduccción de Miguel Ángel Granada). Taschen, 2008.

(1) En su libro “La doctrina del Shock”.

(2) “El lenguaje del imperio” (p. 53-54). Escolar y Mayo Editores, 2008.

23 Responses to "Pensando en La Haya"
  1. Javi dice:

    Muy buena reflexión, Don Lucién.

    Última entrada en el blog de Javi: Fichajes para I Love IU + lo mejor de la semana

  2. Huy, Don Lucien, si sustituyeramos Irak o Afganistan por el nombre de mi pais, el restante texto no haria falta ni tocarlo, serviria lo mismo.

    Pruebelo, en donde pone Irakí ponga usted catalana, o también i como diria Don Impe, ponga Freebatasuna.

    Saludos

  3. @ATEO – ROJO – MASON: Perdón, Freebatasuna lo diria Don Inde…. no el Impe

    Vaya chasco, perdón Don Inde.

  4. Indio dice:

    Don Lucien: usted nos habla de prevalecer. La última frase del discurso que usted nos cita del Sr. Bush dice así:

    Ningún acto de los terroristas cambiará nuestro propósito, ni hará flaquear nuestra resolución, ni alterará sus destinos. Su causa está perdida. Las naciones libres seguirán adelante hacia la victoria.

    Esto es lo que dice el Sr. Obama en su discurso inagural:

    No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.

    Ya lo enlacé en otro momento. Es interesante porque enlaza eso perfectamente con lo de la imagen: la imagen de Obama respecto a la de Bush, y a la falta de crítica que veo a mi alrededor, rodeado de algunos estadounidenses, respecto a lo que supone el cambio de presidente. Con Bush había cuestionamiento, por parte de los mismos ciudadanos de EUA, de las polítcas, actitudes, maneras de goebrnar su país e imponerse por el mundo… Ellos hablaban con humildad, avergonzados. Con Obama hay carta blanca, ya la gente deja de ser “humilde” como cuando les gobernaba Bush para decir que ahora las cosas van a cambiar, y es casi imposible discutir con ellos sobre el Sr. Obama… En su fuero interno las cosas YA son diferentes, pese a su gabinete, pese a que tardará un año, dice, en cerrar Guantánamo…

    Siempre pensé que Bush era un patán. Estoy de acuerdo con usted. Y me ha disgustado tremendamente ver una crítica desde la izquierda que caía en la personificación, que veía a ese señor como el mal (el famoso “aquí huele a azufre”) sin ir más alla, sin ver al sistema que hay detrás y que lo encumbró y lo mantuvo. Eso ha legitimado esta idea del cambio de imagen con el cambio de personas.

    Por último, recuerdo una patética etrevista conjunta a los Sres. Felipe González y Jordi Pujol donde, años después de ser presidentes, llenos de soberbia, hablaban del tener “sentido de estado”. Detrás de esa frase el poder político justifica la mentira, justifica esconder información y su falta de transparencia ante los ciudadanos que supuestamente les eligieron y a los que gobiernan.

    Eso ya lo apuntó Vazquez Motnalbán: uno de los elementos clave para democratizar realmente nuestras sociedades pasa por acabar con esa farsa de las “razones de estado” que es el instrumento de la mentira y el autoritarismo.

  5. vta dice:

    ” ¿No sería conveniente considerar positivamente la mentira?”:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_marzo_de_2004

    “Mi respuesta es que si tomamos el ejemplo de las Azores…”
    No menciona al 4º, Durao Barroso: ¿algún comentario sobre él?

  6. @Javi: Gracias. Lo importante es que, más allá de los acuerdos que susciten mis palabras, reflexionemos todos.

  7. @ATEO – ROJO – MASON: Estoy de acuerdo, al menos conceptualmente. Puede que aquí no tengamos unas cifras de muertos equiparables, pero el fondo es el mismo. De hecho, si ha leído la Doctrina del Shock, sabrá que el capitalismo del desastre es prácticamente universal, con contadísimas excepciones, entre las que destaca cierta isla caribeña.

  8. @Indio: Comparto plenamente lo que dice. No sé si se rfiere a mi artículo al comentar o criticar lo de la personificación. si es así no quiero que me malinterprete. Por seguir con Obama, al que usted menciona, yo creo a pies juntillas que el problema no es tanto los presidentes del imperio como el imperio en sí mismo, el sistema que lo mueve. Puede sonar algo abstracto dicho así, pero es más que evidente que hay poderes que superan al presidente de turno. Otra cosa es que, como sucedió en el caso de Bush, esos poderes forman parte de su ideal. Creo que Obama tiene ideales (ya no digo mejores, sino que tiene ideales) pero eso no significa casi nada en quel sistema y, en el fondo, en el sistema capitalista global. Obama pasará a la historia real (no a la que nos quieren contrar los de siempre) como otro pelele. Incluso si nos limitamos a comentar lo que puede hacer, aquello que está en su mano cambiar o mantener, nos encontraremos con que la evaluación preliminar no es netamente negativa, por no decir terrorífica. Sólo hay que analizar los nombraientos que ha hecho, empezando por Hillary Clinton.

    Si he personalizado algo es porque, no lo olvidemos, utilizo el fantástico texto de Maquiavelo como leit motiv, y si alguien puede pasar por príncipe hoy en día es el presidente o el primer ministro contemporáneo.

    Pero vaya, comparto lo que dice.

  9. @vta: La referencia a la mentira no es más que una forma algo retórica de reírme de ella, de ridiculizarla, de situarla en uno de los escalafones más bajos del edificio ético con el que comulgo.

    En cuanto a Durao Barroso, estaba allí por poco menos que el mismo motivo que Aznar, por afán de notoriedad, sin darse cuenta de que no pintaba nada (como Aznar), lo que se demuestra con la concesión de medallas por parte de Bush antes de marcharse de la Casa Blanca. ¿A quién condecoró? A Blair y a…. Uribeeee. ¡Bingo! Me partía de risa imaginando a Ansar mordiéndose los dientes por no recibir aquella medalla. Es lo que tiene la mediocridad con ínfulas de soberbia, que causa dolores cuando queda al descubierto. Es algo muy natural.

    Por otro lado, Durao estaba allí porque la reunión se celebraba en su país. De todas formas, es obvio que también deberían plantearse sus responsabilidades. Por ejempl, no merecerían las mismas condenas Bush o Chenney o Rumsfield, o incluso Blair, que Aznar, Barroso y los presidentes o líderes o responsables de otros países que colaboraron con el envío de tropas. Sin ir más lejos, mientras muchísimos y muchísimas se congratularían de que Zapatero no debería pasar por ese “trago” por la famosa retirada de tropas, creo firmemente que nuestro actual presidente es corresponsable de crímene de lesa humanidad por el envío y aumento de tropas a Afganistán, una guerra igualmente ignominiosa (si la cmparamos con la de Irak).

    Para mí, Zapatero es un criminal de guerra, porque si un ciudadano tan modesto e insignificante como yo es capaz de entender lo que significa y lo que hay detrás de la guerra de Afganistán (a lo mejor deberámos buscar otro calificativo en lugar de “guerra”), no me cuela que nuestro presidente se trague el cuento de la “intervención humanitaria”.

    Entiendo que a muchos les cause cierto resquemos leer este tipo de cosas de su amado Zapatero, de su presidente, pero eso es así por culpa de su descnocimiento, no por culpa de mi exageración o de que me he sacado de la manga historieta alguna. Aquí no hay inducción de ninguna clase. Zapatero es un criminal de guerra por pura deducción (salvo que no sepa lo que pasa en Irak y, la verdad, eso es imposible).

    Saludos.

  10. salvo que no sepa lo que pasa en AFGANISTÁN y, la verdad, eso es imposible

    … quería decir, claro.

  11. Indio dice:

    @Lucien de Peiro: Sí, así he entendido su personificación, me parece muy acertada y muy bueno ese ejercicio de rescatar el texto de Maquiavelo. Y sé que su crítica no va sólo con las personas.

  12. Inocente dice:

    “Jose Mª Aznar respondería al segundo caso, incapaz de comprender por sí mismo los fundamentos de la realidad; sería un personaje mediocre”

    Es una buena descripcion, aunque yo creo que se acerca cada dia mas a la imagen de payaso sobretodo cuando habla en ingles sobre Gaza e Israel.

    Por cierto, hoy en La Haya algo de nieve, y cubierto como todo el invierno.

  13. Jorge F. dice:

    @Inocente:

    Sí, pero no a la imagen de un payaso tierno y sentimental, sino a la de un payaso patético y aborrecible.

  14. Independiente dice:

    “Sr. Bush dice así:

    Ningún acto de los terroristas cambiará nuestro propósito, ni hará flaquear nuestra resolución, ni alterará sus destinos. Su causa está perdida. Las naciones libres seguirán adelante hacia la victoria.

    Esto es lo que dice el Sr. Obama en su discurso inagural:

    No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos. ”

    ¿Todavía habra gente en el mundo que piense que Bush U Obama tienen autoridad alguna?

    Sean serios…..

    Y por favor piensen.

    Saludotes.

    freebatasuna.

    P.D. ¿Piensan ustds que Zapatero manda un carajo?

  15. @Inocente: @Jorge F.: señores, Aznar tiene mucho de payaso, pero conviene tener presente que es un payaso a causa de su mediocridad y no simplemente como complemento de aquella. Vaya, un payaso malo (malo en el sentido de nefasto, de incapaz de hacer reír).

  16. @Independiente: como usted postula, apenas mandan más que para superficialidades. No pintan mucho, por no decir que no pintan nada. Los que pintan algo están más pendientes de cuentas de resultados que de sesiones de control en el congreso de turno.

  17. Independiente dice:

    @Lucien de Peiro:

    Y de contentar con “buenos” presupuestos a los sus “socios” de la gorra de plato….

    Saludotes.

    freebatasuna

  18. Jorge F. dice:

    @Lucien de Peiro:

    ¡¡¡Un payaso siniestro!!!

  19. Que la RAE nos premie, que hemos ampliado sus horizontes. La prueba:

    Mediocre = Payaso siniestro

    Eso sí, debe tomarse como acepción, pues muchos mediocres ni siquiera son (o somos, por si acaso) payasos

  20. fhku dice:

    (Fuera de hilo)

    Don lucien mire el siguiente enlace por si le interesa.

    http://www.lademocracia.es/Cuba-10-topicos-rotos

    Visto en :

    http://milugarenelotromundoposible.blogspot.com/

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