jpg_asueldodemoscuQue no sé si recuerdan ustedes que el periodista estrella de la derecha eclesial española, don Federico Jiménez Losantos, me acusó en una ocasión de trabajar para la Casa Real. No contento con ello, en uno de sus infumables tomos de memorias dijo también que estaba a sueldo de Polanco, salarios ambos que he tenido que compaginar estos años con el de Moscú en mi conocido denuedo por destruir España y la civilización cristiana, constituyendo con ello uno de los casos más agudos de pluriempleo los años de la postguerrra. Pues bien, ahora ha aparecido un nuevo sueldo en mi, según voy sabiendo, abultada cuenta corriente, y procede nada menos que Yoani Sánchez, la atribulada cubana que quiere ser ciudadana y no puede porque la dictadura castrista se lo impide. Un tal Ivan I. Arrieta, un notas a quien nadie conoce y que tiene evidentes dificultades expresivas, me acusa de recibir el tal sueldo -como si fuese ilegítimo recibir sueldos, oigan- por apoyar el trabajo de Yoani Sánchez y seguir su blog, en una muetra del gusto y la afición que tienen por la libertad de expresión los amigos de la dictadura cubana, como si además, el hecho de que si finalmente lo que le ha ocurrido al blog de Yoani Sánchez fuera un problema técnico, ello convirtiera a la dictadura castrista en una democracia avanzada. En fin, para que sepan ustedes cómo funcionan ciertas mentes retorcidas, ahí les dejo un enlace al texto, y le hago un favor al pobre chaval,  que si no no lo iba a leer nadie.

Los comentarios me los hacen aquí, porque allí es muy dificultoso, pero vamos que si los quieren hacer allí, pues los hacen tanricamente. Eso sí, que sepan que no se los va a leer nadie.

Venga... meta ruido por ahí