Les dejo además, para que reflexionen estos días que incluyen el del Padre, en recuerdo del inocentón San José, ese hombre bueno que cargó con un hijo de su mujer y otro pájaro, y que resultó ser bastante conflictivo, por cierto, un dilema moral que me plantea mi amiga doña Conchi, que parte de las palabras de una hinterestuá de esas que han firmado el apoyo de la Iglesia ultraconservadora contra los derechos y las libertades de las mujeres, que al parecer aseguró que el aborto debía estar prohibido porque el zigoto está compuesto por células que tienen vida humana, y cuando se aborta ya no tienen vida. Y me dice la siempre aguda doña Conchi que entonces se tienen que poner a temblar en el muy noble gremio de la peluquería y la barbería, porque debe estar a punto de salir una campaña eclesial similar a la del lince, pero con las peluquerías y barberías -hasta la fecha prestigiosos y tradicionales negocios en nuestro país, e incluso en otros- porque en ellas se están segando constantemente complejos de células portadoras de vida humana, como son los cabellos y las barbas.

Y ya no digo más, salvo recomendarles que si en estos días de ausencia quieren saber la verdad, pues visiten ustedes a los siguientes bloggers que dejo de guardia:

  • Doña Inés Sabanés y doña Reyes Montiel, las revelaciones de los últimos días.
  • Doña Tania, don Curro y don Romenauer, mis queridos amigos, pero lamentablemente los bloggers más vagos de la blogosfera española, andorrana y gibraltareña, incluyendo la de la parte de Uagadugu. Deben visitarles si quieren saber la verdad.
  • Don EPMesa y don JLPrieto, también amigos míos. Pero a estos los visitan en el caso de no tener claro de que lo que quieren saber ustedes sea la verdad o el error.
  • Al pobre Yurrita le visitan sólo si no le tienen demasiado aprecio a la vida. Ciudado con los piolets, que los carga Stalin.
  • Y en caso de urgencia, se pasen por I Love IU o por Las Ideas.

Don Mitxel debe saber que queda durante estos días como moderador y autoridad de esta entrada. Los comentaristas ha de obedecerle en todo y darle la razón como lo hacen habitualmente conmigo. Los insultos se le permiten sólo a él, y exclusivamente en el caso de que vayan dirigidos a mi persona, convencida del popular dicho que dice ande yo caliente y ríase la gente, que es lo que pienso hacer este puente: andar caliente devorando lechacitos… O hacerlo sentado, que es mucho mejor.

Lo que queda todo dicho para que surta los efectos oportunos, y surtidos éstos, pues no es preciso que diga mas. Y por lo tanto, no lo digo y vale.

Venga... meta ruido por ahí