mitxeleneaPor don Mitxel

Cuando don Javier Madrazo accedió a la consejería de Vivienda, hace ya como ocho años, los pisos de protección en Euskadi se otorgaban a dedo y, deducidos los chupópteros, se sorteaban los restos. No tenga miedo don Ricardo que la anterior afirmación lleve a la autoridad competente a cerrarnos el blog en nombre de la libertad de expresión y, por ende, del Estado constitucional de Derecho del patatín patatán. No. No será así. Porque no tienen cojones para meterse en una historia con nombres y apellidos que, por otra parte, era perfectamente legal, es decir, que ser un sinvergüenza en Euskadi nunca fue delito hasta que don Javier Madrazo dijo, el muy cabrón comunista, que con las cosas de comer no se juega.

Conste que la cosa no es grave porque yo soy persona de posibles. Y, aunque solidario, me descojona bastante que esos mismos tipos y tipas que han sorteado viviendas a tutiplén entre auténticos desarrapados se encuentren hoy en el paro y con una hipoteca de la madre que lo parió, cuando no pagando alquileres abusivos cual estudiantes novatos o rumanos con posibilidades… ya se lo suelo decir a ustedes, para que haya golfos tiene que haber tontos.

Pero don Javier Madrazo y Cía no son sólo cabrones por no haberme adjudicado una VPO con piscina, tenis y golf, no son sólo tontos hasta donde yo les digo -ya quisieran ellos-, ¡qué va!, nos encontramos delante de auténticos gilipollas. Para muestra, valga el más tonto de todos ellos, es decir, don Madrazo. Sigue viviendo en el mismo barrio cutre (él dice obrero) de siempre, dándole todos los meses a la hipoteca, y con un coche del que se descojona hasta mi supermirafiori, porque ya saben ustedes que los ricos excéntricos utilizamos vehículos de colección. Lo digo porque hay listos que acusan al incauto Madrazo de tener pisos, chalets y hasta picaderos por doquier. Como lo oyen. Y aunque manifiesta mentira (ya quisiera Madrazo) no hay querella que valga, porque tener propiedades inmobiliarias múltiples, aunque sea con fines especulativos, mientras hay gente que duerme a la intemperie, tapada con cartones o esperando en un cajero a que te quemen vivo, pues no es delito ni motivo de afrenta, que hasta donde yo sé quemar pobres y negros es tan constitucional como apuñalar rojos.

Mientras usted lee estas líneas, el señor Madrazo estará a punto o se acabará de incorporar a su nuevo destino, es decir, que estará intentando impartir clases en un centro para alumnos con problemas de adaptación, que es como en este país -ahora no sé si hablo de Euskadi o de España- se denomina a los infantes y adolescentes de etnia gitana.

Y mientras tanto también, el nuevo consejero socialista de Vivienda ya no lo será de Vivienda y Asuntos Sociales, sino de Vivienda, Transportes y Obras Públicas. Así, como se lo cuento, todo revuelto y disimulado, tapando las vergüenzas de antemano. ¡Coño, con lo importante que era la Vivienda…! Pero ya verán ustedes cómo sube el presupuesto del Departamento, verán, aunque sólo sea a costa del TAV… (no vamos a hablar de la seguridad del mismo, para eso tenemos experiencia en Navarra, donde el señor presidente socialista Urralburu y su consejero socialista Aragón acabaron en el talego a cuenta de “la lucha contra ETA” en la autovía del Leizarán, pero, ay, que me vuelvo a perder….).

Y es que esos socialistas que gobernaron más de una década con el PNV y construyeron mil viviendas anuales, han venido poniendo a parir con su Brunete mediática al señor que les dio una lección de honradez política y personal haciendo siete mil durante el mismo período y, además, tuvo la tontuna de dárselas a quien las necesitaba de verdad. Siete a uno, señores, siete a uno y con honra.

Es decir, un desastre.

En fin. Que ya saben ustedes, que el tal Madrazo es un sinvergüenza y un frentista, y un chupóptero, y un vendedor de humo. Mientras que los socialistas hacen gobiernos transversales, no engañan ni matan, tienen a la vivienda como primera prioridad, y es nuestra obligación darles cien días de gracia e incluso reírles las gracias.

Algunos de ustedes, los más imbéciles, me pondrán contra las cuerdas: ¿Y el plan Ibarretxe?

Pues muy mal, señores imbéciles, muy mal. Nos lo copió el PNV a la izquierda, que lo habíamos escrito hace unos cien años, y no supimos denunciarles por plagio.

Tontos hasta las cachas.

Venga... meta ruido por ahí



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