A Sueldo de La HabanaPor don Lucien de Peiro

El pasado Viernes 24 de Abril, hacia mediodía, el vuelo en el que un servidor viajaba aterrizó en el aeropuerto de Madrid-Barajas procedente de México DF. Al día siguiente saltaba la noticia: una gripe porcina amenazaba a los mexicanos y, de rebote, al resto del mundo. Creo que llegué en el último vuelo en el que no se tomaron medidas, ni se repartieron folletos al respecto, ni se tenía noticia alguna. Precisamente este mismo Lunes se ha cumplido el plazo máximo de incubación de la gripe, diez días, por lo que ya puedo afirmar que no llegué contaminado a España pero, un segundo, ¿qué coño está pasando?

La consigna es que hay que proteger a la industria, en este caso a la cárnica, aunque siempre se puede ir más lejos (2) y cortar por lo sano. Por otro lado, hay industrias que se protegen solas, industrias que no necesitan ayuda porque la presente coyuntura les conviene o, hablando claro, les beneficia. Hablo de las farmacéuticas que, en el caso de Roche y Glaxo han visto como sus acciones se disparaban en el mercado de valores. Por el contrario, aerolíneas y cadenas hoteleras se enfrentan a un panorama desolador (3). ¿Significa esto que las farmacéuticas son más poderosas? La verdad es que ya lo sabíamos, aunque concluir tal cosa nos lleve a suponer que dichas empresas están detrás de esa “gripe nueva” cuya excepcionalidad se reduce al tremendismo mediático que ha suscitado.

Cada año, millones de personas a lo largo y ancho del mundo padecen la gripe estacional de turno y no son pocas las que mueren por el mismo motivo. ¿Hay algún dato que nos lleve a pensar que estamos ante algo peor? En absoluto, pero la OMS ya ha elevado el nivel de alerta hasta poco menos que la categoría máxima, la de pandemia. No obstante, con las acciones de las farmacéuticas a unos niveles adecuados y con media humanidad con el culo prieto, empiezan a escucharse voces que se pretenden tranquilizadoras (4) y algunos medios nos dicen que el contagio entró en una fase de descenso. ¿Qué pasaría si, en la línea de lo leído en la cuarta nota, fallecieran 36.000 estadounidenses a causa de esta “gripe nueva”? No quiero ni pensarlo, ¡y sólo en EEUU!

Los esfuerzos deberían centrarse en esas granjas en las que se maltrata sistemáticamente a los animales, en esas multinacionales del sector cárnico de los países más avanzados que montan sus tenderetes en países menos desarrollados subvirtiendo cualquier lógica natural, países donde las normativas ambientales son menos rigurosas (5). Ahí deberían centrarse los esfuerzos, en lugar de acudir a los tópicos apocalípticos y sensacionalistas que, por otro lado, cumplen a la perfección su cometido: desviar la atención, por ejemplo, ante la famosa crisis.

Desde La Habana me preguntan, ¿y qué tal México? Agradezco la pregunta. Mi respuesta es que estoy encantado. Si les parece, prefiero concluir estas precipitadas anotaciones a bote pronto con algo más cercano al México real, con algo que nos haga pensar en aquel país de un modo más positivo, una rápida selección de fotos del viaje que me llevó desde DF hasta la península del Yucatán, pasando por el estado de Chiapas.

Notas:

(1)   “Para no tener un efecto negativo sobre nuestra industria“, según nos cuentan en Falsimedia.

(2)   En Egipto han decretado el sacrificio de todos los cerdos, lo cual ha permitido a muchos descubrir que algunos países no se preocupan tanto por ciertas industrias. También lo cuenta Falsimedia.

(3)   Ya se notan los efectos.

(4)   “Constatamos señales alentadoras. Debemos poner las cosas en perspectiva. La gripe estacional que nos afecta todos los años mata a 36.000 personas en Estados Unidos. Es alentador constatar que este virus actualmente no parece más virulento que una cepa de gripe estacional“.

(5)   Ya se ha denunciado a Granjas Carroll (Smithfield Foods) en el estado de Veracruz.

Venga... meta ruido por ahí