mitxeleneaPor don Mitxel

Mis buenas relaciones con el PNV, unidas a mi indisimulada admiración por Monseñor Setién, me han permitido llegar hasta el mimísimo Dios, el único, el verdadero, el de las barbas blancas y voz de trueno. No quiero perderme en detalles, pero les adelanto, en plan anécdota, que quedé bastante impresionado por este Señor que no parece darle demasiada importancia a esto de ser el Todopoderoso, y que conserva una mala hostia proverbial.

Ello, unido a mi humana torpeza, terminaron por malograr la entrevista justo cuando más interesante se ponía. Pero quizás me confiese y quien hasta ahora sólo había hablado para Moisés y tras una zarza ardiendo, me conceda una nueva oportunidad. Mientras tanto, esta es una transcripción fiel de la conversación que ambos mantuvimos, en exclusiva para este blog y para el resto del universo conocido, es decir, para todos los seguidores en Cristo del I LoveIU.

 

Porque creo que no arriesgo nada. Sé  que  todo el mundo le tomará a cachondeo, como de costumbre, y no le creerán de la misa a la media… ay, jaja, he dicho de la misa, ¿lo coge?

 

Ya. Pero, de todas formas, ¿Cómo sé que hablo con el dios verdadero, pues existen otros y…?

Si lo que pretende es que le fulmine un rayo repita su impertinencia.

 

No, no es eso, disculpe por diosss, uy perdón, disculpe a secas. Es que, a veces, a los cristianos nos da por pensar en los musulmanes, ya sabe, y al menos desde un punto de vista de género masculino, pues vemos que ellos tienen un paraíso muy molón, con chicas a tutiplén y todo y….

 

Piense usted que ese paraíso también tiene un precio: nada de Jabugo en vida terrenal.

Pues sí, ahí tengo que darle la razón don Dios, pero me sigue preocupando el hecho de que nuestro paraíso, para quienes tengan la follá, perdón, la dicha de llegar, claro, se limite a la contemplación de su rostro.

Bueno, a la contemplación de mi rostro, sentados a mi diestra, dígalo todo. Le doy mi palabra, que es palabra de Dios o palabra de vasco si lo prefiere, que es una sensación muy placentera, muy relajante….

 

Como fumarse un porro en una playa desierta, a la luz de la luna y en compañía de una chica….

 

Bueno, sí, pero sin chica.

Ya, pero entienda don Dios, que esto para mí no es una sensación nueva. Ahora mismo, por ejemplo, me siento la mar de relajado, no sé si será su presencia…

Bueno, para ser justos, su paz interior no sólo se debe a mi presencia, sino también al hecho de que don Patxi López está de vacaciones.

 

Y dígame, ¿los rojos nos salvaremos?

 

Hombre, si dejan de ser rojos…

Es decir, que ningún rojo se salvará. Pues sepa don Dios, por si tiene a bien hacer algo, que yo tengo compañeros rojos que creen en usted.

 

Sí, he oído hablar de  esos casos de los rojos creyentes. En realidad fue una decisión que tomé en su día, cuando decidí crear   los acogedores  valles y los bosques insondables, los desiertos lejanos y las montañas remotas, Oropesa del Mar y Argamasilla de Alba,  los blancos y los negros, es decir, que cuando aposté por la pluralidad  pues se me ocurrió que no estaría mal crear también a los que aquí arriba solemos llamar “los que se hacen la picha un lío”.

Oiga, ¿y por qué los judíos son tan enemigos nuestros, de la cristiandad quiero decir, si al fin y al cabo son el pueblo elegido por usted?

 

Los judíos asesinaron a mi hijo, y como víctima tengo derecho a reparación, memoria, justicia y solidaridad.

Entonces, yo en realidad estoy hablando con don Yavéh, porque le puedo llamar Yavéh, ¿no?

Siempre que sea sin coña…

¿Y su hijo, don Jesús, donde está?

Mi hijo está conmigo, mi hijo soy yo mismo, pero creo que usted no lo entendería…

Ah sí, lo de la Santísima Trinidad, claro que me acuerdo de los tiempos del catecismo, pero ciertamente es difícil de entender, con lo del Espíritu Santo y el copón bendito… (uy, perdón nuevamente)

 

Bueno, lo del Espíritu Santo  es más fácil de entender. Piense que es como el wifi, no exactamente lo mismo, no me vaya a hacer un titular sensacionalista, pero para que me entienda.

Se lo pregunto directamente ¿Franco está en el cielo y Pasionaria en el infierno?

Bingo.

Me parece injusto, dicho sea con todo el respeto.

Si se refiere a la pancarta de “No Pasarán” que doña Dolores Ibarruri me ha colocado a la puerta del averno, pues sí, yo también creo que está fuera de lugar.

Me refería a que un tipo como el Caudillo pueda beneficiarse de la dicha eterna.

Quéjese menos y hágase facha. Está usted a tiempo. Esto es como la Ley de Partidos, no vale incumplirla y luego andar lloriqueando por las esquinas.

Hablemos de usted, es decir, me gustaría una aproximación humana, quiero decir divina, a su personalidad. Por ejemplo, ¿le gusta la música?

Últimamente me había aficionado bastante a don Michael Jackson, de ahí mis últimas decisiones.

Pero se especula bastante con las drogas como la causa del fallecimiento del rey del pop….

Mire, yo en el tema de las drogas prefiero no extenderme demasiado (snif). Para nosotros han sido siempre un problema, ahí tiene los casos de los místicos  Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz, compatriotas suyos mal que le joda, a quienes tuvimos que internarlos en Proyecto Santo, y hoy están plenamente recuperados.

 

Es decir, que las drogas no son un impedimento para entrar en el cielo.

 

Tenga presente que doña Santa Teresa y don San Juan eligieron la contemplación pudiendo haber elegido, por ejemplo, el Alpe d´Huez o el Angliru.

Ah, ¿le gusta a usted el deporte?

Soy muy bueno al baloncesto… normal, soy el Altísimo.

¿y qué me dice del fútbol?

¡Ala Madrid!

¿Qué opina del fichaje de Kaká?

Me preocupa cuando le entreviste Pipí.

Esa ha sido muy buena don Dios, veo que tiene usted sentido del humor. Sin embargo, sigo sin comprender la fijación con el sexo que impone usted a los suyos. ¿Tan pecado es follar?

 

Yo no probé la ponzoñosa manzana de Eva, mis ángeles son asexuados,  mi hijo fue engendrado por una virgen y no consiento el refocile al que un ser perfecto como yo no puede aspirar.

Eso se parece mucho a la envidia, uno de los pecados        capitales, por no hablar de la soberbia…

Le había avisado que no aguantaría más impertinencias, así que esta entrevista se termina aquí. ¡Seguridad! Desalojen a este pecador.

 

Venga... meta ruido por ahí



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