pollocostroso

Pues se bajan ustedes a la tienda de la esquina y se compran dos bandejas de alitas de pollo, en total, unas 32 ó 36 unidades, para dos personas, cuatro sobres de sopa de cebolla en polvo de Knorr y una botella de aceite. Y con este comercio se vuelven ustedes a casa por la sombra, que está el clima difícil. Un avez allí, se ponen cómodos y se presentan en la cocina en perfecto estado de revista. Buscan una fiambrera grande, muy grande, y preferentemente con tapa, y la ponen bien a mano. Cortan ustedes las alas de pollo en tres trozos cada una, por las articulaciones, como quien dice, e incluso como quien no lo dice, porque se trata de cortar precisamente por las articulaciones, diga lo que diga quien sea.

Pasado ese tiempo, buscan una sartén grande y profunda y van friendo ahí los trozos de pollo, hasta que están bien doraditos, y los desengrasan con papel de cocina según los vayan sacando. Es mejor no comerlo enseguida, y dejar pasar una media hora. Está más rico templado, y frío al día siguiente es delicioso.

Pues ahí les dejo esta receta que es una variación mía de lo mismo pero al horno que me ha dado una amiga preocupada por su línea.

Venga... meta ruido por ahí



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