reyesAy, miren, esque estoy muy perezoso, porque con esta calorina que tenemos en la capital del Reino -y según parece, en las colonias no anda la cosa mucho mejor- ni con aire acondicionado le apetece a uno hacer nada, ni siquiera socavar la democracia cubana, o la unidad de España, fíjense ustedes cómo he caído rendido en brazos de la molicie. Así que me he dicho yo a mí mismo: “Don Ricardo -porque ya saben ustedes que yo me trato de usted y con don, siempre con don, del respeto que me tengo- que trabajen otros: usted descanse, y dedíquesé exclusivamente al calentamiento global“. Y en ello estoy, al chorro del aire acondicionado, a ver si se me pasa el sofoco que tengo encima. Así que hoy cumplo con recomendarles a ustedes que visiten el nuevo ciberchiringuito que se ha montado doña Reyes, la diputada más querida por elpobre Beteta de todo el hemiciclo madrileño, y reputada mangante de tirantes, porque esos que ven en la foto, son míos. Así que les rogaría a ustedes que si tienen a bien, le pidan a la diputada 2.0 que me los devuelva, que ya va siendo hora. En cualquier caso, pasen y vean su nuevo blog, y borren de sus marcadores el antiguo, que ha caído en desuso, como lamentablemente ha ocurrido con el abanico de caballero. Mañana les pongo una cosa de don Mitxel, que entre lingotazo y lingotazo de maizena, escribe soflamas contra España, el muy felón. Y ahora, si me lo permiten, me retiro a leer el Diario Ruso de Ana Politkovskaya.

Venga... meta ruido por ahí



Tagged with →