Tengo la certeza de que un destacado dirigente nacional del PP ha cometido un grave delito sexual.

No tengo pruebas, pero lo sé.

Espero que el PP lo investigue…

Y, si no es cierto lo que digo, que lo demuestre.

¿Qué pasaría si yo hiciera esta denuncia en público y en serio?

Esto que he copiado más arriba es una entrada magistral que leí hace unos días en un blog. Es una entrada magistral  porque en apenas cuatro líneas -mal contadas, porque hay alguna más- describe a la percepción miseria moral de la derecha española, de la que, por cierto, están dando una clase magistral estas semanas en su despreciable escuela de verano. La entrada es del blog de la diputada socialista doña Elena Valenciano, a la que hoy me enorgullezco en dar la bienvenida al extraño y esquizofrénico club de lasideas.es, del que acaba de entrar a formar parte, junto a don David Cierco -al que reconozco con cierta vergüenza que he leido poco, pero que siempre que le he escuchado, me ha parecido extremadamente interesante-  y con Manolo Calleja, del que basta con decir que es el Geógrafo Subjetivo.

Ya estaban faltando.

Venga... meta ruido por ahí