Trileros y precarización

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A Sueldo de La HabanaPor don Lucien de Peiro

El pasado Viernes, el señor Gerardo Día Ferrán abogó por una bajada de impuestos y por la moderación salarial para salir de la crisis. No deberían sorprendernos semejantes declaraciones, porque en boca del presidente de la CEOE son como campanadas en boca de la mítica Tomasa, especializada en misas pontificales y en la celebración diaria del ángelus. Sólo le faltó pedir el despido gratuito (el libre ya existe). Las declaraciones de Díaz Ferrán iban cargadas de morbo porque pocos días antes se había publicado en casi todos los medios una de esas noticias que no deberían dejar indiferente a nadie, de la que extraigo este fragmento:

Un total de 18,3 millones de españoles perciben unos ingresos brutos mensuales inferiores a los 1.100 euros, lo que representa el 63% de los trabajadores que desarrollan su actividad en nuestro país, según se desprende de un estudio realizado por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA).

Pensaba, y no hace mucho, que la cifra de milueristas en el estado español se movía en torno al 54%, y reconozco que ese 63% me sorprendió. Y me lo creí. Luego, con más calma, he leído cosas que aportan un aroma de matización con argumentos bastante consistentes, que hablan de exageración, aunque siempre he desconfiado de los economistas, entre los que hay muchos trileros. ¿Es necesario llegar al 63% para mandar al carajo a Díaz Ferrán? ¿Lo mandamos al carajo a partir del 54% o hacemos caso de los presuntos trileros considerando que el mileurismo es poco menos que cosa de una minoría, todos ellos jóvenes aunque sobradamente preparados?

¿Qué más da? Lo que de verdad importa es la filosofía del mensaje, la idea que refulge tras el manido sonsonete: hay que bajar los impuestos, porque acostumbra a ser defendida por personajes que están a años luz del mileurismo. Rajoy es un obseso de esa política económica que venera la reducción de impuestos, aunque el líder del PP es mucho más coherente y creíble que el trilero mayor del reino, José Luis Rodríguez Zapatero, que ahora se está descolgando con posibles (localizadas) subidas impositivas (sobre rentas del capital, según parece), que probablemente termine maquillando con algunas bajadas cosméticas de cara a la galería. La diferencia entre ambos impresentables es que Rajoy defiende la bajada de impuestos por convicción, de tan recalcitrante que es, mientras que Zapatero defiende ahora una subida por necesidad o conveniencia, de tan mentiroso y depilfarrador que ha sido. Y digo despilfarrador porque las medidas que consisten en cheques por bebé nacido o retorno de 400 euros a millones de trabajadores, han sido de todo menos progresivas, progresistas o sensatas.

Una pregunta obligada en este punto es la que se esfuerza por escudriñar qué es lo que ha pasado para que la (supuesta) izquierda defienda las bajadas impositivas y, de vez en cuando, decrete subidas con la boca pequeña, a desgana, como si traicionase (supuestos) valores de izquierdas, mientras compra votos con cheques que no solucionan los graves problemas estructurales que padece la sociedad española (un ejemplo que deja las vergüenzas de este gobierno al descubierto es el de la carencia de guarderías, que empuja a tantos ciudadanos a llevar a sus criaturas a centros privados ante la enorme falta de centros públicos). La respuesta a esa pregunta debería incluir una petición para que el PSOE retire de su nombre los vocablos “socialista” y “obrero”. Recordemos, por ejemplo que, en su momento, Rodríguez Zapatero “firmó” una de las medidas más vergonzosas que se recuerdan a un partido con los citados vocablos.

Desde La Habana me preguntan: ¿cómo defender la subida de impuestos si la mayoría de ciudadanos se muestran contrarios con sólo pensarlo? Mi respuesta, que no es nada original, es que no hay defensa posible y que hay consenso en no acrecentar la carga impositiva de las rentas más bajas. Las bajadas impositivas traen consigo una disminución del gasto público, que acostumbra a ir acompañada de privatizaciones y, en resumen, una disminución del papel del estado. La dismunición recaudatoria del estado se alimenta del engrandecimiento del poder privado que, supuestamente, debe tirar de un carro para el que el estado carece de fuerzas (recursos). El engrandecimiento del poder privado conlleva un aumento de su glotonería financiera, que le reporta grandes beneficios. No hay una ley escrita que demuestre a priori la existencia de esa glotonería, pero a posteriori no hay quien la discuta, porque es unánime. Cuando el poder privado (en materia económica, claro) es demasiado grande, demasiado poderoso (valga la redundancia), es capaz de influir primero y absorber o engullir después al disminuido poder público, que termina allanando el camino a la precarización progresiva de la correspondiente sociedad, que padece las consecuencias en todos los ámbitos y no únicamente en el económico. Es la imparable deriva del sistema capitalista, que refulge con mayor fuerza a traves de las variantes neoliberales que muchos defienden obsesivamente. ¿Imparable? Bueno, si una mayoría comprendiese dicha realidad y se movilizase desde abajo, otro gallo cantaría. No llegará nadie desde arriba a solucionar la peste capitalista. Si estamos en el 63%, el 54% o incluso menos de precariedad mileurista, poco importa la cifra a bote pronto. La precarización es creciente y progresiva, y ahí no hay presunto trilero que lo discuta, salvo que viva en una burbuja.

14 Responses to "Trileros y precarización"
  1. mitxel dice:

    Es cierto que, sometidos a referendum, se suprimirían los impuestos.

    Pero esta no es sino una consecuencia del alejamiento del sistema de los ciudadanos, para quienes acaba resultando incomprensible de todo punto.

    Ponga usted en práctica eso de la participación ciudadana, de la democracia directa y tal. Las experiencias realizadas a nivel local no suelen llegar al 3 por ciento de ciudadanos que se interesan e implican en eldiseño, por ejemplo, del parque que tendrá a pie de calle. Es un trabajo de años, de remover los cimientos del cinismo.

    ¿se imagina usted una comunidad de vecinos que se negara a una derrama para reparar el tejado del edificio que amenaza con venirse abajo?

    bueno, pues eso, que en esta comunidad de vecinos llamada España, a la gente no le temblaría el pulso para decir, ¡pues que se joda el tejado!

    y es que al final estamos convencidos que los cuatrocientos euros por niño, los puso ZP de su propio bolsillo. país….

  2. surco dice:

    Don Lucien, en líneas generales estoy de acuerdo con ud.

    De todas formas, a las tesis clásicas hay que sumar un replanteamiento, no de la función del Estado, sino de su gestión.

    La recuadación es vital, pero el control del gasto y la eliminación de gastos superfluos lo es mas. Porque ese tipo de cosas es lo que mas daño le hace a la democracia y a la izquierda.
    .-= Última entrada del blog de surco: Calderón y la última cruzada =-.

  3. @mitxel: estoy de acuerdo, especialmente con esto:

    Es un trabajo de años, de remover los cimientos del cinismo.

    Y es que, en el fondo, nuestros representantes son un reflejo de la sociedad que somos, incapaces de pensar en los demás si antes no hemos pensado en nosotros.

    Y así nos va.

  4. @surco: sin duda. En el fondo, aunque quizás no haya quedado del todo claro, en este post defiendo con total contundencia la subida de impuestos, defiendo que los impuestos son la clave para que una sociedad alcance unos niveles dignos de todo tipo de coberturas.

    Defender la bajada de impuestos o mostrarse en contra de que se suban por sistema, sólo puede venir de mentes individualistas y recalcitrantes, sólo puede venir de personas que ponen por delante de cualquier consideración su interés particular.

    Y el individualismo es un rasgo distintivo del capitalismo, de la derecha y de la falsa izquierda.

    Pero, regresando a su comentario, repito: sin duda. Es evidente que la gestión es igualmente importante. Es ahí donde debe exigirse trasparencia, rigor y compromiso.

  5. sukoi-27 dice:

    Que contento estoy, últimamente todos me dan la razón…. Que el estado policial, que la justicia una mierda, que la economía ni econo ni mucho menos mía…En fin, que menuda mierda tenemos entre manos, no estaran pensando como yo en deshacernos de todo y empezar de nuevo??

  6. @sukoi-27: o usted está de acuerdo con algunos jejeje… ME cuesta más hablar de lo que debe hacerse, aunque algo apunto en el post. Lo que no cabe duda es de la condición represora, patética y demencial del estado español. Los síntomas son evidentes, pero una mayoría debe conocerlos o entenderlos antes de ponernos a buscar soluciones, o quizás debamos buscarlas, pero ahí ya no me siento tan seguro.

  7. sukoi-27 dice:

    @Lucien de Peiro: Con los que ya lo sabían pero no dijeron nada, porque entonces tenían ellos la sartén por el mango ?? Ni la hora !!!
    No hay soluciones individuales y la verdad hay poco que salvar del reyno de ejpanna. Yo planeo jubilarme y salir zumbando pa Cuba, declararme exiliado político y que me manden la jubilación allá. PERO, habrá jubilación ?, habrá Cuba ? habrá…..
    En demientras, al estado, en las espinillas!!!!

  8. sukoi-27 dice:

    @Lucien de Peiro: Acá le dejo una buena panda de trileros, el resto están en la política.

    http://www.kaosenlared.net/noticia/75-empresarios-espanoles-pagan-hacienda-como-mileuristas

    http://www.kaosenlared.net/noticia/leire-pajin-ella-considera-avance

    Yo me voy a dar una vuelta por Urkiola a darle unas vueltas al meteorito a ver si en otra vida me toca una novia así !!!!

  9. sukoi-27 dice:

    @sukoi-27: Le estoy dando demasiadas vueltas a todo ?? No hables solo que luego te llaman tronao!!!

  10. Marcus Welvy dice:

    Hace unos años leí un artículo de periódico (la pena es que no recuerdo cual) que empezaba diciendo: “Si hace 25 años un político llega a decir en unas elecciones que bajaría la calidad de vida de la mayoría de los habitantes del Estado (sueldos, prestaciones, etc…) lo lapidaban y evidentemente no ganaba las elecciones. Pero el caso es que es precisamente eso lo que han hecho.”

    El artículo hablaba de los USA, pero me niego a creer que eso sólo haya pasado allí.

    El artículo me impactó, no sólo por el hecho que denunciaba esa pérdida de calidad de vida de las clases medias y bajas en casi un 25%, sinó porque comentaba que había seguido un guión tan implacable, que todo el proceso “parecía una conspiración”.

    Según el articulista, la conspiración era imposible de manejarla a tan largo tiempo, pero en cualquier caso, reflejaba una clara tendencia de los gobiernos (demócratas o republicanos) a recortar en lo social.

    Por otro lado, nunca me cansaré de repetir que una de las ventajas de un Estado activo en lo civil es que se puede dotar de más medidas de control del dinero que con las empresas privadas, y además, al no estar condicionado por los beneficios, puede permitirse gastarse el dinero necesario para hacer las cosas, en lugar de racanear por todos los lados, rebajando la calidad de la obra/acción.

    Y finalmente, más importante aún que el control de la gestión del dinero, es el control del fraude, incluso de la llamada “economía creativa”, que no es sinó otra forma de fraude, pero legal (y sólo al alcance de los más ricos…)

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