mitxeleneaPor don Mitxel

Entre las últimas jeremiadas que se han puesto de moda en el diccionario político al uso, está lo de la conciliación laboral y familiar. Fíjense si la cosa está  vacía de contenido que ni siquiera se opone la derecha. Normal, pues quedaría muy feo eso de defender que la responsabilidad materno o paterno filial finaliza inmediatamente después del coito.

Y es una pena, no lo de la falta de responsabilidad postcoital, sino el hecho de que para una vez que todos estábamos de acuerdo en asunto tan importante, nadie parece capacitado para responder a una sencillísima cuestión: ¿cómo coño puede conciliarse vida laboral y familiar en un país donde sus maestros tienen cinco meses de vacaciones al año, se cogen todos los puentes de forma sistemática, además de sábados, domingos y fiestas de guardar, y empiezan y finalizan el curso trabajando sólo por las mañanas?

¿Conciliación dicen? Venga, a cascarla a otro lado…