Es pecado, es de mala educación y hasta de mal gusto. Soy consciente de ello. Pero me la pela. Yo les deseo a Aguirre y a Lamela una muerte extremadamente dolorosa y muy lenta. Y les voy a explicar por qué. En 2002 murió mi madre. Tenía un cancer desde tres años antes. Un día, le dio una especie de ataque cerebral, provocado por la metástasis. Cuando llegamos a Urgencias del Hospital Puesta de Hierro, su oncóloga, que por suerte estaba de guardia, y la había visto un par de días antes en la consulta, nos dijo que sólo se la podía sedar, para evitarle sufrimientos innecesarios, y esperar a que se muriera. Aún estuvo con nosotros unos días más, tranquila, dormida, sedada, hasta que en un momento determinado, nos dimos cuenta de que se había muerto.

Desde hace unos años, miles de personas han muerto en nuestros hospitales entre sufrimientos innecesarios. Y ello ha sido así, como consecuencia de una decisión política directa y consciente de Aguirre y Lamela. Por eso, y aunque sea de mala educación, de mal gusto y hasta pecado hacerlo, yo les deseo a ambos una muerte lenta. dolorosa y a ser posible, en seguida.

Y a ver si nos dejan morir en paz.

Venga... meta ruido por ahí