progresiDon Juan José Güemes, ruina de la sanidad pública madrileña y del gremio de peluquería, pide disculpas en su blog por la publicación durante un tiempo del Diccionario Progresí. Está bien que las pida, y se agradece el gesto. Yo, por mi parte, se las pido a él por haberle insultado en público de manera realmente grosera e injustificable. Pero cuando uno pide disculpas, debe hacerlo sinceramente, como acabo de hacer yo, y no parece que sea el caso del consejero, porque en su nota aclaratoria hay algunas afirmaciones que no son verdaderas.

En concreto no es cierto que don Juan José no revisase las definiciones que le mandaban sus amigos y lectores, salvo que quiera hacernos creer que su liberalismo es tan extremadamente abierto que incluye cosas en sus propias entradas del blog sin leerlas, ya que la publicación de las definiciones no era automática. Claro que las revisaba. Y despúes las publicaba, porque las definiciones del Diccionario Progresí no estaban en los comentarios, sino en el cuerpo de la entrada. La mayoría de ellas iban sin firma, mientras que sólo algunas iban con un nombre entre paréntesis, sin apellidos en la mayor parte de los casos, lo cual no parece una firma demasiado solvente que digamos, como para evacuar la responsabilidad que le corresponde al autor del blog.

Don Juan José ha borrado la página, en mi opinión más para evitar ser sorprendido en la mentira, que por arrepentimiento alguno de lo que en ella se decía. Cualquiera que lo desee puede comprobar lo que he dicho más arriba puede consultar la caché de google.  y se dará cuenta de que las definiciones eran parte de la entrada, editadas e incluidas por el autor del blog (que presume -y hace bien- de ser él mismo quien lleva su blog y sus cuentas de Facebook y Twitter), y no comentarios publicados automáticamente por sus autores, Por si se pierde, porque últimamente Google actualiza la caché a toda prisa, aquí les dejo una captura de pantalla. Así estaba el diccionario Progresí esta madrugada, según Google.

Para terminar, les dejo mi definición favorita de todas las leídas, la de CiudadASNO, un auténtico insulto a todos los que no somos del PP, de cuya autoría e don Juan José no puede desvincularse, y aque no la firmaba ninguno de sus lectores:

CiudadASNO. Persona que se conforma con que los socialistas se perpetuen en el poder aunque hagan las mayores barbaridades. Cabe otra acepción, persona que se convierte en dicho término cuando permite que le inculquen valores y principios marxistas y retrógrados e ideologías adoctrinadoras socialistas o comunistas.

Venga... meta ruido por ahí