Esta mañana Izquierda Unida ha dado su pistoletazo de salida a su refundación con un gran acto público. Yo, personalmente, no he sacado ninguna conclusión.  Gregorio Gordo, el coordinador de IU-CM, ha advertido a los que quieren influir en IU-CM desde fuera -y no queda claro a qué se refiere con eso de “los de fuera”, si a estos mendalerendas, o a la militancia que va a observar, sin poder influir, cómo la dirección nombra sin consultarla a los candidatos de la formación a la Alcaldía de Madrid y a la Presidencia de la Comunidad de Madrid-; José Luis Centella, secretario general del PCE, ha advertido que la refundación, sin el PCE, no se hace, y Cayo Llara ha contado un chiste y luego ha pasado lista uno por uno a todos y cada uno de los tópicos de la izquierda verdadera,  como si quisiera asegurarse de que no falta ninguno, a pesar de que nadie los ha puesto en cuestión. Javier López, secretario general de CCOO-Madrid ha recordado que el 12 hay una mani muy importante, y Rosa Regás nos ha pedido que nos juntemos con el PSOE. Claro ustedes se preguntarán: ¿alguien ha dicho algo que tenga que ver con una verdadera refundación que no esté basada en un “y de lo mío qué”? Y la respuesta es clara: sí, Gaspar Llamazares, que ha recordado que la izquierda es parte de la crisis y que la refundación no es mirar a nuestros orígenes, por muy importantes que sean, sino construir algo nuevo con quienes estuvieron, pero ya no están con nosotros, y con quienes están fuera, pero siempre nos han apoyado, aunque cada vez con menos ganas. A todos ellos, les pidió ayuda: “ayudadnos a mirar, ayudadnos a cambiar“.

Venga... meta ruido por ahí