Supongo que don Gregorio Gordo, firme partidario de la libertad de expresión y de la democracia participativa, así como conocido y brillante orador en favor de la refundación de la izquierda y de las nuevas formas de hacer política, debe de tener algún problema técnico en su blog -si necesita ayuda para resolverlo, don Gregorio, ya sabe dónde me tiene-, porque hace unos minutos, he comentado en una de sus entradas, y el comentario ha estado publicado tan sólo un ratito. Hay veces que, sin querer, o por error, se borra un comentario, o sencillamente, uno de esos duendes que convierten a la informática en la más paranormal de las asombrosas tecnologías del siglo, hace de las suyas. En Izquierda Unida todos y todas, todísimos, vamos, creemos que la red es una nueva plaza pública en la que buscamos -sobre todo los dirigentes y los cargos públicos que han decidido entrar en ella- el debate y la confrontación de las ideas, y procuramos usarla no sólo como altavoz, sino también como herramienta para escuchar en el clima de libertad absoluta que carácteriza a internet. Por eso, no me cabe la menor duda de que la desaparición de mi comentario ha sido de todo punto involuntaria, y atribuible a la imponderabilidad del caos que, a fin de cuentas, es este valle de lágrimas en que nos desenvolvemos. En cualquier caso, como soy una persona precavida, guardo un registro de los comentarios que voy publicando, aquí y allá, por si los duendes, las moscas o los dedos. Además, según escribía el comentario en donde don Gregorio, pensaba que podía ser la base de una entrada para mi propio blog, que es el de ustedes -es un decir, no se lo tomen en serio-, así que se lo ofrezco, tal y como lo dejé antes de su misteriosa desaparición. Para entenderlo en su contexto, deben leer los comentarios a esta entrada, y ubicar el mío como el número 6, inmediatamente detrás de la respuesta que don Gregorio le da a doña Ana Aldea, en modo esponja.

NOTA: Misteriosamente, el comentario ha reaparecido. Así que pueden leerlo ustedes en donde don Gregorio, a quien agradezco que haya tenido la amabilidad de resolver el problema.

NOTA 2: Misteriosamente, el comentario ha vuelto a desaparecer. Esto es un sindiós y un sinvivir. Qué tensión nerviosa.

NOTA 3:  El comentario ha aparecido de nuevo. En fin, yo lo dejo aquí también, porque la volubilidad de los duendes me tiene ya cansado.

NOTA 4:  Pues parece que han sido los duendes los responsables de la aparición y desaparición del comentario, porque al final, ha aparecido y está cntestado.

Vamos a aclarar un poco las cosas, don Gregorio, que le veo yo a usted confundido: quien le va a nombrar a usted -previsiblemente- candidato esta tarde no es IU, ni mucho menos.

Ni yo, ni ningún otro militante que conozca y que no forme parte de la Presidencia, hemos tenido ni vamos a tener la oportunidad de expresar a través de cauce orgánico alguno nuestra opinión ni sobre el método propuesto, ni sobre los candidatos que vamos a presentar a las autonómicas y municipales de Madrid.

Usted y el grupo de dirigentes que se hacen llamar “la mayoría” han impuesto un método de elección de candidatos que puede ser estatutario -yo tengo mis dudas, pero casi todo el mundo sostiene que lo es, e incluso así lo hemos escrito, en mi opinión erróneamente en un documento de IU Abierta, así que no quiero hacer bandera de ello- pero que es, sin lugar a dudas, antidemocrático. Y lo es, al menos, por cinco razones:

1.- Porque limita la presentación de candidatos a las dos o tres horas que va a durar la presidencia de esta tarde.

2.- Porque exige para que la presentación de candidatos sea válida que éstos estén avalados por el 25% de los miembros de la presidencia presentes en la reunión de esta tarde.

3.- Porque nos impide, de hecho, a los militantes de IU ejercer el derecho de autopostularnos, ya que para ello, deberíamos acudir esta tarde a la Presidencia -y ser recibidos con caras largas, por parte de la llamada mayoría, eso si se nos permitiera entrar-, contar a los presentes y recabar los apoyos necesarios.

4.- Porque de ninguna manera se va a someter, no ya a la votación, sino ni siquiera a la consideración de la militancia las candidaturas que se presenten.

5.- Porque los y las militantes de Izquierda Unida nos vamos a enterar mañana por la prensa de quién o quiénes van a ser nuestros candidatos a las elecciones municipales y autonómicas de Madrid.

6.- Porque el asunto, que es de capital importancia, se va a resolver en apenas una semana con el puente más largo del año de por medio, de manera que va a ser imposible que se lleve a las asambleas.

Así que ya puede usted hacer todos los discursos que le parezca a modo de cortina de humo, acerca de la crisis, de los trabajadores y de las trabajadoras del paro, pero el centro de asunto es que a quienes la presidencia proponga esta tarde como candidatos para la ratificación en el consejo del día 11 no les va a elegir IU, sino que se los van a imponer ustedes, los miembros de la llamada “mayoría”, al conjunto de IU.

Venga... meta ruido por ahí