Desde ayer, Izquierda Unida forma parte del Gobierno de derechas de Velilla de San Antonio, con la mirada silenciosa de la dirección e IU-CM, que se ha limitado a “abrir un expediente” a los concejales de IU que han perpetrado, junto con el PP la moción de censura que ha consagrado al centésimo vigésimo segundo alcalde que el PP tiene en la Comunidad de Madrid.

Muchos piensan -pensamos, porque yo lo pienso- que no se trata de algo que ha ocurrido así como así, sino que algunos dirigentes de IU-CM han estado estas últimas semanas negociando con el PP para entregarle -¿a cambio de qué?- la Alcaldía de Velilla. Dirigentes populares y socialistas así lo han dicho públicamente ayer mismo y esmentidos como éste, en el que se apela incluso a la dictadura franquista -no así a don Pelayo- contribuyen poco a incrementar la credibilidad de una dirección que insiste a día de hoy en no expulsar a los dos concejales. Por eso, la decisión adoptada -por pasiva- por la dirección de IU-CM, encabezada por el candidato a disputarle al PP la presidencia de la Comunidad de Madrid, Gregorio Gordo Pradel, de que los dos concejales de IU mantengan la militancia y no sean tránsfugas, por la vía de abrir un expediente “con petición de expulsión” que se eternizará en los vericuetos de la mecánica estuatutaria de la organización,  ha supuesto la ruptura definitiva de los acuerdos de unidad con que se cerró la última asamblea regional de Izquierda Unida, y la salida de cinco miembros de la ejecutiva , entre ellos, Fausto Fernández, hasta ayer el responsable de la Política Institucional, que explica su dimisión en cinco puntos que reproduzco porque me da la gana:

  1. Desde la constitución de la actual Ejecutiva de IU-CM en el mes de abril de este año y la asunción por mi parte de la responsabilidad del Área de Política Institucional de la federación, no ha habido ningún contacto, desde la misma, con el Partido Popular de Madrid, ni sobre Velilla ni sobre ningún otro asunto, aunque me consta que ha seguido habiendo contactos entre miembros de la actual dirección de IU y los responsables de institucional del Partido Popular en Madrid.
  2. La actuación del Área de Institucional y de la Secretaría de Política Municipal de IU-CM ha sido firme y contundente contra la moción de censura en Velilla, aunque esa misma contundencia y firmeza no se ha trasladado al órgano con capacidad ejecutiva en este tema (Presidencia Regional) a pesar de que se les ha solicitado por escrito.
  3. Francisco Granados, Secretario General del PP de Madrid, no me merece la menor credibilidad, pero sus manifestaciones a la prensa de esta mañana, en las que habla de “unas negociaciones que llevan mucho tiempo en marcha entre dos grandes partidos de la región”, y añade que “es un acuerdo entre las direcciones regionales del PP y la coalición de IU”, me temo que están muy cerca de la verdad.
  4. La inacción por parte de la máxima dirección de IU, la concreción de la moción de censura y las declaraciones de “firmeza a posteriori” (incluido el disparate político de pedir la disolución del Ayuntamiento a través del Pacto Antitransfuguismo) quitan toda la credibilidad a las manifestaciones del Coordinador General de IU-CM, Gregorio Gordo, y suenan exclusivamente a excusas.
  5. Por todo ello, ante el espectáculo de la Ejecutiva de esta tarde, sin ninguna autocrítica por parte de los máximos responsables de IU Madrid, tengo que manifestar que no me siento en absoluto responsable del resultado final en un proceso en el que se han producido interferencias muy serias que afectan a las condiciones en las que puedo y debo ejercer mi responsabilidad política. Por lo tanto, cesaré en la misma a partir de esta ejecutiva.

Escriben también sobre el tema don Javier Mesonero y don Sergio García.