…cabe recordar algo sencillo pero que no todo el mundo sabe: las pensiones pueden ser de dos tipos, contributivas y no contributivas. Las primeras se calculan a partir de las cotizaciones sociales que cada trabajador va “ahorrando” forzosamente, de tal forma que su pensión final dependerá de la cuantía de esas cotizaciones y de su cantidad. Es decir, cuanto más haya trabajado y cuanto más alto haya sido su salario mayor será su pensión. Hay que recordar que las cotizaciones sociales son parte del salario, no una cesión generosa de los empresarios. Y las pensiones no contributivas se establecen por ley y se financian por impuestos: son para todos aquellos trabajadores que no hayan cotizado suficiente a lo largo de su vida laboral o que directamente no hayan trabajado.

Sigan ustedes leyendo esta interesante reflexión sobre el supuesto peligro en que se encuentran nuestras pensiones en Pijus Económicus, el blog de don Alberto Garzón. Los comentarios, allí.

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