Lo siento. Yo no me lo creo. Ahora sale el Tribunal Superior de Castilla La Mancha a decir que la fianza impuesta al Alcalde de Seseña ha sido de 10.000 euros y no de un millón, y que un “error informático” es lo que ha provocado la confusión y el “fallo material” en el auto. Después de dejar claro que es injusta cualquier decisión judicial que no sea archivar la querella porcalumnias del sinvergüenza que le debe cuatro millones de euros al Ayuntamiento de Seseña, contra el alcalde de dicha localidad, quisiera manifestar mi escepticismo sobre las nuevas ruedas de molino que nos quieren hacer tragar.

La jueza del Juzgado de Instrucción número 1 de Illescas es Carolina Hidalgo, y no es esta la primera vez que tiene que arbitrar sobre los intereses del Pocero. En 2006 tuvo que decidir sobre la demanda que había puesto un agricultor que era el propietario legítimo del suelo en el que El Pocero construyó después más de 13.000 viviendas. Con la complicidad del anterior Alcalde de Seseña y de la Junta de Castilla-La Mancha, El Pocero se hizo con una inmensa finca que en buena ley -y según sentencia del Tribunal Supremo- no era suya, por 2,5 millones de euros, y apenas 14 días después el Ayuntamiento la recalificó, pasándola de rústica a urbana. En catorce días, El Pocero se hizo con una plusvalía de unos 314 millones de euros. El agricultor antedicho, que había sido arrendatario de dicha finca durante 40 años, y tenía derecho preferente de compra, según el Tribunal Supremo, pidió amparo a los tribunales, y tuvo la mala suerte de que su demanda cayera en el juzgado de instrucción número 1 de Illescas. La jueza refirió amparar a El Pocero, y estableció que éste debía pagar al agricultor 2,5 millones de euros, sin tener en cuenta la revalorización que se produjo apenas 14 días después.

Es una casualidadde la que sin duda no se puede sacar ninguna conclusión, que sea esta misma jueza la que tenga ahora que arbitrar en la demanda por injurias que El Pocero ha interpuesto contra Manuel Fuentes, actual alcalde de Seseña, y una de las puntas de lanza de la lucha contra la corrupción urbanística en nuestro país. Y no es casualidad que le imponga una fianza que ahora dicen que es de 10.000 euros, pero que ayer se anunció en un millón de euros. Puedo equivocarme, pero yo creo que no ha habido error ninguno. El hecho de que no se archive la querella de un sinvergüenza contra el alcalde de un ayuntamiento al que debe más de cuatro millones de euros, unido a la actuación anterior de la jueza, tan favorable a los intereses de El Pocero, es en mi opinión sintomático. Ayer se anunció una fianza de un millón de euros, porque es lo que la jueza decretó. Hoy, o bien al calor del escándalo social producido, o bien porque alguien le ha obligado  a rectificar, el Tribunal Superior de Castilla la Mancha se saca de la manga (con puñeta) un “error material” que yo, sencillamene no me creo.

Ha sido un aviso a navegantes.

Y punto pelota.

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