VidrieraEstán de suerte los hermanos Castro: me he obsesionado con la Iglesia Violadora. Y yo lo que tengo es que soy muy obsesivo, así que creo que voy a dedicar algunas entradas a descargar energías. Cada vez que releo esta entrada de don Ignacio Escolar la ira me penetra más profundamente y la parroquia que más cerca me pille de casa corre más riesgo de combustión.

Dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de este tipo

y que:

No se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. No son pedófilos, sino efebófilos

Dejaremos de lado la segunda proposición, de innegable interés científico, pero escasa trascendencia política, para centrarnos en la primera, mucho más interesante. De entrada, llama la atención que un jefazo de la banda organizada ésta, como debe ser su observador permanente en la ONU, reconozca que hasta un 5% de los religiosos “ha cometido actos de este tipo“. Debemos entender que lo del 1,5 por ciento lo ha puesto para intentar tirar hacia abajo una cifra que, razonablemente, hay que considerar hacia arriba: si reconocen el 5 por ciento, es que al menos son el 7 por ciento. Pero como eso sólo es especular, pues vamos a dar por cierto el 5 por ciento que -a modo de excusa- nos propone el bueno de don Silvano.

Los abusadores de menores son -según la Iglesia católica- “sólo” el cinco por ciento de los religiosos. Ahí es nada. Sólo. Vamos a hacer una comparación que no sé si vale, pero a mí me resulta interesante: en España, según el INE, había en diciembre de 2009 -última estadística disponible- 76.079 personas presas -es decir, delincuentes presuntos o sentenciados-. En enero de 2010, éramos 46.017.560 las personas que vivíamos en España. De donde se deduce que el 0,16% de los españoles está acusado y/o condenado por cometer algún delito. No llegan a dos ciudadanos de cada mil, los que han cometido o han podido cometer un delito -grave o leve, pero que le ha llevado a la cárcel- frente a los 5 abusadores que reconoce la Iglesia Católica, que hay por cada 100 religiosos. Es decir, que según la propia Iglesia Católica, los religiosos tienen una propensión al delito cincuenta veces superior que el resto de la población. Si eso no es asociación para la delincuencia, que venga Dios y lo vea. Y son éstos pollos los que pretenden ocuparse de nuestra formación moral, y los que nos dicen constantemente lo que podemos y no podemos hacer… ¿Cuántos miembros tiene la Conferencia Episcopal? Pues hagan cuentas…

Pone los pelos de punta pensar en cómo puede afectar esto a nuestra vida cotidiana. A mí, ahora mismo lo que me preocupa es el colegio al que pueda ir mi hijo. Yo, a diferencia de la mayor parte de los madrileños, tengo libertad de elección. Pero muchos madrileños que no quieren de ninguna manera que sea así, tendrán que mandar a sus hijos a colegios concertados de curas y monjas, porque Esperanza Aguirre está depauperando la enseñanza pública en Madrid, y entregándosela a odiosas organizaciones de curas y monjas. Piensen ustedes que en un colegio en el que haya 20 religiosos, según la cifra proporcionada por don Silvano, habrá 1 abusador. Qué miedo da, oigan, porque no estamos hablando de posibilidades, sino de hechos.

Y es una media, es decir, hay una desviación típica que nos permite presumir que en algún colegio no habrá ningún abusador, mientras que en otros pueda haber varios, es decir, incluso pueden estar organizados.

Pues es lo que hay, y si esta noche sigo obsesivo, hablamos del Obispo de Tenerife.