FirmaDos cosas, dos, quiero decirles hoy:

1.- Hablo de Cuba cuando quiero hablar de Cuba, como ahora. Y no es que esté yo obsesionado con Cuba -como pretenden hacerme ver los totalitarios embozados de la tiranía en la red-, sino que el sátrapa caribeño está obsesionado con sojuzgar a la isla y a sus habitantes y someterlos a todos a la tiranía comunista. Por eso, hablo de Cuba. Y no sólo hablo de Cuba, sino que condeno -sí, condeno, porque el verbo “condenar” sigue siendo útil y sigue teniendo significado- la dictadura comunista cubana. Y además, después de unos días en que las largas y peludas manos mangantes del totalitarismo comunista me han hecho flaquear y preguntarme si estaré haciendo bien, lo hago orgulloso, porque sé que desde la izquierda, y desde mi más firme convenicmiento revolucionario y socialista, no puedo hacer otra cosa que condenar la tiranía de los matones cubanos, como estoy convencido también de que quienes no sólo no condenan la terrible y cruel dictadura comunista que atemoriza a los cubanos, sino que la matizan, la explican , la contextualizan, la comprenden, y ya no te digo los que la apoyan, no son, ni mucho menos, personas de izquierdas, no son socialistas y no son revolucionarios. Son víctimas de falsa conciencia, son mentes simples, primarias, abotargadas, gregarias, seducidas por una simbología y un ritual pseudorevolucionarios, son mentes religiosas entregadas a la liturgia que, como los asistentes dominicales a misa, repiten como zombis, las letanías del oficiante.

2- He firmado la carta por la libertad de los presos políticos cubanos intitulada “Yo acuso al Gobierno Cubano“. He firmado por la excarcelación inmediata e incondicional de todos los presos políticos en las cárceles cubanas; por el respeto al ejercicio, la promoción y la defensa de los derechos humanos en cualquier parte del mundo; por el decoro y el valor de Orlando Zapata Tamayo, injustamente encarcelado y brutalmente torturado en las prisiones castristas, muerto en huelga de hambre denunciando estos crímenes y la falta de derechos y democracia en su país; por el respeto a la vida de quienes corren el riesgo de morir como él para impedir que el gobierno de Fidel y Raúl Castro continúe eliminando físicamente a sus críticos y opositores pacíficos, condenándolos a penas de hasta 28 años de cárcel por “delitos” de opinión; por el respeto a la integridad física y moral de cada persona… Destacadas personalidades de la extrema derecha, a sueldo de la gusanera de Miami, como Fernando Savater, Ian Gibson, Fernando Trueba, Maruja Torres, Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Pedro Almodovar, 9.000 cibermercenarios más, o yo mismo ya hemos firmado. Firme usted también, por favor.

AVISO: en aplicación de la doctrina castrista en relación a la libertad de expresión, de la que soy admirador y seguidor ferviente, me siento libre para, en esta entrada, borrar todos aquellos comentarios que pretendan desviar el tema hacia otras de las muchas injusticias que se cometen por el mundo. Los borraré o no, según mi voluntad y mi estado de ánimo. Avisados y avisadas quedan.

NOTA PARA CONTABLES: he escrito cuatro veces, con ésta, cinco, la palabra comunista en este texto.