En resumen: los ricos y los especuladores urbanísticos valencianos ponen el ojo sobre un barrio humilde, y deciden transformarlo en una exclusiva zona residencial de lujo. Pero tienen un problemas: el barrio está habitado por esa gente sucia que se conoce como humilde o pobre que llevó el asunto a los tribunales y consiguió que el Tribunal Constitucional les diera la razón, paralizando los derribos de sus casas. Se ve que la propiedad privada no es sagrada cuando el propietario es una persona humilde, porque esa organización para la delincuencia que es el Partico Popular, que gobierna con sucia mano de hierro tanto la Comunidad Valenciana como la ciudad de Valencia, decidió amparar a los especuladores urbanísticos -son la misma gentiza- y, tal como hicieron para alterar la composición electoral en el País Vasco, prepararon una ley ad-hoc que les permite robarles las casas a los pobres y tirarlas, así que ahora dicen que la ley -la que han hecho ellos mismos- les da la razón, y llevan unos días mandando excavadoras a derribar casas, y legiones de policías para dar palizas a los pobres, que no ven con buenos ojos que tiren sus casas, y se resisten, los muy antipatriotas…

Yo no voy a ofrecer una interpretacion jurídica o política del temita este de El Cabanyal, lo único que digo es que la gente tiene derecho a defenderse, utilizando la violencia si es preciso. Y si vienen los gorilas esos de azul, mandados por quien sea a darle a uno de porrazos por defender su casa o la de sus vecinos, lo que hay que hacer es defenderse a hostias.  Y así es como vamos a acabar en esa democracia de mierda que cada vez es menos democracia y mas mierda:  teniendo que defendernos a hostias de a polícía que se supone que nos protege y a la que manda el Gobierno de la Nación, no el de Rita Barberá, que se acuerden ustedes.

¡¡Me cago en la puta Familia Real en pleno, por si sirve de algo!!

Venga... meta ruido por ahí



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