Sergio García habla sobre los voluntarios para la recuperación de la Memoria Histórica

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57 Responses to "Sergio García habla sobre los voluntarios para la recuperación de la Memoria Histórica"
  1. mitxel dice:

    lo de la memoria anda muy pero que muy jodido.

    vamos, que el alzheimer hoy por hoy no tiene cura.

    anécdota: el sa´bado pasado, y ya van dos años seguidos, discutía con un rojo que me aseguraba que el día de los trabajadores siempre ha sido en españa el 1 de mayo. Y yo que no, coño, que franco no quiso adscribirse a la II Internnacional (bueno, hoy quizás sí), y que aquí lo que se ceelbraba era san josé obrero, día también del padre.

    pues el tío, con -segçún dice- un largo historial antifranquista, dake que te pego, que el 1 de mayo el 1 de mayo.

    joder, ¿cómo vamos a sacar de donde no hay?

    claro, que para pichaliantes del de comisiones (a secas)-UGT, que salieron una vez más a la calle a celebrar…. ¡el día de la madre!

  2. Pues alguno hay (muchos en el PPSOE diria yo), que mantienen que los muertos tiene que quedarse en las carreteras y alli donde fueron fusilados.

    Digo yo que los que así opinan, alguna cosa tendrán que ver con los asesinatos ¿no les parece?.

  3. juan del Encina dice:

    @mitxel:

    ¿Han terminado los artistoides de la ceja su encierro pro-Garzón anti-Franco pro-memoria histórica cuando-vengan-cámaras-avisa-que-vamos?
    ¿Sabe alguien si han pasado muchas penurias?
    ¿Algún evacuado en helicóptero?
    ¿No le habrá dado un soponcio a la Ibérica Bardem por no llevar petaca?

    Rojillos de talonario…

  4. @juan del Encina: Joan de l’alzina…. plori una micona que sembla una nena…

  5. Don Ricardo dice:

    @mitxel: Oiga, no sea blando. Lo que hay que llamarle es ggggggggggggggggggilipoooollas, con la ge arrastrada, en señal de infinito desprecio.

    Quién le ha visto y quien le ve, don itxel.

  6. mitxel dice:

    @Don Ricardo: arrastre las ges todo lo que quiera, pero a mí no me vuela a quitar la eme, don icardo.

  7. Compay Que Guay dice:

    Me lo llevo para compartirlo con mi gente de Feisbú,D.Ricardo.Apúntelo en mi cuenta,plis

  8. Don Ricardo dice:

    @mitxel: Le quito la eme y la i, se joda, don txel.

    @Compay Que Guay: Está en su casa (es un decir), don Compay. Se puede usted llevar lo que sea, salvo que sea algo comestible…

  9. mitxel dice:

    @Don Ricardo: me lo ha puesto usté a güevo, lo reconozco.

    sí, sí, le quito la r y la i, ¡¡¡don cardo!!!

  10. Don Ricardo dice:

    @mitxel: Lo esperaba, es usted más previsible que el mecanismo de una persiana. En venganza, le cambio a usted las tx por unas gu, don Miguel…

  11. sukoi-27 dice:

    Nunca dejamos de ser los niños que fuimos….don Miel y don Micardo!!

  12. mitxel dice:

    @sukoi-27: a callar … avioncito.

  13. juan del Encina dice:

    @Don Ricardo:

    La marsopa arrastra hasta la g..
    El objetorcillo zampa empanadas se violenta.
    ¿Me vas a pedir a mí también la filiación para “intentar” pegarme?

    Mierda sebo que apollarda

  14. mitxel dice:

    necesito un par de bueyes para arrastrar la g del @juan del Encina:

  15. juan dice:

    Juan del Alcornoque, que también es una Encina, debiera estar alimentando cerdos con su noble y ácido fruto.

  16. Don Ricardo dice:

    @juan del Encina: ¡Malo, que es usted muy malo!

  17. No se pierdan la última batalla en la red en relación a Baltasar Garzón, las dos españas, la memoria histórica y otras serie de caramelos, con un duro artículo del siempre moderado Vicenç Navarro tras la última deposición de Savater en casa-Prisa. Les traigo hasta aquí buena parte del debate (hay más ramificaciones que dejo en sus manos) y empiezo desde el principio porque, la verdad, no tiene desperdicio la cantidad de gilipolleces por linea al cuadrado que se leen en Falsimedia:

    Horror constante más allá de la muerte

    Antoni Puigverd
    La Vanguardia, 12-04-2010

    ¿Cuándo reconocerá la izquierda a los religiosos asesinados? ¿Cuándo reivindicará la derecha a los ‘rojos’ asesinados?

    La casualidad ha querido que la noticia del proceso al juez Garzón me atrapara leyendo un libro estremecedor sobre la violencia anticlerical en 1936. El preu de la traïció (editorial Pòrtic) relata la violenta cacería que sufrieron los religiosos maristas en la zona republicana, respecialmente en Murcia y Catalunya. Perseguidos y asesinados sistemáticamente, tenían que vivir en clandestinidad, sus colegios y residencias confiscados. Solicitaron en vano piedad a las instituciones republicana y autonómica , cuya incapacidad para contener a los sangrientos Comitès de Milícies Antifeixistes es conocida. Los maristas buscaron ayuda entre quienes facilitaban la huida de religiosos. Pero nadie pudo o quiso ayudarles. En esas estaban, cuando unos dirigentes de la FAI idearon un plan destinado a sacar rendimiento pecuniario del exterminio. Los engañaron con la promesa de conducirlos sanos y salvos a la frontera, previo pago de 200.000 francos. El chantaje y la brutal inocentada fueron el sádico prólogo de la muerte de los maristas. Miquel Mir y Mariano Santamaría, autores del libro, sostienen documentalmente que el dinero cobrado por Aurelio Fernández, jefe de las patrullas de la CNT-FAI, acabó en manos de Josep Tarradellas, a la sazón conseller de la Generalitat, que lo destinó -¡cruel paradoja!- a armar a las patrullas de control.

    Este trágico y vergonzoso episodio de nuestra guerra no difiere mucho de los que sufrieron los republicanos asesinados con extrema impiedad por patrullas falangistas o caciquiles en la zona ocupada por el ejército de Franco. Armados con fusiles y una lista de rojos elaborada por vecinos de Pajares de Adaja (Ávila),unos falangistas aparcan el 20 de agosto de 1936 su furgoneta en la plaza de dicho pueblo. Encuentran a siete de los nueve señalados, una mujer entre ellos, y los matan en una cuneta de Aldeaseca. Antes de irse, obligan a un vecino a recoger los cuerpos y a enterrarlos en un pozo. 23 años después, otro grupo de hombres, cumpliendo órdenes de jerarcas franquistas, desentierra los cadáveres y los traslada al Valle de los Caídos. Los huesos de aquellos muertos, que sus familiares, ignorantes de su paradero, no podían enterrar, acabaron de rellenar la inmensa cripta del mausoleo construido por prisioneros del bando perdedor. Franco lo ideó en 1940 para inmortalizar su victoria y honrar solamente a los muertos de su bando. Esta anécdota, común a tantas otras, trasluce obcecación criminal y voluntad de exterminio. Y trasluce algo peor: la voluntad de dominar al vencido más allá de su desaparición física. Con esta apropiación de los cadáveres, el célebre verso de Quevedo queda trastocado en tiempos de Franco. Se impone el “terror constante más allá de la muerte”.

    Lo mismo hacían los comités en el otro bando: apropiándose de los cadáveres, intentaban borrar su rastro, impedían a los familiares el consuelo de enterrarlos y se erigían en agrimensores de la nueva memoria revolucionaria. Anarquistas y falangistas, burócratas de la revolución o de Franco arbitraban, no solamente sobre la vida y la muerte de sus contemporáneos, sino también sobre el futuro: sobre la memoria que los descendientes íbamos a tener sobre aquella indecible y estúpida tragedia.

    La memoria, por tanto, es la clave de la reconciliación (y, mucho cuidado, sin reconciliación sigue abierta la posibilidad del retorno a las andadas). La memoria nos obliga a reconocer a todos los muertos. Y si quiere ser verdadera, no puede convertirse en una reedición de la guerra por otras vías. Los perdedores de la contienda no deben ser convertidos en héroes de leyenda ni sus cadáveres deberían ser usados por la izquierda de hoy para derrotar a los descendientes de los vencedores de ayer (este es el peligro de la celebración partidista de la llamada memoria histórica).Y los herederos de los vencedores no deberían buscar una nueva humillación de los perdedores y de sus descendientes, negándoles el inalienable derecho de reencontrar a sus muertos (quedan todavía muchos por redescubrir) y enterrarlos con la máxima dignidad. A la luz de los vítores con que ha sido recibido el procesamiento de Garzón, parece evidente que muchos descendientes de los ganadores, pasados los años de repliegue, están descarándose, bravíos y desafiantes: siguen creyendo que la victoria de sus ancestros fue justa, y necesaria la dictadura que siguió a la Guerra Civil.

    Garzón ha cometido muchos errores en su vuelo de estrella; y merece más de un rapapolvo, también por su burda investigación, objeto ahora de procesamiento. Pero el auto del juez que lo procesa, Varela, es una interpretación estrictamente formal de tal investigación. Una investigación iniciada por Garzón, no se olvide, a instancia de familiares de republicanos desaparecidos en fosas del franquismo. La suerte de aquellos cuerpos y el dolor de sus descendientes no parecen inquietar ni a Varela ni a los que le vitorean. Ni tampoco el hecho de que los acusadores de Garzón sean falangistas que reivindican el honor de un bando construido sobre el horror. Este nuevo lío jurídico será fuente de desencuentros de gran calado emotivo. Echamos en falta líderes que piensen en grande. Líderes de izquierda que sientan la necesidad de reconocer también a los maristas asesinados. Líderes de derecha que luchen para recuperar los cuerpos de aquellos españoles atados todavía al insomnio de unas fosas sin nombre.

    El siguiente artículo, de Patxo Unzueta en El País, hacía referencia al anterior:

    Semprún y las fosas de Katyn (y Garzón)

    Patxo Unzueta
    El País, 15-04-2010

    Jorge Semprún nació en Madrid en 1923, se exilió en Francia en 1939, formó parte de la Resistencia, estuvo preso en un campo de concentración nazi, luchó contra Franco en la clandestinidad, fue disidente antiestalinista y ministro de un Gobierno socialista en España. Además, Semprún es un gran escritor. En pocas personas la vida y ese oficio avanzan tan unidos: es a la vez autor y protagonista de gran parte de su obra. No es casual que así sea, pues su biografía es en sí misma novelesca.

    Pero hay algo en esa biografía que no resulta exactamente novelesco, aunque sí admirable: Semprún ha estado en cada momento en el lugar en el que había que estar. No es difícil hallar personajes que, al contrario, se caracterizan por llegar siempre tarde, cuando el peligro ha pasado; personas que se sintieron sinceramente antifranquistas, pero sólo después de la muerte de Franco, o cinco minutos antes; combatientes de la Resistencia cuando la División Leclerc desfilaba ya por los Campos Elíseos; críticos con las dictaduras del Este europeo después de la caída del Muro.

    No es necesario recordar que Semprún no aguardó a que la historia decidiera de qué lado estaba la razón, o al menos las mejores razones, para comprometerse con una causa que resultó la más humana, o la menos inhumana, de cada momento.

    El lunes pasado estuvo en Buchenwald, el campo nazi en el que fue recluido a sus 19 años. En su discurso, cuyo contenido había adelantado en EL PAÍS una semana antes, consideró que Buchenwald es un lugar idóneo para hablar de Europa (de la tragedia de la Europa del siglo XX), pues tan sólo tres meses después de ser liberado por los aliados fue reabierto por los soviéticos que ocupaban esa zona de Alemania. Y añadió, teniendo a la vista la chimenea del crematorio nazi y el bosque plantado por las autoridades de la RDA para ocultar las fosas comunes en las que enterraron a miles de presos del campo, que sólo tras la caída del Muro pudo Buchenwald “asumir sus dos memorias, su doble pasado” nazi y estalinista.

    Cuando escribió el artículo ignoraba que dos días antes de leerlo en Buchenwald se produciría el accidente aéreo en el que perecieron el presidente y gran parte de la cúpula del Estado polaco, que se dirigían precisamente a rendir homenaje a las víctimas de la matanza de Katyn, un bosque próximo a la ciudad rusa de Smolensk en el que fueron asesinados en 1940 por los soviéticos miles de soldados y gran parte de la élite dirigente polaca. Ese nombre ha quedado unido para siempre a la infamia, además, porque durante decenios los soviéticos aseguraron que la matanza la habían perpetrado los nazis.

    Las dos memorias. El mismo día en que Semprún leía su discurso en Buchenwald, se publicaba en La Vanguardia un memorable artículo en el que Antoni Puigvert reseñaba un libro de Miquel Mir y Mariano Santamaría sobre la violencia anticlerical en la Cataluña republicana de 1936, cuyas atrocidades no difieren mucho, dice Puigvert, de las que sufrieron los republicanos asesinados con extrema impiedad por patrullas falangistas en la zona ocupada por Franco. El argumento de que no es comparable una violencia con la otra, aduciendo que la de los franquistas fue sistemática mientras la otra era obra de incontrolados y fruto de la justa ira popular, o porque no es equiparable el número de víctimas de un lado y otro, pesa poco para cada memoria humana particular, a la que la estadística difícilmente aporta consuelo.

    Las víctimas del lado franquista ya tuvieron su reconocimiento en los 40 años posteriores, se alega también. Pero de lo que se trata es de la asunción de las dos memorias; el reconocimiento por la España democrática de todas las víctimas injustamente asesinadas en ambos bandos es condición para fundar una memoria compartida. Pareció así establecido hasta hace poco, pero la herida ha vuelto a sangrar y el tema está ahora más candente que nunca por el inminente juicio al juez Garzón.

    Paul Watzlawik teorizó hace años sobre lo que llamó ultrasoluciones: la fórmula infalible para convertir un problema en irresoluble es buscarle una solución tan extrema que provoque el caos. Garzón buscó una solución exagerada para atender al amparo solicitado por familiares de víctimas del franquismo que querían inhumar a sus deudos, y, queriendo justificar su competencia como juez penal en el caso, tomó iniciativas cada vez más radicales, incluyendo una reinterpretación de la Ley de Amnistía de 1977 como equivalente a las de punto final del Cono Sur. Con efectos fuera del marco judicial, tan delirantes como el surgimiento de voces que reclaman la derogación de la Amnistía de 1977 con el argumento de que fue un autoindulto franquista. O el deslizamiento desde la deslegitimación de la Transición, por haber permitido gobernar a los herederos del franquismo, a la del Estado democrático.

    Al aceptar a trámite las querellas por prevaricación, el magistrado Varela también optó por la vía de la ultrasolución. La prevaricación no sólo es un delito gravísimo; también lo son, al margen de cuál sea la sentencia, las consecuencias del enjuiciamiento mismo, que implica la suspensión cautelar del magistrado (y el cuestionamiento de su autoridad moral). Los argumentos para dar vía libre al procedimiento contra Garzón (lo afirmado en la querella “no es algo que pueda considerarse ab inicio ajeno al tipo penal de la prevaricación, al menos como hipótesis”, etc.) podrían ser empleados por querellantes audaces contra Varela, como ya han anunciado dos asociaciones de memoria. Seguramente hay muchas personas contrarias a las iniciativas de Garzón, pero más contrarias a que por ellas se le inhabilite. Lo cual tal vez explique en parte esta ola aparentemente imparable que nos anega.

    No se pierdan ahora la diatriba de Fernando Savater en El País tras la lectura del artículo de Unzueta:

    Las sectas en pie de guerra

    Fernando Savater
    El País, 22-04-2010

    Creo que no hay ejercicio más estéril que proclamar con lúgubre satisfacción ante un desastre: “Ya lo había dicho yo”. Es puro narcisismo masoquista que no resuelve nada ni mejora a nadie, aunque quien lo cometa amplíe su currículum. Como me dispongo a incurrir en él, vayan por delante los golpes de pecho antes del pecado. Pero no he podido remediar, al leer el artículo de Patxo Unzueta (Sem-prún, las fosas de Katyn y Garzón, 15 de abril), acordarme del que publiqué en noviembre de 2008, titulado ¿El final de la cordura? Como Unzueta, yo también comenzaba citando a Paul Watz-lawik y sus soluciones clarificantes, es decir, las que aplican tal dosis de remedio a los problemas que en lugar de curarlos provocan peligrosas hemorragias. Era la mía una reflexión sobre la iniciativa judicial de Garzón de reabrir no ya las fosas de asesinados por el franquismo, sino las responsabilidades del propio franquismo, pese a la Ley de Amnistía del 77, iniciativa desautorizada entonces por el fiscal Zaragoza.

    Sin entrar en cuestiones legales, de las que poco sé, auguraba yo algunos males que podían escapar de la caja de Pandora así destapada. No se hicieron esperar y el más destacado de ellos -como bien señala Unzueta- fue otra de las ultrasoluciones denunciadas por Watzlawik: que el Supremo no se limitase a declarar improcedentes las actuaciones de Garzón sino que aceptase una querella contra él por prevaricación planteada por Falange. Es posible -así lo señalé en aquel artículo- que Garzón se equivocara o fuese demasiado lejos en su empeño por atender la justa petición de los allegados de las víctimas, que querían localizar los restos de sus deudos e inhumarlos debidamente. Pero de ahí a prevaricar supongo que hay mucho trecho, aunque al juez Varela no le haya parecido así. Baltasar Garzón, como dije entonces y repito ahora, es un estimulador incansable de una justicia que tiende demasiadas veces a esclerotizarse en un formalismo inerte. Quizá también la ley, como ciertos tónicos capilares, deba ser agitada antes de usarla para que surta el efecto requerido. Tanto en el ámbito nacional como -más polémicamente- en el internacional, Garzón ha sido ese agitador necesario y yo creo que beneficioso en la mayoría de los casos, aunque con errores y extralimitaciones ocasionales. Sólo se equivoca quien se atreve a actuar efectivamente, los pasivos y los rutinarios aciertan siempre… en su irrelevancia. Incluso esa “imaginación creativa” que Varela reprocha en su auto al magistrado no me parece en principio algo censurable, porque puede que precisamente sea la osadía de imaginar lo que falta a una justicia a la que a veces sentimos demasiado tímida o perezosa. Si toda imaginación sobra en los tribunales, bastaríacon una computadora bien programada

    para dictar las sentencias…

    Pero, claro está, nada de lo dicho autoriza lo que ya no es imaginación sino pura y simple fantasía: o sea, convertir al juez Garzón en la última víctima del franquismo por haber intentado caballerosamente hacer justicia a las demás. Y, de paso, declarar que el Tribunal Supremo es un órgano judicial al servicio del fascismo o la reacción vengativa. La imaginación puede ser una función de la voluntad inteligente, pero este tipo de fantasías son sólo compensaciones masturbatorias de quienes no logran entender la realidad en que viven ni transformarla razonablemente. Malo será que nos quedemos sin el prestigio merecido de Garzón, pero tampoco parece bueno que lo pretendamos conservar a costa de cargarnos el de una de las instituciones más democráticamente necesarias del país… precisamente en el momento en que otras fuerzas no menos indeseables pretenden también inutilizar el Tribunal Constitucional.

    Por lo demás, es dolorosamente probable que Garzón se haya ganado muchos enemigos a lo largo de su trayectoria y que haya resentimientos latentes en las acusaciones que hoy le afectan, pero… ¿es seguro que sean la venganza de los franquistas o de los afectados por el caso Gürtel?

    El perfil político de los magistrados que le son menos favorables apunta a otro asunto conflictivo del pasado: el GAL. Sólo la franqueza a lo bruto de Rodríguez Ibarra ha recordado su supuesta “prevaricación” en ese caso, que tantos celebramos en su día. ¿No habrá algo de culatazo del GAL en las tribulaciones que hoy padece este magistrado y los falangistas son sólo la ocasión pintiparada de pasarle factura? En cualquier caso, parece prudente no enredarnos en juicios arriesgados de intenciones y esperar la decisión del alto tribunal, que personalmente deseo netamente absolutoria.

    El caso es que el sectarismo hispánico se ha disparado a favor y en contra de Garzón con su habitual ferocidad inane, fiel a su empeño bifronte de conseguir un país invivible a partir de los despojos de un país en el que se había logrado convivir bastante bien. Desde luego, no creo que estemos al borde de reeditar el año 36 ni nada parecido, pero francamente: vaya lata que dan. El mayor misterio para mí es que c… colirios quieren los empeñados en pedir justicia histórica (¿?) para las víctimas del franquismo. Naturalmente, comprendo muy bien que quienes tienen un familiar asesinado aspiren a encontrar sus restos y enterrarlos con toda la decencia y el respeto debidos. Así se les prometió, además, aunque, como otras promesas gubernamentales, una vez cumplida su función electoralista se ha diluido en trabas burocráticas. Es un mérito de Garzón, por lo menos, haberse tomado en serio ese asunto. Pero no sé qué más se puede conseguir en el terreno de la reparación moral. Quizá hace 30 años hubiera tenido cierto sentido perseguir a los beneficiarios de la dictadura, pero a nadie -repito, a nadie con un mínimo de mando en plaza o responsabilidad- le pareció buena idea entonces: de ahí la Ley de Amnistía del 77. En las necrológicas del presidente polaco Kaczynski suele mencionarse con poco aprecio su iniciativa de una Ley de Memoria Nacional para descubrir y denunciar a quienes habían colaborado con el régimen comunista. Y eso que la mayoría están aún vivitos y coleando, amén de ocupando en bastantes casos cargos lucrativos. Pero se arguye, creo que con razón, que tal empeño justiciero dividía y enfrentaba al país, obstaculizando su futuro sin resolver su pasado. ¿Acaso alguien quiere un empeño parecido a estas alturas en España?

    Confieso que la noción de “crímenes contra la humanidad” me resulta más religiosa o metafísica que jurídica: todos los crímenes lo son contra humanos, personales y concretos, no contra conceptos abstractos por edificantes que sean. En la Guerra Civil española se cometieron innumerables asesinatos contra seres humanos de una u otra ideología. Se dice que los que murieron por culpa de desmanes en la zona republicana fueron ensalzados durante toda la dictadura, mientras que los otros aún esperan reparación. Hombre, vamos a ver: no me parece que en las últimas tres décadas el franquismo haya gozado en ninguna parte de buena prensa ni sus víctimas sean denostadas o vilipendiadas por nadie como merecidamente castigadas. Ni en los medios de comunicación, ni en la escuela, ni en las tribunas políticas ni en ninguna parte. Es obvio que hoy ser falangista tiene bastante peor reputación que ser comunista, aunque puedan sustentarse históricamente reproches contra ambas ideologías.

    De Franco y sus desmanes se ha dicho cuanto debía decirse y no ha sido bueno. Puede que haya nostálgicos atascados en el pasado, pero eso ocurre en todos los bandos. No es decente apelar a sentimientos agraviados, por ejemplo, de exiliados o herederos de exiliados en América que mantienen aún su demanda infinita contra una España que nunca habría llegado a la democracia actual sin renunciar a un ajuste de cuentas absoluto: haber padecido crímenes ayer y arteriosclerosis hoy no mejora la lucidez política de nadie.

    Cuando discutíamos, José Bergamín solía decirme: “Desengáñate, la única solución es otra guerra civil y que esta vez ganen los buenos”. Tras haber conocido la dictadura de los malos y ahora ver de cerca los modales de los buenos, prefiero que las cosas sigan como están.

    Y, finalmente, copio la diatriba de Vicenç Navarro, seguramente el que me suscita mayores acuerdos, aunque no sea santísimo de mi devoción, pero lo respeto:

    Los sarcasmos, insultos e incoherencias de Fernando Savater

    Vicenç Navarro
    El Plural, 10-05-2010

    Tengo que admitir que tengo un nivel bajo de tolerancia hacia autores que hacen del sarcasmo y del insulto el eje de sus discursos. De ahí que no sea un asiduo lector de Fernando Savater. Pero, de vez en cuando, le leo porque es representativo de un amplio sector de la intelectualidad conservadora no perteneciente a la órbita del PP, centrada en Madrid, que reproduce frecuentemente la sabiduría convencional de lo que en España se autodefine como “centro” en el espectro político, pero que en Europa correspondería a la derecha liberal.

    Uno de los componentes de tal sabiduría convencional es su supuesto antinacionalismo, y digo supuesto porque lo considero a él profundamente nacionalista, aunque de signo contrario al de los nacionalismos que denuncia y critica (el catalán, el vasco y el gallego). El suyo es el nacionalismo españolista, que dificulta, en la práctica, el desarrollo del resto de identidades nacionales existentes en el estado español. Su deseo es que Cataluña, por ejemplo, se convierta en una región de España, semejante a lo que es la Cataluña francesa en Francia (en que la mayoría de la población catalana, en el país vecino, no sabe, ni siquiera, hablar catalán). Fernando Savater, como muchos otros “anti-nacionalistas”, está intentando imponer su nacionalismo centralista y uniforme a toda España. No es sorprendente, pues, que haya sido uno de los inspiradores del partido de Rosa Díez, un partido cuya principal característica identitaria es su antinacionalismo periférico y su profundo nacionalismo centralista.

    Pero lo que motiva mi artículo no es esta incoherencia, sino la incongruencia expresada en su artículo de El País (22.04.10), titulado sarcástica y ofensivamente “Las sectas en pie de guerra”, en el que, con una narrativa predecible, lanza una enorme retahíla de insultos y aseveraciones, los cuales constituyen elementos importantes de la sabiduría convencional de los círculos conservadores y nacionalistas españolistas.

    Además de las predecibles aseveraciones de equidistancia en las atrocidades cometidas por los dos lados durante la Guerra Civil Española y equiparar el comunismo con el fascismo (afirmaciones requeridas como indicador de ecuanimidad y equilibrio), concluye que, aún siendo bueno que se ayude a los familiares de los desaparecidos a encontrar a sus muertos y enterrarlos, encuentra mal que se quieran buscar responsabilidades en base al argumento de ser “crímenes contra la humanidad”, pues además de cuestionar la existencia de tal categoría de crímenes en el mundo, cree que la búsqueda de responsabilidades rompe la placidez y concordia que hemos alcanzado en este país, basada en el respeto a la ley de Amnistía, aprobada por los dos bandos del conflicto civil, que nos obliga a no mirar al pasado. Encuentro esta aseveración sorprendente, pues ignora la historia de este país. La Ley de Amnistía no fue una ley de punto final, Alianza Popular no la apoyó, fue propuesta por las izquierdas para sacar a los suyos de las cárceles, y excluyó “actos de violencia grave contra la vida o la integridad de las personas” (artículo 1º (a) Ley de Amnistía, 15 octubre 1977). Supongo que Fernando Savater admite que un asesinato es violencia grave contra la vida. Pero asume, además, que esta supuesta concordia no tiene costes. Pero es fácil demostrar que los tiene. El gran retraso social que tiene España (que se demuestra en los indicadores tan bajos de gasto público social, entre otros indicadores), su enorme fraude fiscal (que deriva primordialmente de las rentas superiores), su bajísima carga fiscal, su escasa cultura democrática y muchos otros indicadores negativos se basan en el enorme poder que los vencedores de la Guerra Civil y sus descendientes tienen en España, y que se resisten a perder. Parte de este poder se materializa en que ha tergiversado la historia de España, resistiéndose a que se corrija. Trivializar el proyecto de recuperar la Memoria Histórica (que debiera titularse, la corrección de la Memoria Histórica), como hace Fernando Savater, es aceptar la historia que se enseña y muestra como válida, siendo ella, precisamente, la que da gran poder a las derechas. Por lo visto Savater también desconoce que no se han podido presentar en las televisiones españolas, hasta muy recientemente, documentales críticos de aquella dictadura y la presentación de sus horrores (como “Els Nens Perduts del Franquisme”).

    En cuanto a la supuesta equidistancia en las salvajadas (predeciblemente el punto que siempre aparece cuando se quiere diluir la responsabilidad de las derechas), una mera lectura del número de asesinatos por razones políticas de 1939 a 1978 muestra una ventaja abismal a favor del bando golpista. Es más, los asesinatos cometidos durante el periodo 1936-1939, fueron muchos más los cometidos por el estado fascista que por el estado republicano. Y no digamos ya durante el periodo 1939-1978, a lo largo de la dictadura, en la que prácticamente todos los asesinatos los cometieron los vencedores de aquel conflicto. ¿De qué equidistancia está hablando Savater?

    La misma incoherencia se da entre la tan promovida equivalencia entre el comunismo (PCE) y el fascismo (La Falange), incoherencia basada en la misma ignorancia. El comunismo en España (aunque cometió errores que deben denunciarse) ha sido una fuerza política que ha favorecido históricamente la democracia y la expansión de los derechos sociales y laborales. El fascismo ha sido precisamente lo contrario. Y ello es fácil de mostrar.

    Una última observación. Sería de desear que los rotativos de mayor difusión del país tuvieran un código de conducta que limitara el número de insultos por artículo. He vivido en muchos países en mi largo exilio y en ninguno se alcanza el nivel de estridencia, sarcasmos y ofensas al adversario como en España. Sería bueno que los medios no contribuyeran a la excesiva tensión existente en la vida política. Es un síntoma característico de los que pasaron el “sarampión” de ser de izquierdas en su juventud, que se pasen el resto de su vida intentando “lavarse” de aquel pasado, a base de un vulgar anti-izquierdismo rentable en una cultura, como la española, que es profundamente conservadora.

    ____________________

    En fin, sólo se me ocurre decir, así, de entrada, que gentuza como Pío Moa y los ruidosos revisionistas del pasado (de la Guerra Civil) están consiguiendo “enmerdar” el debate sobre la memoria histórica. Esta guerra es muy difícil y no ayuda que jueces antidemocráticos como Garzón sean los que representen las justas reclamaciones de quienes no han merecido justicia.

  18. Pedro Pelija dice:

    Pues yo creo absolutamente lo contrario.

    Creo que ha sido la actitud de Garzón. O mejor, lo que ha provocado ésta, las consecuencias que ha tenido esta actitud (actuación) ahora y en este caso lo que está dando vida a este debate, lo que lo reaviva y uno de los elementos por los que tal vez se acabe consiguiendo alguna cosa algún siglo de estos.

    De momento, en los últimos 70 años, nadie había hecho nada. Y creo que seguiríamos así, sin hacer nada de nada (aparte de lamentarnos y autocompadecernos de lo “injusta que es la vida” con nosotros); pero como decimos por aquí, “sense possar fil a l’agulla”. De las “justas reclamaciones” se habla ahora. Porque hasta ahora, todos los que hoy se llenan la boca, permanecían calladitos y obedientes. Este país está lleno de gallitos. Entre otras cosas porque hablar a toro pasado es muy fácil y, casi siempre sale gratis. Por lo menos, que uno de ellos además de cacarear, pique algo y, sea por chulería, afán de protragonismo o por intereses aún más espúreos, consiga remover la mierda y se la juegue, ha de celebrarse. Podremos decir las pestes que se quiera de él, pero negar que su papel ahora y en este caso ha despertado a la momia es simplemente no querer ver.

    Por lo menos Garzón ha conseguido que nos enteremos y, sobre todo, que se enteren.

    PD
    Y no he hablado del personaje y de otras actuaciones suyas. Sólo constato un hecho que creo es objetivo.

  19. mitxel dice:

    @Pedro Pelija: disculpe don pedro, pero sepa que hay gente, mucha gente, en la izquierda, que nunca aceptó la reforma.

    Y Garzón representa a muchas de las razones por las que no se aceptó esa reforma.

  20. Pedro Pelija dice:

    @mitxel:

    Respecto de lo primero: No si ya lo sé. Pero ¿y? ¿qué hicieron a parte de lamentarse? Porque de teóricos está la izquierda llena. Teóricos que no mueven un músculo que no sea el gloso; o que si lo mueven es para cagarla. Mucho ideal y tantas ganas de moverse tiene esta izqueirda, que no hay forma de decidir con que pie lo hace primero y se pasa el día teorizando y asambleando y blableando y más quieta que l’estaca al fin y al cabo. En fin “la casa sin barrer”. Luego, de vez en cuando sale alguien que barre algo, aunque sea de refilón, y como “no es de los nuestros” nos quedamos solos echando pestes y no somos capaces de reconocer el “polvo” que ha sacado su paso. Falacia ad hominem, matar al mensajero…
    ¿Sabe? es que estoy cansado de esta izquierda que se llena la boca, que se pasa el día quejándose pero NO HACE NADA, a parte de eso, quejarse.

    Respecto de lo segundo: Puede ser. Ya he dicho lo del toro pasado. Pero ¿y? ¿Eso niega que la actuación de Garzón ha despertado esa momia que NADIE hasta ahora había tenido COJONES de molestar (salvo con la boquita pequeña, o haciendo el animal atentando por ahí).

    Mire, no reconocer que GRACIAS a Garzón, el mundo está tomando conciencia de lo que ha pasado en este país, ya son ganas de negar la evidencia. Decir que Garzón no ha ayudado “en esta guerra” ya son ganas.

    Que sí, que sí, que estoy de acuerdo en que el tipo les caiga fatal (Les recuerdo que yo no he dicho nada sobre la persona, ni lo diré hablando de este asunto, porque no me interesa mezclar churras con merinas y apelo a la honestidad intelectual). Pero por muy mal que les caiga (no interesa como me cae a mí y no lo diré), sino fuera por él, en otros setenta años no se hubiera enteredo nadie, más allá de los Pirineos, de esta vergüenza.

    España, o Iberia, o como cojones quieran llamarla es un pais de gallitosy de mucho, mucho cobarde.

  21. mitxel dice:

    @Pedro Pelija: me pregunta ¿què hicieron?

    pues mire, de todo.

    para el regimen este de garzón, practicar el terrorismo por decirlo de forma sucinta (y no me refiero solo a ETA-GRAPO) , es decir, situarse fuera del sistema.

    Fueron marginados, como si no existieran.

    Llevan años clamando por una izquierda un poco menos bienpensante que esta de IU.

    Y ahora resulta que les ponen a Garzón delante y les dicen, venga, chicos, este es nuestro icono, gracias a este….

    ya.

    pero tiene la misma credibilidad que Hitler haciendo una colecta para levantar un monumento a las víctimas del nazismo.

    Sepa que hay por ahí un manifiesto que recoge firmas por la recuperación de l amemoria y en contra de dicho juez.

    ese es mi manifiesto. Por coherencia.

  22. Pedro Pelija dice:

    @mitxel:

    Bueno, ya pasó varios posts más atrás. Esto no tiene salida. Yo hablo de lo que ha representado la actuación del juez y ustedes insisten en hablarme de la persona. Yo no hablo de su credibilidad, que sea un icono para nadie, ni etc. Yo contesto a la última frase del escrito de D. Lucien:

    Esta guerra es muy difícil y no ayuda que jueces antidemocráticos como Garzón sean los que representen las justas reclamaciones de quienes no han merecido justicia.

    Diciendo que sí ha ayudado (sin más valoraciones), porque hasta ahora esas reclamaciones de justicia habían caído en saco roto. Y seguirían cayendo si Garzón no hubiera hincado diente en el tema. Y seguirán cayendo si al final el “sistema” acaba con él en esta causa. Porque no es a él, es a la causa a la que atacan y quieren destruir; y ustedes no es a la causa sino a él al que atacan y quieren destruir. Pero, por desgracia y hasta la presente, parecen ir las dos cosas juntas. Están asociadas porque nadie hasta ahora había hecho nada (o vale, casi nada)

    No conozco ese manifiesto. Pero ¿desde cuándo corre? ¿Desde que Garzón, y por esta causa, ha empezado con sus cuitas, o ya existía antes esa comunión organizada en pos de la causa de las víctimas (que sea en contra de Garzón me importa menos)? Porque si es en el primero de los supuestos, ya está todo dicho.
    Suponiendo que sea así (y si no lo es pues meteré la pata hasta la ingle con lo que sigue):
    ¿No podía haber corrido ese manifiesto, y otros y otras actuaciones más antes de que Garzón la liara? ¿A qué esperaban? ¿Ve como, aunque sólo sea por eso, por hacer de despertador, ha ayudado?

  23. mitxel dice:

    @Pedro Pelija: lo de separar al juez de la persona es una cosa imposible, es decir, que no siga intentándolo porque estamos hablando de ciencia. Es como separar a Camps del corrupto.

    sobre el manifiesto me llegó vía mail, sí, sí, después de que la izquierda despistada, esa que le queda un telediario donde yo milito, le hiciera una campaña de beatificación a camps, perdón, a garzón.

  24. Pedro Pelija dice:

    @mitxel:

    Pero (no quiero ser paliza) es que yo no he dicho eso, yo no separo al juez de la persona. Sino a la causa de la persona. Y digo que gracias a su actuación, esta causa ha despertado. Y hasta ahora es, con mucho, quien más ha hecho por la dichosa causa (por la razón que sea, sólo constato el hecho). Nunca se ha hablado de esto antes y mucho menos fuera de nuetras fronteras, desde su acción y la reacción que ha traído.

    Y, sinceramente creo, que si pierde esta batalla perdemos todos. Porque si las víctimas tiene que esperar resultados de los del manifiesto, me temo (y conste que no lo conozco) que pueden esperar otras 70 veces 70 años.

  25. sukoi-27 dice:

    @mitxel: No si le vamos a tener que agradecer a Garzón que la izquierda de la derecha se entere de que en este estado existe una izquierda que lleva desde antes de la muerte del amo del cortijo!! En fin, no hay peor ciego que el que no quiere ver…. y mientras se empeñen en que ellos son la unica izquierda…agur Ban-Hur!!

  26. @Pedro Pelija: ¿Sabe lo que pasa, Don? Pues que si por un lado la actuación de Garzón ha ayudado a que muchos piensen en la memoria histórica, que no lo pongo en duda (es más, me parece obvio), resulta que por otro lado una inmensa mayoría de los indignados (incluyendo a los que no pensaban y ahora piensan en ello) han elevado al mismísimo Garzón a la categoría de adalid y defensor de los ddhh, y eso es intolerable, vergonzoso y patético en grado sumo.

    Eso es lamentablemente así, y no acepto bajo ningún concepto moral que se justifique a Garzón porque la causa que ahora defiende es justa. Defender la causa es noble y respetable (es más, la comparto) pero incluir en esa defensa una elevación a los altares del juez que la instruye, un juez con probado historial represivo y antidemocrático, me parece que supera cualquier razonamiento, cualquier defensa, cualquier intento por justificarlo. Y nadie puede negar que en las manifestaciones que se han organizado o celebrado por esta causa, se ha hecho eso con Garzón, al que desde muchos ámbitos de la izquierda (despistada, por supuesto) se idolatra hasta cotas que causan vergüenza ajena.

    ¿Qué lógica tiene que se defienda la lucha de Garzón por la memoria y al mismo tiempo se olvide su infame trayectoria? ¿Acaso no es algo paradójico? ¿Acaso no chirría algún mecanismo democrático cuando un juez represor se considera como defensor de la lucha contra la represión? No cabe mayor incoherencia entre muchos que se llaman de izquierdas, entre muchos que se consideran antifranquistas. No dudo de la buena fe de casi todos ellos, pero su contradicción, su despiste es morrocotudo, espectacular, indisimulable, salvo que la cuestión de la memoria sea una cuestión partidista, a la carta, sectaria, y eso es lo que me temo. ¿Queremos recordar? Pues seamos coherentes y recordémoslo todo, sin excepción. Claro, recordarlo todo, empezando por la trayectoria de Garzón supondría dar un mazazo al actual estado “de derecho”, y hasta ahí podemos llegar, ¿verdad?

    Reconozca la izquierda despistada esta realidad. Reneguemos de Garzón y exijamos a continuación memoria, recuerdo y justicia, pero eso de ir por la vida agarrándose a clavos ardiendo puede parece útil porque compartimos el objetivo, pero termina por quemarnos de un modo u otro.

    No hay más. Guste o no, es lo que hay.

  27. Pedro Pelija dice:

    @sukoi-27:

    No, si le vamos a tener que “agradecer” a la derecha que la izquierda de la izquierda sea incapaz de distinguir la gimnasia de la magnesia.

    ¿Quién habla de única izquierda? ¿Realmente es tan dificil de entender lo que digo?

    ¿Van a seguir poniendo en mi boca cosas que no he dicho, sólo porque les parece bien? Es que me canso.

    En fin, que sí que Garzón es un cabrón. De acuerdo. Llaménme cuando hablemos de él ¿vale? Porque yo llevo varios posts hablando de la actuacióm, (esta actuación) y lo que ha representado; negando que no haya servido de nada y señalando (en mi opinión) lo malo que sería que “lo ganaran” en esta actuación .

    Pero, vale, se acabó el boquear. Ahora venga, a mover el culo todos para saciar las justas reclamaciones de quienes no han merecido justicia. , que ya esta bien de presumir de zurdos en los blogs y consolar a las viudas sólo con octavillas. A moverse, coño. No vayamos a permitir que todo el mundo crea que sólo Garzón ha despertado las conciencias del mundo entero sobre la injusticia de este país y que sin embargo no se nos reconozca todo el inmensísimo trabajo que hemos hecho nosotros al respecto. Nosotros, años currando, para que este advenedizo cabrón haya sido el único que ha hecho brillar un poquito los glaucos ojos de nuestras yayas. ¡No lo podemos permitir!

    PD

    ¿Se percatan de que no hablo de Garzón, sino de su y las consecuencias de su trabajo; de su y nuestro resultado en este caso o todo sigue igual?

    Como diría mi difunta abuela, viuda de rojo para más señas, “una cosa es predicar y otra dar trigo”.
    Claro que mi abuelo un día se sirvió de la casa del señorito para esconderse y escapar de un lío. Fíjense el tío, utilizando un “arma” de la derecha, un arma que estaba podrida de las manos blanquitas del señorito. Nunca fue auténtico mi yayo, ¡cachis!

  28. mitxel dice:

    @Pedro Pelija: ¿a moverse ahora?

    pues eso estoy esperando yo, que por ejemplo mis dirigentes digan que lso cadaveres se van a desenterrar sí o sí, con permisos o sin ellos; que los asesinos van a ser señalados, sí o sí, con mierda o sangre de cerdo en las puertas de sus viviendas; que cualqueir símbolo de la españa fascista, con o sin ley d ememoria histórica, será dinamitada…. que quienes siguen realziando apología de aquella época y no sean encarcelados como ocurre en la europa democrática, pues que se atengan a las consecuencias que serán, en todo caso, menos violentas que las por ellos preconizadas.

    yo, y me temo que decenas de miles de cidudanos, esperan que los dirigentes de la izqueirda se pongan al frente de la izquierda en lugar de seguir pajilleándoso con oenegés.

    y me disculpa el tono, don pedro, que no es con usted con quien estoy enfadado.

  29. Pedro Pelija dice:

    @Pedro Pelija:

    Estoy currando, empecé a escribir mi anterior comentario y lo tuve que dejar colgado por una necersidad laboral. Al reprenderlo, acabarlo y colgarlo, he leído la respuesta que usted me ha escrito en ese interín.

    Bueno D. Lucien. creo que seguimos qüasi igual:

    – Nadie olvida la trayectoria de Garzón (para bién y para mal).
    – Nadie sube a los altares a Garzón.
    – Nadie lo considera adalid de los dd.hh.

    – Sólo se dice que su actuación ha sido eficacísima para esta causa. Que NADIE se movía hasta que lo ha hecho él. Que ahora todo el mundo se apunta a la “batalla”, pero antes se sesteaba. Que no interesa que le gane el sistema en esta batalla (eso último es una opinión personal, lo anterior son hechos). Que falacia ad hominem veo yo en este tema, y no estoy de acuerdo.

    Y como usted dice. No hay más. Guste o no, es lo que hay.

  30. Pedro Pelija dice:

    @mitxel:

    No se preocupe mitxel. El tono es el que usted quiere dar, el que siente y eso está bien. Para nada debe disculparse. Y si estuviera enfadado conmigo, tampoco me molestaría. Si no nos insultamos, es bueno que discrepemos incluso acaloradamente.

    Creo que nos conocemos un poco ya y sabemos que coincidimos en lo fundamental. Tal vez por mi edad yo sea más pragmático que ustedes y se me empiecen a notar rasgos carcas. Pero les doy mi palabra que intento ser coherente. De Garzón creo que hay mucho que decir y criticar; pero en este tema creo que las víctimas le deben mucho. Y creo que, en este tema, hay que ayudarle a salir del atolladero. Luego ya habrá tiempo de meredarnoslo si queremos.

    Y ahora les tengo que dejar. Si me reponden y yio no digo nada, no lo malinterptren. El puto curro (aunque me gusta mi curro).
    Por la noche, en casa, intentaré volver.

  31. @Pedro Pelija: Pero dice algo que no es cierto: sí que se le ha subido a los altares. ¿O no sigue este blog?

  32. sukoi-27 dice:

    @Lucien de Peiro: De hecho tampoco es el único que ha hecho algo… puede serlo a ciertos niveles, lo cual solo nos demuestra como están en dichos niveles…

  33. mitxel dice:

    @Pedro Pelija: mire, la última de garzón: pide ser trasladado al TPI de La Haya.

    pues no, señor Garzón, le vamos a aplicar su misma medicina: hay riesgo de fuga, entregue el pasaporte.

    so jeta, que es lo que tienen estos fascistas, que se creen por encima del bien y del mal.

  34. Pedro Pelija dice:

    @mitxel:

    Me parece que no lo pide él. Sino que se lo piden, que lo llaman. Pero bueno, no descarto maniobras al respecto. Como cualquiera haría, él mueve sus cartas. Básicamente, como he oído en la radio, él no pretende liberarse del banquillo, sino acudir al banquillo de acusado frente a la causa sobre su papel en el caso de las reparaciones contra el franquismo, nada menos que con la categoría de asesor del tribunal internacional de La Haya. Un golpe de efecto de tres pares a nivel internacional.

    @sukoi-27:

    Cierto, el único que ha hecho algo nada menos que a un nivel más allá del puramente testimonial, en el nivel de apelar a la Justicia, en el nivel de acusar, ir a los tribunales, implicarse personalmente y “possar fil a l’agulla”. Por muy cabrón que sea, eso hay que reconocérselo, que es a lo que yo voy.

    @Lucien de Peiro:

    No lo sigo a diario. Voy a rachas.

  35. Zenon dice:

    Fascista… ¿?

    ¿También Garzón?

    ¡Todos menos tu… (Y quien tu digas ¡Claro!)

    http://www.youtube.com/watch?v=F8uB06PXCWU

    ¡Ja, Ja, Ja!

  36. mitxel dice:

    los hay fascistas y los hay frikifatxas.

  37. Zenon dice:

    Y los hay hijoputas

    Adivina de que grupo eres tu

    ¡¡Capullo!!

  38. sukoi-27 dice:

    Fatxafriki!!!!!!!!!!!!!TONTOLCULO!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  39. Zenon dice:

    @sukoi-27:

    Adjudicado al grupo de hijosdeputa.

    Dilo en casa vida mía. Que no esperaban hacer carrera de ti y ya ves

    En nada como el De Juana.

    Borrokito como tu… Tu-Ru-Rú

    Que no sabes ni la U… Tu-Ru-Rú

    ¡¡Ja, Ja, Ja, Ja!!

  40. sukoi-27 dice:

    Fatxafrikifatxa…. Zenon Cobra !!

  41. Zenon dice:

    @sukoi-27:

    Calle, calle… ¡Vivorilla!

    ¡¡E Hijoputa claro!!

    ¡¡¡Oooleee!!!

  42. sukoi-27 dice:

    Fatxafriki….tragazurullos!!

  43. Zenon dice:

    @sukoi-27:

    Por no cansarme: @Zenon:

  44. sukoi-27 dice:

    No sea que te de un mal!! Fatxafriki!!

  45. sukoi-27 dice:

    Pitas,pitas,pitas… astopotro!! Fatxafriki…

  46. Zenon dice:

    Lo siento no puedo contestar adecuadamente al hijoputa este… El gran hermano anda de validaciones

  47. Zenon dice:

    Sukoito dale las gracias a papa pitufo.

    No me valida Nada, nada, nada…

    Cosas de los que no sois FACHAS.

    Hasta mañana cariñitos míos

    ¡¡¡Hijoputa!!!
    (Por si este sale) ¡Je, Je, Je!

  48. sukoi-27 dice:

    hale cometrankas!! Bihar arte!! eta ondo lo egin!!

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