Jon Juaristi es un señor que en los años setenta fue terrorista de ETA. Por supuesto, él tenía razón y los demás eran unos sectarios. Luego se hizo trotskista de la LCR y, faltaría más, él tenía razón y los demás eran unos sectarios. Decidió sacar carné del PCE que pregonaba la autodeterminación de Euskadi y la privatización de todos los medios de producción y, aunque les parezca increíble, él seguía con la razón y los demás eran unos sectarios. Cuando el PCE entró en decadencia cambió el carné y se afilió al PSOE, movimiento que le permitió ampliar la nómina de sectarios a su alrededor, mientras él seguia aferrado a la razón. Por último (de momento), devino liberal y decidió que lo más decente era ponerse a sueldo de la derecha extrema de Esperanza Aguirre, un salto que dio mientras mantenía firmemente agarrada la razón y seguía su particular cruzada contra los sectarios.

Jon Juaristi, ex etarra, ex trotskista, ex comunista, ex socialista y ahora empleado de Esperanza Aguirre, es un tontín insoportable. Y los sectarios que nunca hemos sido terroristas le podemos explicar gratis unas cuantas cosas, para que no escriba esos artículos de paleto que lame excitado la mano que le da de comer. Aunque la mano sea de la condesa de Murillo.

Esto es de hace unos meses y se me habí apasado. Leanlo en la Trinchera Digital.