Pues que digo yo que cuando los trabajadores hacen huelga y en ella se juegan cosas importamtes, de alguna forma tendrán que defenderse de la imposición de servicios mínimos abusivos. Las administraciones, así las gobernadas por el PP como por el PSOE, han venido utilizando los servicios mínimos de manera tradicional como una forma de reventar las huelgas, abusando de ellos, y en numerosas ocasiones, los tribunales, con años de retraso, han venido a dar la razón a los trabajadores que los han impugnado. Pero la injusticia ya estaba cometida, y la huelga había sido reventada.

El ministro de Fomento ha dicho esta mañana que hay que acatar la Ley, y que los trabajadores en huelga, deben aceptar y complir los servicios minimos. A lo que hay que responderle que las administraciones que los imponen también deben respetar la Ley, y no imponerlos abusivos, en fraude de ley, y a sabiendas de que se los van a anular posteriormente.

Esta mañana ha habido una huelga que los medios lameculos y lo spolíticos lameculos, y os bloggers lameculos califican de salvaje. No se han respetado los servicios mínimos abusivos dictaminados por la Comunidad de Madrid, que es abusiva por su propia naturaleza, y como consecuencia de ello muchos ciudadanos hemos resultado afectados. Yo mismo no he podido ir a una importante reunión de trabajo. Sin embargo, apoyo a los trabajadores en huelga,y apoyo además si desobediencia a los servicios mínimos, por varias razones: la primera, es que el metro paralizado, la evidencia de que hoy no se ha podido utilizar ese medio de transporte, impedirá que nadie diga quela huelga ha sido un fracaso. La verdad luce por sií misma. La segunda razón es que creo que lo servicios mínimos deben ser acordados y aceptados por todas las partes, y de lo contrario no son moralmente vinculantes.

Cuando los trabajadores del metro han decidido masivamente no sólo ir a una huelga de varios días, sino no cumplir los servicios mínimos, con los riesgos que ello acarream es que tienen serios problemas. nadie pone enriesgo lo que tiene por jugar un rato a las huelgas. La huelga es, además, una forma de desobediencia, y es un contrasentido que se impongan niveles de obediencia a la desobediencias. Se desobedece para presionar y lograr algo. Si el que desobedece acepta tomar medidas preventivas para limar los efectos de la desobediencia, se negocian esas medidas, pero si se imponen, se desobedecen.

Venga... meta ruido por ahí



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