Miren, es que yo hoy quería decirles que me llama mucho la atención la actitud de mis amigos, compañeros y bloggers socialistas, apoyen o no la huelga general. Unos, quienes no apoyan la convocatoria, simplemente, la ignoran, y  actúan  como si no existiera, y si acaso, alguna vez, como quien no quiere la cosa, hacen algún comentario del estilo: “Sí, vosotros jugad con fuego, que luego vendrá el tío Paco con las rebajas…“, como si el tito ese no estuviese en La Moncloa hace ya casi una legislatura, y no hubiera convocado unas rebajas de vértigo. Los otros, quienes sí apoyan la convocatoria -que son los menos, por cierto- se comportan como si la reforma laboral y el recorte de derechos más importante de toda la historia de nuestra democracia de juguete fuese un huracán, un terremoto, un tornado, una granizada de dimensiones siderales, o cualquier otro tipo de catástrofe natural.

Y claro, pues no es así. Yo quiero recordar a mis amigos, compañeros y bloggers socialistas que la reforma laboral no es un terrible cataclismo, sino que tiene su origen en la voluntad del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguiez Zapatero; quiero recordarles también que el capitalismo no es un ente sobrenatural cuyo comportamiento no podemos controlar, y que nos hace putadas indeseadas, sino que tiene sus gestores, y que uno de ellos se llama José Luis Rodríguez Zapatero, que es ese sujeto innoble, rastrero, ignominioso, vil, ruin y por supuesto, también infame e hipócrita, que hace ya dos legislaturas vive en La Moncloa, y que dijo aquello de “no os defraudaré“, asomado a una ventana de la calle Ferraz, en una emulación del balcón del Hotel Palace, que entonces nos hizo ilusión a muchos pero que hoy ya nos recuerda aquella frase con la que Karl Marx abre “El 18 Brumario de Napoleón Bonaparte”: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa“.

Echo de menos que algún compañero socialista me arrastre a intensas campañas 2.0 en defensa de los derechos de los trabajadores o en contra de la reforma laboral, como ocurrió cuando los siniestros eurodiputados conservadores pretendían que tuviésemos jornadas de 103 horas, y nos salvó de ello un herócico eurodiputado valenciano del PSOE, o cuando la ministra Sinde prepara una vuelta de tuerca más contra la libertad en internet (que, por cierto, a veces es libertinaje, pero eso es otro asunto). ¿Cómo es posible que se escondan tras el absurdo razonamiento de que si dejamos caer a Zapatero va a venir otro, que en el fondo, y por lo que se ve, es igual? Bueno, vale, quizás un poco más antipático, pero igual en cuanto a políticas concretas.

¿Cómo es posible que se estén celebrando elecciones primarias en algunas organizaciones del PSOE, entre ellas el PSM, con una huelga general convocada contra un gobierno socialista, y ninguno de los candidatos, en ninguna parte, apoye la protesta contra el recorte de derechos más duro que ha hecho nunca ningún gobierno, incluyendo los de Aznar? ¿Cómo es posible que desde el Gobierno, y desde el PSOE, se pretenda dejar todo el debate sobre la huelga y las medidas que la han provocado, en si servicios mínimos sí o no? ¿Cómo es posible que se esté planteando la represión pura y dura de la huelga criminalizando a los sindicatos en público desde gobiernos autonómicos, y el Gobierno no intervenga en defensa de los derechos de los trabajadores?

Pues todo eso es posible porque quizás en España la izquierda sea idiota y la derecha plural…

Venga... meta ruido por ahí