Una joven francesa levanta el puño en las manifestaciones de apoyo a las protestas contra los recortes socialesUstedes ya se acoradarán que hace unas semanas, se presentaron unos inocentones sindicalistas en la cocheras de la EMT a pedir a sus compañeros conductores que se sumasen a la huelga contra los atroces recortes sociales del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que los trabajadores de CASA se negaron a trabajar aquel día y se encerraron en la empresa. Recordarán que en el primer caso, la policía se lió a guantazos con los sindicalistas y los trabajadores concentrados en las cocheras -guantazos que para Esperanza Aguirre fueron más bien procaces caricias, a juzgar por las declaraciones que hizo la Presidenta al día siguiente-, y que en el segundo caso fueron algo más expeditivos y optaron por disolver a los insurectos a tiros. Todo ello, precedido por el calentamiento global del debate nacional, con lo más granado de la profesión periodística, advirtiendo a los trabajadores y a los sindicalistas que mucho ojo, que eso de hacer huelga general que a ver cómo va a ser, y que nada de violencia, y que el derecho a la huelga chachi piruli, pero el derecho al trabajo guais temblor. Así, la huelga general española, tímida, blanda, cobarde y moderada, fue criminalizada con antelación y con posterioridad.

Lo curioso de todo ello es que si estas cosas ocurriesen en España, los tertulianos y la mayor parte de los medios de comunicación estarían al borde del colapso nervioso, publicando enloquecidas portadas según las cuales el país estaría tomado por los terroristas, la derecha pediría que el ejército saliera a la calle, y ZP probablemente lo sacaría, porque obediente ZP con lo que le mandan de la derecha, pues la verdad es que es un rato.

Al margen de consideraciones acerca de la superioridad moral, política e histórica del pueblo que invento la guillotina y que no se deja avasallar tan fácilmente, yo lo que me pregunto es por qué los medios españoles se refieren a la huelga general continuada y violenta de Francia -no hay otra forma de conseguir parar un país que a hostias, una vez que la mayoría ha decidido que hay que pararlo para doblarle el brazo al vil gobierno- como “protestas” contra Sarkozy, y la huevada que hicimos el pasado 29S, más parecida a una misa de una que a otra cosa, en comparación con la rebelión francesa de estos días, fue criminalizada por todos los flancos nada menos que por violenta.

Dicho lo cual, me voy a dormir.

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