Gustavo CatalánDiscrepo de considerar a ERC como un partido con el que sólo se puedan hacer desde la izquierda pactos contranatura, pero esta EQUOlumna la tienen que leer ustedes, porque le mete una buena  bronca al pobre expresident.

Ni Montilla fue buen ministro de Industria ni ha sido un buen president de la Generalitat. Su dubitativa personalidad y el querer estar a las duras y las maduras, no funciona. No sé bien qué méritos reunía para haber sido ministro de Industria, pero las que tenía para president, sólo se ceñían a que al menos habla catalán fuera del dormitorio, y a que su mandato ha sido consecuencia de un pacto contra natura en alianza con un partido como ERC, que está a 180 grados del PSC y el PSOE. Al PSC le ha pasado factura y a Iniciativa per Catalunya, también.

Vayamos al dubitante. El desconocido Montilla apareció de repente en el escenario político sin más bagaje que su amplia frente reflexiva y sus genuflexiones a la gran industria, eléctrica para más concreción. Ni un atisbo de cambio. Ni ha olido que el mundo está en cambio. Ni se enteró de que existe el Convenio Marco de las Naciones Unidad para el Cambio Climático (UNFCC), que España ha transpuesto a su Legislación por unanimidad en el Congreso y el Senado. A él, esa cifra de reducción de emisiones de CO2 le sonó siempre a chino. Y lo demostró.

Léanla completa En el éter.

Venga... meta ruido por ahí



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