7 Responses to "Wikileaks"
  1. Jorge F. dice:

    Democracy Now!

    En una entrevista exclusiva hablamos con el disidente político y lingüista de fama mundial Noam Chomsky sobre la publicación de más de 250.000 cables secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos, por parte de WikiLeaks.

    Amy Goodman: ¿Qué piensa actualmente? Por ejemplo, acabamos de reproducir este clip del miembro republicano del Congreso Peter King, quien dice que habría que declarar a WikiLeaks organización terrorista extranjera.

    Noam Chomsky: Pienso que es indignante. Debemos comprender –y los Papeles del Pentágono son otro ejemplo claro– que una de las principales razones del secreto gubernamental es proteger al gobierno contra su propia población. En los Papeles del Pentágono, por ejemplo, hubo un volumen –el volumen de las negociaciones– que podría haber tenido influencia sobre actividades en curso y Daniel Ellsberg lo retuvo. Apareció un poco después. Si se consideran los papeles en sí hay cosas que los estadounidenses deberían haber sabido y que otros no querían que supieran. Y que yo sepa, por lo que he visto en este caso, ahora es lo mismo. De hecho, las actuales filtraciones –al menos las que he visto– son interesantes, primordialmente por lo que nos aclaran de cómo funciona el servicio diplomático.

    Amy Goodman: Las revelaciones de los documentos con respecto a Irán aparecen justo cuando el gobierno iraní ha aceptado una nueva ronda de conversaciones nucleares para principios del mes próximo. El lunes, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que los cables reivindican la posición israelí de que Irán plantea una amenaza nuclear. Netanyahu dijo: “Nuestra región ha sido cautiva de una narrativa que es el resultado de sesenta años de propaganda que presenta a Israel como la mayor amenaza. En realidad, los dirigentes comprenden que ese punto de vista está en bancarrota. Por primera vez en la historia existe acuerdo en que la amenaza es Irán. Si los dirigentes comienzan a decir abiertamente lo que han estado diciendo a puerta cerrada, podemos realizar un verdadero cambio radical en el camino hacia la paz.”

    La secretaria de Estado Hillary Clinton también habló de Irán en su conferencia de prensa en Washington. Dijo lo siguiente: “Pienso que no debería ser una sorpresa para nadie que Irán es una fuente de gran preocupación, no sólo en EE.UU. En todas las reuniones que tengo, en cualquier parte del mundo, aparece la preocupación por las acciones y las intenciones de irán. Por eso cualquiera de los presuntos comentarios de los cables confirma que Irán plantea una amenaza muy seria desde el punto de vista de muchos de sus vecinos y una preocupación seria mucho más allá de su región. Por eso la comunidad internacional se reunió para aprobar las sanciones más duras posibles a Irán. No sucedió porque EE.UU. dijera: “Por favor, ¡hagan esto para nosotros!” Sucedió porque los países –una vez que evaluaron la evidencia respecto a las acciones e intenciones de Irán– llegaron a la misma conclusión que EE.UU.: que debemos hacer lo que podamos con el fin de agrupar a la comunidad internacional para que actúe e impida que Irán se convierta en un Estado con armas nucleares. De modo que si alguien que lea las historias sobre estos, uh, supuestos cables piensa cuidadosamente, llegará a la conclusión de que la preocupación sobre Irán está bien fundada, es ampliamente compartida y seguirá siendo la fuente de la política que mantenemos con naciones de la misma opinión para impedir que Irán adquiera armas nucleares.”

    Amy Goodman: Era la secretaria Hillary Clinton, ayer, en una conferencia de prensa. Quería obtener su comentario sobre Clinton, el comentario de Netanyahu, y el hecho de que Abdullah de Arabia Saudí –el rey al que están operando de la espalda ahora en Nueva York– llamó a EE.UU. a atacar Irán.

    Noam Chomsky: Eso refuerza esencialmente lo que dije anteriormente, que el significado principal de los cables que se están publicando es, hasta ahora, lo que nos dice del el liderazgo occidental. Hillary Clinton y Benjamin Netanyahu seguramente conocen los cuidadosos sondeos de la opinión pública árabe. El Brookings Institute publicó hace pocos meses amplios sondeos de lo que piensan los árabes sobre Irán. Los resultados son bastante impresionantes. Muestran que la opinión árabe considera que la mayor amenaza en la región es Israel, el 80. La segunda mayor amenaza EE.UU., 77. Y a Irán sólo lo mencionan como amenaza un 10%.

    Con respecto a armas nucleares, de un modo bastante notable, la mayoría, un 57, dice que si Irán poseyera armas nucleares, eso tendría un efecto positivo en la región. Ahora bien, no se trata de cifras pequeñas. Un 80 y un 77% respectivamente dicen que Israel y EE.UU. constituyen la mayor amenaza. Un 10% dice que Irán es la mayor amenaza. Puede que los periódicos no informen al respecto aquí –aparece en Inglaterra– pero es ciertamente algo familiar para los gobiernos de Israel, EE.UU. y los embajadores. Pero no aparece una palabra al respecto en ninguna parte. Lo que eso revela es el profundo odio a la democracia por parte de nuestra dirigencia política y la dirigencia política israelí. Esas cosas ni siquiera deben mencionarse. Eso impregna todo el servicio diplomático. Los cables no incluyen ninguna referencia a eso.

    Cuando hablan de los árabes se refieren a los dictadores árabes, no la población, que se opone de modo abrumador a las conclusiones que han sacado los analistas, en este caso Clinton y los medios. También existe un problema menor que es el mayor problema. El problema menor es que los cables no nos dicen lo que piensan y dicen los dirigentes árabes. Sabemos lo que se seleccionó de lo que dijeron. De modo que hay un proceso de filtración. No sabemos cuánto se distorsiona la información. Pero no cabe duda de que lo que es una distorsión radical –o ni siquiera una distorsión, sino un reflejo– es la preocupación de que lo que importan son los dictadores. La población no importa, incluso si se opone abrumadoramente a la política estadounidense.

    Hay cosas semejantes en otros sitios, como las que tienen que ver con esa región. Uno de los cables más interesantes fue uno del embajador de EE.UU. en Israel a Hillary Clinton, que describió el ataque a Gaza –que debiéramos llamar el ataque estadounidense/israelí a Gaza- en diciembre de 2008. Indica correctamente que había habido una tregua. No agrega que durante la tregua –que en realidad Israel no respetó y Hamás respetó escrupulosamente según el propio gobierno israelí-, no se disparó un solo cohete. Es una omisión. Pero luego viene una mentira directa: dice que en diciembre de 2008 Hamás reanudó el disparo de cohetes y que por ello Israel tuvo que atacar para defenderse. Ahora bien, el embajador tiene que saber que habrá alguien en la embajada de EE.UU. que lea la prensa israelí –la prensa israelí dominante– en cuyo caso la embajada seguramente sabe que es exactamente lo contrario: Hamás estaba pidiendo una renovación del alto el fuego. Israel consideró la oferta, la rechazó y prefirió bombardear en lugar de optar por la seguridad. También omitió que Israel nunca respetó el alto el fuego –mantuvo el sitio en violación del acuerdo de tregua– y el 4 de noviembre, el día de la elección de 2008 en EE.UU., el ejército israelí invadió Gaza y mató a media docena de militantes de Hamás, lo que condujo a un intercambio de fuego en el cual todas las víctimas, como de costumbre, fueron palestinas. Luego, en diciembre, cuando terminó oficialmente la tregua, Hamás pidió que se renovara. Israel rehusó y EE.UU. e Israel prefirieron lanzar la guerra. El informe de la embajada es una burda falsificación, y es muy significativa porque tenía que ver con la justificación del ataque asesino, lo que significa que o bien la embajada no tenía idea de lo que estaba sucediendo o que estaba mintiendo descaradamente.

  2. Jorge F. dice:

    Amy Goodman: ¿Y el último informe que acaba de aparecer –de Oxfam, de Amnistía Internacional, y de otros grupos, sobre los efectos del sitio en Gaza? ¿Qué pasa ahora mismo?

    Noam Chomsky: Un sitio es un acto de guerra. Si alguien insiste en eso es Israel. Israel lanzó dos guerras en parte sobre la base de que su acceso al mundo exterior estaba muy restringido. Ese mismo sitio parcial que consideraron un acto de guerra y justificación –bueno, una de varias justificaciones– para lo que llamaron guerra “preventiva”, o si se quiere, profiláctica. De modo que lo entienden perfectamente y el argumento es correcto. El sitio es un acto criminal, para comenzar. El Consejo de Seguridad y otros han llamado a Israel a levantarlo. Tiene el propósito –como han declarado los funcionarios israelíes– de mantener al pueblo de Gaza en un nivel mínimo de existencia. No quieren matarlos a todos porque no se vería bien ante la opinión internacional. Como dicen, “mantenerlos a dieta”. Esta justificación, comenzó poco después de la retirada oficial israelí. Hubo una elección en enero de 2006, la única elección libre en el mundo árabe –cuidadosamente monitoreada y reconocida como libre– pero tuvo un defecto. Ganaron los que no debían hacerlo. Es decir Hamás, los que no querían EE.UU. e Israel. Rápidamente, en muy pocos días, EE.UU. e Israel impusieron duras medidas para castigar al pueblo de Gaza por haber votado de manera equivocada en una elección libre.

    El próximo paso fue que ellos –EE.UU. e Israel– trataron, junto con la Autoridad Palestina, de dar un golpe militar en Gaza para derrocar al gobierno elegido. Fracasó –Hamás derrotó el intento de golpe-. Fue en julio de 2007. Entonces endurecieron el asedio considerablemente. Mientras tanto ocurrieron numerosos actos de violencia, bombardeos, invasiones, etc. Pero básicamente, Israel afirma que cuando se estableció la tregua en el verano de 2008, el motivo para que Israel no lo observara y levantara el sitio fue que un soldado israelí –Gilad Shalit– fue capturado en la frontera. El comentario internacional lo considera un crimen terrible. Bueno, piénsese como se quiera, la captura de un soldado de un ejército atacante –y el ejército estaba atacando Gaza– no se aproxima en nada al nivel del crimen de secuestrar civiles. Justo un día antes de la captura de Gilad Shalit en la frontera, las tropas israelíes habían entrado en Gaza, secuestraron a dos civiles –los Hermanos Muammar– y los llevaron al otro lado de la frontera. Desaparecieron en algún sitio del sistema carcelario de Israel, donde cientos de personas, quizá mil, están detenidas sin cargos a veces durante años. También hay prisiones secretas. No sabemos qué pasa en ellas.

    Esto es de por sí un crimen mucho peor que el secuestro de Shalit. De hecho, se podría argumentar que fue un motivo por el cual apenas se informó al respecto: Israel lo ha estado haciendo durante años, en realidad durante decenios. Raptos, capturas de gente, secuestros de barcos, asesinatos, llevarlos a Israel, a veces como rehenes durante muchos años. De modo que es una práctica habitual; Israel puede hacer lo que quiere. Pero la reacción aquí y en el resto del mundo al secuestro de Shalit –que no es un secuestro, no se secuestra a un soldado sino que se le captura- es que se considera un crimen horrendo y una justificación para mantener el sitio y asesinar… es una desgracia.

  3. Jorge F. dice:

    Amy Goodman: Por lo tanto Amnistía Internacional, Oxfam, Save the Children y otros dieciocho grupos de ayuda llaman a que Israel levante incondicionalmente el bloqueo de Gaza. Y en Wikileaks publica un cable diplomático estadounidense –suministrado a The Guardian por Wikileaks– que describe: “Directiva nacional de recolección de inteligencia humana: Solicita a personal de EE.UU. para que obtenga detalles de planes de viaje, como itinerarios y vehículos utilizados por dirigentes de la Autoridad Palestina y miembros de Hamás”. El cable pide: “Información biográfica, financiera, biométrica de dirigentes y representantes claves de la AP y de Hamás, que incluyen a la Joven Guardia, dentro de Gaza y Cisjordania, y fuera,” dice.

    Noam Chomsky: No debería ser una sorpresa. Contrariamente a la imagen que se proyecta en este país, EE.UU. no es un intermediario honesto. Es un participante, un participante directo y crucial en los crímenes israelíes, tanto en Cisjordania como en Gaza. El ataque a Gaza fue un caso claro: utilizaron armas estadounidenses, EE.UU. bloqueó los esfuerzos para el alto el fuego y dio apoyo diplomático. Lo mismo vale para los crímenes diarios en Cisjordania, y no hay que olvidarlos. En realidad Save The Children ha informado de que en el Área C –el área de Cisjordania controlada por Israel– las condiciones son peores que en Gaza. De nuevo todo esto tiene lugar sobre la base del apoyo crucial y decisivo de EE.UU. tanto en el aspecto militar como en el diplomático y económico; y también ideológico –lo que quiere decir de la distorsión de la situación, como se hizo también, dramáticamente, en los cables.

    El sitio en sí es simplemente criminal. No sólo bloquea ayuda que se necesita desesperadamente, sino que además aleja a los palestinos de la frontera. Gaza es un sitio pequeño y superpoblado. Y el fuego y los ataques israelíes aleja a los palestinos de la tierra árabe en la frontera, y también limita a los pescadores de Gaza a las aguas territoriales. Son obligados por cañoneras israelíes –todo es igual, claro está– a pescar cerca de la costa donde la pesca es casi imposible porque Israel ha destruido los sistemas eléctricos y de alcantarillado y la contaminación es terrible. Es sólo un estrangulamiento para castigar a la gente por estar allí y por insistir en votar de forma equivocada. Israel decidió: “Ya no queremos esto. Librémonos de ellos.”

    También deberíamos recordar que la política estadounidense/israelí –desde Oslo, desde principios de los noventa- ha sido separar Gaza de Cisjordania. Es una violación directa de los acuerdos de Oslo, pero se ha implementado sistemáticamente y ha tenido mucho efecto. Significa que casi la mitad de la población palestina quedaría al margen de cualquier posible arreglo político al que se pudiera llegar. También significa que Palestina pierde su acceso al mundo exterior. Gaza debería tener aeropuertos y puertos marítimos. Ahora mismo Israel se ha apoderado de cerca de un 40% de Cisjordania. Las últimas ofertas de Obama le otorgan todavía más, y ciertamente los israelíes planean apoderarse de más. Lo que queda es sólo santificado. Es lo que el planificador Ariel Sharon llamó bantustanes. Y también están en prisión, mientras Israel se apodera del Valle del Jordán y expulsa a los palestinos. Son todos crímenes de la misma pieza.

    El sitio de Gaza es particularmente grotesco por las condiciones en las que obligan a vivir a la gente. Quiero decir, si una persona joven en Gaza –estudiante en Gaza, digamos– quiere estudiar en una universidad de Cisjordania no puede hacerlo. Si una persona en Gaza necesita un entrenamiento o tratamiento médico avanzado de un hospital en Jerusalén Este ¡no puede ir! Se retienen las medicinas. Es un crimen escandaloso, en general.

    Amy Goodman: ¿Qué piensa que debería hacer EE.UU. en este caso?

    Noam Chomsky: Lo que debería hacer EE.UU. es muy simple: debería unirse al mundo. Quiero decir que supuestamente existen negociaciones. Tal como las presentan aquí, el marco estándar es que EE.UU. es un intermediario honesto que trata de unir a dos oponentes recalcitrantes – Israel y la Autoridad Palestino. No es más que una farsa.

    Si hubiera negociaciones serias, serían organizadas por alguna parte neutral y EE.UU. e Israel estarían de un lado y el mundo estaría del otro. Y no es una exageración. No debería ser un secreto que desde hace tiempo ha habido un consenso internacional abrumador sobre una solución diplomática, política. Todos conocen las líneas básicas: se podrá discutir sobre algunos de los detalles. Incluye a todos con la excepción de EE.UU. e Israel. EE.UU. ha estado bloqueando la solución durante 35 años, con interrupciones ocasionales, breves. Incluye a la Liga Árabe. Incluye a la Organización de Estados Islámicos, que incluye a Irán. Incluye a todos los protagonistas relevantes con la excepción de EE.UU. e Israel, los dos Estados que la rechazan. De modo que si llegara a haber negociaciones serias, es la manera como serían organizadas. Las negociaciones reales apenas llegan al nivel de comedia. El tema que se está discutiendo es una nota al pie, una nota menor: la expansión de los asentamientos. Claro que es ilegal. De hecho todo lo que Israel está haciendo en Cisjordania y Gaza es ilegal. Ni siquiera ha sido polémico desde 1967…

  4. Jorge F. dice:

    La gente se encabrona cuando sale por internet mal parada.
    Les gusta la fama, pero la fama buena.

    Les encanta ver su foto delgados, peinados y retocados pero no con golpes, heridas, arrestados y sangre.

    Se apuran en agarrar cancha a costa de la persona más conocida cuando son noticia junto a ellos pero cuando inmediatamente el calor de la popularidad los toca de manera adversa (como es natural), se retuercen en su mediocridad.

    Simplemente no están preparados para eso.

    (…)

    Sacando esto de contexto y llevándolo a la dimensión de países, ahora Estados Unidos, el primer mentiroso y tergiversador del mundo, dice que revelar secretos y subirlos a internet es un crimen.

    Ahora ponen el grito en el cielo por la trabada por el culo que les ha dado WikiLeaks.

    Hasta ayer eran los reyes en sacar trapos sucios.

    La fama de la CIA era esa. Chantajear. Exponer secretos. Difamar. Revertir mensajes. Trocar ideologías.

    Acá se inventaron los satélites espías y las cámaras rescabucheadoras.

    Ahora les sale el tiro por la culata y en la propia internet, el monstruo que, camuflajeado como vehículo didáctico y cultural fue creado para mercadear, estafar, penetrar, abusar y guerrear por el mundo (muy a pesar de Bill Gates).

    http://varela1.blogspot.com/2010/11/el-liqueo.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.