José Luis Rodríguez Zapatero es un golpista. Como Fujimori, acaba de dar un autogolpe de estado, de la mano de Pepiño Blanco. Al margen de lo simpáticos que nos caigan los controladores aéreos, al margen de la razón que puedan tener o no tener los controladores aéreos, al margen de lo que cobren, de las horas que trabajen, al margen que se trate de una huelga ilegal e improvisada, los ciudadanos nunca, bajo ningún concepto y por ninguna razón, estamos obligados a obedecer órdenes de los militares.  Digan lo que digan la Ley y los Reales Decretos. Yo mismo en su día, me negué a obedecer en su día y ello me costó dos años y medio de cárcel.

A las 21:30 entra en vigor un Real Decreto golpista según el cual no se militarizan los aeropuertos, en contra de loq ue se dice:  no van a entrar controladores aéreos militares a las torres de control a dirigir el tráfico aéreo, sino que los militares se van a hacer cargo de las torres, y van a ordenar a los controladores civiles que se sienten en sus puestos de trabajo Y supongo que para conseguir que se pongan a trabajar realizarán todo tipo de amenazas, incluida la de usar la violencia contra ellos. A fin de cuentas esa es su especialidad, la violencia, la extorsión y la amenaza. Eso es inadmisible. El personal civil no está obligado en ningún caso a obeceder órdenes militares. Al margen, incluso, de que pueda ser legal.

Claro: es que el espacio aéreo está parado. Bueno, pues al margen de que viajar en un avión no es un derecho civil fundamental, si los controladores aéreos están cometiendo un delito -como parece que ocurre- lo que tiene que hacer el gobierno es tomar las medidas discipliarias, o incluso penales, que sean necesarias. Claro, que eso no resuelve el problema inmediatamente, porque al final tienen que intervenir los tribunales, hay recursos y eso, y se pospone la decisión definitiva. Pues no, no lo resuelve, como no se resuelve ningún problema cuando el gobierno decide reventar huelgas legales usando decretos abusivos de servicios mínimos que los tribunales anulan años más tarde.  Quieren democracia. Pues democracia. Y garantías.

Dicho todo esto, quiero dejar claro que no apoyo lo que están haciendo los controladores aéreos. No conozco muy bien su conflicto, y me parece un poco obsceno que estos trabajadores mantengan esta actitud cuando la crisis está poniendo de manifiesto la existencia de trabajadores que realmente están teniendo problemas, y problemas muy serios. Pero no se puede tolerar el precedente  de que una huelga, legal o no, se resuelva poniendo a los trabajadores a las órdenes de los militares. No están vinculados por tales órdenes, y sólo cabe esperar que los militares no usen la violencia contra los controladores, porque al fin y al cabo, es lo único que saben hacer y para lo que se les llama.

Venga... meta ruido por ahí



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