Por supuesto que a pesar de las noticias que nos hablan de que los pobres han aumentando en un 20% y rozan ya los 80 millones de personas en esta Europa rica, para los políticos no existen, ni los pobres ni los ricos. Los pobres, si acaso, están en África, pero aquí hay “desfavorecidos”. La palabra desfavorecido me da risa, no puedo evitarlo. Desfavorecidos ¿por quien? ¿Por la fortuna, la suerte, el destino, la lotería? Personas empobrecidas por las políticas que imponen los ricos, sería más ajustado, pero no nos hacemos ilusiones. Claro que, a cambio, los ricos tampoco existen. Los ricos son  “las rentas altas”, o “los segmentos de rentas altas”, así, despersonalizadas, como si fueran por su cuenta, no vaya a ser que les pongamos cara y les cojamos tirria.

Lean esta magnífica columna de doña Beatriz Gimeno en Confluencias. Comentan allí, y menean aquí.

Nota: Don Kabila y don Mitxel me sacan del error, y gracias a ellos  corrijo el enlace.

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