Goyogordo1Ese ente orgánico simple que ocupa la coordinación general de IU-CM ha tenido una nueva y feliz ocurrencia: ofrecer “con generosidad” sin límites a candidato socialista al Ayuntamiento de Madrid, don Jaime Lissavetski, las filas de IU para que desarrolle su actividad política. Como siempre que hace estas chanzas, el ente se ha quedado tan contento, pensando que ha dicho algo muy gracioso. De lo que no se da cuenta es de que tras la brillante humorada hay un pequeño problema: ¿Qué pensará Angel Pérez, candidato de IU a la Alcaldía de Madrid de que su pupilo más aventajado -qué triste, oigan, que el más aventajado sea éste- quiera atraer a la formación al candidato a la alcaldía de la otra formación de la izquierda? ¿No revela eso quizás que en el subconsciente de Gordo -que al parecer ocupa la mayor parte de su mente- considera a Pérez como un candidato intercambiable?

En fin, que no, que creo que la cosa no da para tanto. Son los problemas cotidianos que provoca el poner ostras en puestos de primera responsabilidad política.