Verán: estoy afiliado a IU de Rivas, y bien orgulloso de ello, porque IU ha convertido a Rivas en una aténtica aldea gala en lo que se refiere a derechos y servicios, dentro de lo posible en el recortado y ficticio estado democrático de derecho que tenemos. Pero no acepto en modo alguna las disciplinas federal -por la expansión insoportable en su seno del PCE y su dogmatismo sectario- ni regional -y no explico las razones para evitar una querella-. Además, hace unos días, materialicé mi afiliación a EQUO, adoptando diez ideas -casi todas ellas rojas, por cierto- porque creo que EQUO plantea algunas cosas que hemos tenido poco en cuenta hasta ahora en el espacio rojo, como que hay más contradicciones en el sistema capitalista, además de la de clase, y sobre todo, porque explora -o tiene intención de explorar- nuevas formas de organización política que me parecen interesantes. Además, colaboro en Confluencias, porque creo que hay que facilitar la creación de foros de colaboración entre los dos grandes espacios de la izquierda actual: el rojo y el verde, si realmente queremos levantar una izquierda que tenga algo más que haer que votar siempre “no” en el Congreso de los Diputados. No sé si esto que les cuento es una mesa de convergencia, un simple pupitre, o un ovillo mental de mucho cuidado, pero es lo que hay, al menos, hasta que alguien me obligue a adoptar una solución excluyente.

Lo que les comunico a ustedes a los efectos oportunos, porque me da la gana, con el compromiso de mantenerles informados sobre la evolución de los acontecimientos.

Venga... meta ruido por ahí



Tagged with →