Maniprohibida

La Delegación del Gobierno en Madrid me ha notificado esta tarde por motorista -como con Franco- la prohibición de la concentración #MadridConBildu (Twitter, Facebook), convocada por mí mismo en defensa de la democracia y contra las ilegalizaciones. Me han dado dos razones para prohibir la concentración: la primera, que la comunicación estaba presentada fuera de plazo, pero claro, es qe no habíaa otra forma de presentarla, puesto que es ayer cuando sabemos que el TC admite a trámite el recurso de Bildu, y sencillamente, no había tiempo material para presentarla en plazo, so pena de hacerla dentro de dos o tres días, cuando la cosa ya no tiene razón de ser… Pero la razón más llamativa que da el señor subdelegado para no permitirme concentrarme con unos amigos a las puertas del Tribunal Constitucional es que considera unos pobres idiotas a los señores magistrados -o jueces, que nunca me aclaro yo con esto-  que lo componen, dado que piensa que quince mendas y mendos con unas cartulinas -que es lo que a lo sumo íbamos a ser- íbamos a influir en la voluntad de tan egregios señores:

“La realización de una concentración durante dos horas ante la sede del Tribunal Constitucional, el día que precisamente está fijado para la deliberación, votación y fallo de un recurso en materia electoral supone una presión e injerencia desproporcionada que atenta directamente contra los principios constitucionales de imparcialidad e independencia judicial”

Eso es lo que dice el Subdelegado del Gobierno. Que los pobres magistrados son de mente debil y fácilmente influenciables: La verdad es que da un poco de miedo, tú, porque a veces, deciden consas importantes, pero cunado en Menfis lo dicen, es que en Menfis lo deben saber, si señor…

Lo que no entiendo es si estos señores tan sensibles no se sentirán presionados por la basura política y por la basura periodística.

Venga... meta ruido por ahí