Un amigo mío, profesor de bachillerato de la asignatura de Filosofía, ha publicado ayer en su blog una posible propuesta de acuerdo en la educación madrileña. Por diferentes razones, estoy extremadamente preocupado por la deriva que va tomando el conflicto educativo en la Comunidad de Madrid, que puede acabar en un enquistamiento del enfrentamiento entre sindicatos y comunidad. Tengo la impresión de que si la huelga no es secundada por la inmensa mayoría del profesorado, y de manera continuada, Esperanza Aguirre acabara por vencer a los sindicatos –que han planteado esta huelga casi como un órdago-, y con ello, desaparecerá el único contrapeso que le quedaba a la lideresa en su voluntad de convertir la enseñanza en un negocio más.

Por estas razones, creo que los trabajadores y los sindicatos deberían esforzarse, además de en implicar a las familias y al a lo alumnado mayor, en organizar bien la huelga y en asegurarse –si no quieren ser prácticamente desarticulados- de que la siga la totalidad del profesorado, en buscar propuestas y alternativas que la Consejería de Educación no pueda rechazar. En este sentido, me ha parecido extremadamente interesante la propuesta realizada por mi amigo don Enrique Mesa en su blog, y quisiera ponerla en común con ustedes.

Plantea don Enrique, en primer lugar, y como primer punto del acuerdo, que los profesores acepten, como “medida excepcional”, cumplir 20 horas lectivas durante el curso 2011-2012, como “un esfuerzo ante la excepcional y peligrosa situación en que nos encontramos debido a la crisis”, y advierte que “dicho esfuerzo lo realizamos para que repercuta directamente en la educación pública, y entendemos por ella exclusivamente la de titularidad pública y no la concertada”.

Por eso, plantea una serie de contrapartidas a cambio de la aceptación de las dos horas de más en el horario lectivo de los profesores: en primer lugar, que los 80 millones de euros que la Comunidad ha calculado que ahorrará como consecuencia de dicho cambio se reinvierta exclusiva  “e íntegramente en educación pública aumentando los refuerzos, desdobles, atención compensatoria, alumnos con necesidades educativas especiales y todas aquellas medidas necesarias para mantener la calidad del servicio, proponiendo como meta mínima el nivel que dichas medidas tenían en el curso 2008-2009”.  También plantea don Enrique que la Comunidad de Madrid destine a las tareas anteriormente mencionadas los 90 millones de euros destinados a financiar a las familias que deciden escolarizar a sus hijos en la escuela privada, ya que “no es una necesidad al existir una red pública”.

Además de las dos medidas anteriores, de gran calado e importancia política, propone don Enrique algunas otras que son de carácter más técnico, como que no aumente el ratio profesor/alumno en las aulas o que la hora de tutoría de la ESO se reincorpore al horario lectivo.

No sé qué les parecen a usted estas propuestas. A mí, como padre de un niño escolarizado en el sistema público y como ciudadano, me parecen extremadamente interesantes, por dos razones: la primera es que su aceptación garantizaría la continuidad del carácter público de nuestro sistema  educativo. La segunda es que se trata de una propuesta que la comunidad no puede rechazar porque parte de la aceptación del aumento del horario lectivo propuesto. Supone renuncias a sus posiciones, desde luego, pero también renuncia a las suyas el profesorado.

Por eso, les pido que me ayuden a difundir la propuesta.

Venga... meta ruido por ahí