Esta semana, EQUO celebra la segunda fase de sus elecciones primarias abiertas. Si la semana pasada elegimos a nuestro cabeza de lista estatal, esta semana elegimos a los y las integrantes de las candidaturas de las diferentes circunscripciones. Todas y cada una de las candidaturas que presente EQUO a las elecciones generales del 20N estarán configuradas mediante elecciones primarias abiertas, en las que podrán participar como electores todos los militantes y todos los simpatizantes que se registraron antes del 11 de septiembre, y como elegibles aquellas personas que, siendo o no militantes de EQUO, firmen nuestro Manifiesto Fundacional, no estén imputados ni condenados en delitos de corrupción y no formen parte de ninguna formación política que no haya firmado el manifiesto Suma y sigue.

Yo voto en madrid, y tendré que ordenar una lista de 34 personas. Será complicado, porque se trata de una formación política nueva y -a diferencia de lo que parecen creer algunos-  por lo tanto, no nos conocemos. En cualquier caso, yo ya sé cuáles van a ser dos de mis votos: Inés Sabanés, que anunció ayer que se presentaría a las primarias, y Sergio García, que lo anuncia hoy mismo en su blog, después de hacer lo que yo no he querido hacer aún para poderme presentar a las primarias, es decir, acabar con mi bigamia política.  Parece que doña Boti, doña Reyes y don Romenauer también se presentan… pues va a estar reñida la cosa.

Aunque nadie me vote en estas primarias yo voy a salir en esas listas, no porque vaya a hacer trampas; es posible que mi nombre no aparezca finalmente en la papeleta de EQUO, pero aparecerán el nombre de 34 compañeros y compañeras que visualizarán las nuevas formas de hacer política, sin miedo a la democracia interna para poder llevarla a cabo en las instituciones cuando lleguemos a ellas.

En fin, que mientras en algunos foros se discute aviesamente si EQUO es o no de izquierdas, y se sacan de contexto cosas que dicen o que decimos algunos de sus miembros, lo que hace EQUO es una de las cosas que debería estar haciendo la izquierda: dar voz a la ciudadanía para configurar sus candidaturas, en lugar de a cuatro camarillas y doscientos burócratas.

 

Venga... meta ruido por ahí